31 mayo 2011
30 mayo 2011
Monteseirín y los caladeros del olvido
Cuenta María Rionegro en su crónica para el diario El Mundo del discurso del ya alcalde saliente de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, con motivo de la entrega esta mañana de las Medallas de la Ciudad:
“En su discurso, Monteseirín ha olvidado las críticas y ha invitado a los asistentes al acto a realizar "un paseo imaginario" por Sevilla citando algunos de sus proyectos 'estrellas' como el Paseo de la O, el Museo de la Inquisición, las peatonalizadas calle San Jacinto y Asunción; los Jardines del Cristina, la línea 1 del Metro y el tranvía; la Alameda, los parasoles de la Encarnación, "donde conversamos sobre el fenómeno 'Democracia Real, ya'", o la Torre Cajasol. "Tengo el convencimiento de haber dejado una ciudad mejor de la que encontré y de haber sido alcalde para hacer y no para ser", proclamó.”
Por la boca muere el pez, nunca mejor dicho. En resumidas cuentas, los proyectos estrella de su “paseo imaginario” -y de su mandato- se reducen a Los Remedios, una parte de Triana, el Prado, el casco histórico y Cartuja. Ése es el croquis cartográfico de la era Monteseirín. Lo que Carlos Mármol llama con acierto “la Sevilla eterna”. En las antípodas de la Sevilla real
La primera reflexión que se me viene a la cabeza es dónde están ahí representados los barrios y sus gentes. Aquellos caladeros inagotables de votos socialistas que ahora se encuentran en parada biológica obligatoria. Simplemente no lo están, el afán de Monteseirín por pasar a los anales de la historia de la ciudad los condenó al olvido. De "esa ciudad" que no dudó en mostrarle abiertamente su desprecio cada vez que tuvo ocasión.
Y la segunda deducción, porque el alcalde siempre se ha golpeado el pecho y llenado la boca con la expresión, no me parece el mejor ejemplo de la cohesión social que necesita la ciudad. Emplear ingentes cantidades de dinero público en los barrios más pudientes no cohesiona, todo lo contrario, aumenta las desigualdades. ¿Qué hubiera pasado si esas cantidades multimillonarias se hubieran invertido en las zonas más depauperadas y necesitadas de la ciudad?
Probablemente muchas cosas. Entre otras que su partido no se hubiera dejado 30.000 votos en esos caladeros del olvido.
Manifestación del 29M en Sevilla
Vale más una imagen que mil palabras. Pero en este caso más todavía. La manifestación de ayer demandando una democracia real ya fue todo un éxito, tanto en asistencia como en el carácter reivindicativo de la misma. El Movimiento 15M está vivito y coleando, y lo que es mejor todavía, con unas ganas de expandirse increíbles. Os dejo estos dos vídeos para que lo comprobéis por vosotros mismos.
28 mayo 2011
28M en las setas. Con la mente puesta en Barcelona
En la concentración de la tarde de ayer en las setas de la Encarnación, la noticia del desalojo violento de la campada de Barcelona en la Plaza de Cataluña marcó la jornada y provocó el silencio rotundo y las manos en alto de los allí presentes en señal de protesta.
27 mayo 2011
Sin miedo
Estaban deseando hacerlo y alguien estaba deseando dar la orden para que lo hicieran. Jamás podrán acabar a golpes con un sueño. Sobre todo si quienes sueñan no tienen miedo. Tenemos la palabra y las ideas. Ellos sólo tienen la inmisericorde soledad de las porras desenfundadas.
26 mayo 2011
El PSOE hace oídos sordos
Zapatero ha convencido a Carmen Chacón para que retire su candidatura para las primarias obligado por la artillería del aparato del partido, que amenazaba con convocar un congreso extraordinario que supondría su salida como secretario general y, por tanto, del gobierno.
Ha evitado así el adelanto electoral que le impediría continuar con su obsesión reformadora y con ese súbito afán de convertirse en mártir mediante la inmolación en público y televisada por satélite.
El beneficiado es Rubalcaba por dos motivos; se quita de en medio a una incómoda oponente, sobre todo por esa extraña tendencia existente en el partido según la cual gana siempre las primarias quien se enfrenta al aparato, y porque se ahorra un congreso extraordinario en el que también podría haber saltado alguna que otra sorpresa.
Sin embargo, va a verse obligado a pasar por el ridículo paripé de concurrir a unas primarias con un sólo candidato. Algo a lo que habrá que ver la respuesta que da la militancia del partido y, sobre todo, cómo lo digiere el electorado.
La amenaza con la celebración del congreso a Zapatero ha quedado al descubierto como una burda maniobra del núcleo duro para desbancar a una rival con bastantes posibilidades.
Pero el tema de fondo de todo esto es el debate de las ideas, ese rearme ideológico del partido que demandan las bases y el electorado y la refundación del mismo desde el prisma de unos planteamientos de izquierda que la socialdemocracia decidió abandonar hace ya bastantes años.
La solución puede pasar por la celebración de una conferencia política a nivel nacional en el próximo verano. Pero se puede dar la paradoja de que los postulados que aborden ese giro que la sociedad demanda al partido del puño y la rosa, si es que se producen, tengan que ser enarbolados por alguien como Rubalcaba, el miembro con más poder del gabinete que implantó los recortes que propiciaron el alejamiento definitivo de sus electores. Una ecuación que se me antoja bastante difícil de cuadrar por la escasez de credibilidad que tendría el proyecto.
Además la fórmula elegida sumaría otro inconveniente más: al igual que un congreso, la conferencia política no permite que se pronuncien directamente las bases en un momento en el que cientos de miles de ciudadanos ocupan las calles pidiendo una mayor participación en la escena política.
Una jugada rocambolesca en la que se juega una parte importante del futuro del PSOE, que corre un serio peligro de atomizarse y perder buena parte del protagonismo político que hasta ahora ha jugado en la historia reciente de este país, si continúa haciendo oídos sordos.
Puede ser que Zapatero logre al fin la catalogación de Estadista, pero igual el precio a pagar por ello sea el desmoronamiento definitivo de una marca que hasta hace unos días era toda una garantía de posibilidades reales de victoria. Es lo que tienen los líderes espirituales, que casi siempre te conducen a un lugar plagado de sombras.
25 mayo 2011
Un agitador llamado Fran Fernández
En estas post elecciones municipales ha quedado más que claro que el resplandor incandescente del poder tiene una capacidad cegadora fuera de toda duda.
Lo demostraron sobradamente en su día esos dos linces de la izquierda capitalina llamados Monteseirín y Marchena, que agotaron todas sus fuerzas en transformar los barrios de la Sevilla inmortal (Triana, Los Remedios, Casco Antiguo) en busca de una gloria que le era negada de antemano, mientras olvidaban ad eternum aquellos otros responsables directos de su encumbramiento en el poder.
Zoido aprovechó entonces con lucidez el efecto narcótico de la fascinación en sus oponentes y se dedicó a patearse sin descanso la otra Sevilla, que siempre le había sido esquiva, logrando desbancar la supremacía inmemorial de los socialistas con un vuelco espectacular. Es lo que en esta tierra se conoce como birlarte la cartera en tus propias narices.
Ahora le ha tocado el turno a ese socialista de pro llamado Fran Fernández, que lejos de reflexionar por qué en el distrito que es de su responsabilidad lo han abandonado hasta las farolas, ha convocado para le semana que viene una asamblea extraordinaria de su agrupación. El objetivo: exigir responsabilidades por el resultado electoral. Ahí es nada. A las maduras nos ha salido agitador esquinero el muchacho.
Como todo el mundo sabe, ni Fran Fernández ni su mentor Monteseirín tienen culpa alguna en el varapalo histórico que le han propiciado los votantes en las urnas al PSOE de Sevilla. Eso está tan demostrado como que procedemos de los primates.
Lo de Fernández en el distrito Cerro-Amate tiene delito, dicho sea sin ánimo de ofender. Durante todo su mandato se ha olvidado de él como el dueño del arpa de Bécquer. Prácticamente no se ha hecho nada a pesar de las graves carencias que arrastra y de que es con creces el distrito que más paro alberga en sus calles de toda la ciudad.
Me contaba el otro día un integrante del equipo de Juan Espadas que, en las rondas que han efectuado durante la campaña, la gente no paraba de quejarse del sempiterno olvido al que los tenía sometido el delegado. Tan es así que hasta Zoido se ha permitido el lujo de birlarle al tendero que a la postre ha sido el protagonista indiscutible de su campaña electoral.
Eso sin entrar a fondo en la brillante gestión de todo cuanto ha pasado por sus manos, llámese Tussam, Aussa, construcción de aparcamientos fantasmas, pasos soterrados, nueva comisaría de Ranilla y un largo etcétera.
Para colmo de los colmos, todavía andan por ahí el asunto de algunas facturillas falsas por obras no ejecutadas en dicho distrito, que está aún por dilucidar, además de alguna que otra imputación judicial.
Con semejante currículum no es de extrañar su inmemorial incapacidad para conjugar el verbo dimitir por manifiesta imposibilidad gramatical.
Es lo que suele pasar cuando uno se cree a pies juntillas que el vasto territorio de un distrito tan extenso como Cerro-Amate se limita a las cuatro paredes vidriadas de El Toboso.
Lo que todavía no me explico es cómo no han comenzado aún sus letanías las plañideras de la ciudad ante tan lamentable pérdida para la gestión municipal.
24 de mayo en las setas
No sé si estaré equivocado o no, pero creo que va siendo hora ya de ir pensando en disolver la acampada, antes de que el movimiento y su fuerza se difumine, y buscar alternativas más aglutinadoras, pensadas para acrecentar el movimiento en el tiempo y hacerlo cada vez más fuerte. ¿Vosotros qué opináis?
24 mayo 2011
Confundir el culo con las témporas
Dos días después de la descomunal bofetada electoral, algunos continúan en la más absoluta inopia. Todos los dirigentes del PSOE de Andalucía insisten de manera machacona en que la catástrofe de los resultados en las municipales del pasado domingo se debe a la “desesperanza ante la crisis”, especialmente en Sevilla, y eluden de manera sistemática hacer el mínimo ejercicio de autocrítica. Incluso se ha reunido hoy el ejecutivo andaluz para llegar a la misma conclusión y cerrar filas. Es lo que se conoce como escurrir el bulto o, en palabras de García Márquez, confundir el culo con las témporas.
Un exponente claro de lo que ha sido esta campaña para los socialistas sucedió en el mitin que Juan Espadas protagonizó junto a la ministra de Defensa, Carmen Chacón, en el sevillano y populoso barrio de Alcosa.
Allí, ante la protesta algo más elevada de tono que lo habitual protagonizada por la indignación de los eventuales de Tussam tras llevar 45 días acampados en Plaza Nueva, el candidato a la alcaldía, algo crispado y acorralado por la impotencia, les prometió a voz en cuello desde el atril solucionar de una vez por todas su problema “el día 23 de mayo, cuando podamos”. Los eventuales no le creyeron, a pesar de que sabían mejor que nadie que no era por falta de voluntad de Espadas.
Agazapado entre el público, Fran Fernández, delegado de Movilidad y a la sazón presidente de Tussam, escuchaba impasible el discurso de su compañero con gesto serio. “Cuando podamos” gritó Espadas al auditorio un tanto molesto por la continuidad de la sonora protesta.
Sin embargo era Fran Fernández el encargado de hacer cumplir la moción aprobada por unanimidad en el pleno de octubre y se negó sistemáticamente a ello. Que se sepa, a día de hoy Fernández sigue siendo militante socialista de pro y, se supone, que uno de los más interesados en facilitar la victoria a su compañero de partido. Pero su actitud, y su tozudez en algunos casos con el problema de los eventuales, entre otros muchos acaecidos en la empresa pública de transportes, más que un empujón fue una zancadilla mortal. Ese cuando podamos no lo entendió nadie.
Ayer, a Zoido, en calidad ya de alcalde electo, le ha bastado un día para infundir esperanzas a un colectivo al borde de la desilusión y conseguir que comience a moverse el cotarro. Hasta tal punto que la empresa está pidiendo gente para echar horas extras y cambiar a toda prisa los neumáticos de los treinta vehículos inmovilizados desde el pasado verano en el patio, y que iban a ser donados sospechosamente a países latinoamericanos, para que puedan pasar la ITV y volver al servicio activo.
Lo mismo podría extenderse a cualquiera de esos cientos de vecinos que se han quedado sin los aparcamientos prometidos después de haber pagado mil euros de fianza que todavía no les han devuelto. Muchos de ellos en el distrito de Nervión-San Pablo, donde estaban proyectados tres de ellos, y que los socialistas han perdido a pesar de ser uno de sus caladeros de votos tradicionales.
Lo explicaba gráficamente el otro día un viejo militante de la agrupación Macarena: “Es que hace más de tres años que no se pasea un concejal por el barrio”. Y, que se sepa, para patearse las calles donde habitan tus votantes no supone ningún impedimento la crisis económica. Es más, es incluso hasta recomendable.
Sin embargo la plana mayor socialista se agarra al sillón como clavo ardiendo, intentando eludir el ya famoso efecto colateral de las derrotas del quítate tú para ponerme yo.
Cualquier cosa menos un debate interno serio y responsable, que rearme ideológicamente al partido y lo refunde con una propuesta creíble y transformadora, que es lo que la sociedad está demandando. Nada en el camino de recuperar la ilusión del electorado perdido que ha optado por el Partido Popular ante la manifiesta incapacidad de quienes han gestionado la ciudad de manera tan errónea en los últimos tiempos.
Algo que, como se podrá comprobar con extraordinaria facilidad, tiene una estrecha y directa relación con la crisis económica que nos sacude. Y Caperucita fue al río a pescar ranas azules.
23 mayo 2011
22 de mayo en las setas
La jornada electoral en la #AcampadaSevilla en la Encarnación tuvo un carácter festivo sin dejar de ser reivindicativa en ningún momento. En estos vídeos podéis comprobarlo por vosotros mismos.
Zoido visita a los eventuales de Tussam
Ya como alcalde electo de Sevilla, Juan Ignacio Zoido ha visitado esta mañana el campamento de los trabajadores eventuales de Tussam en paro, tal y como les prometió.
Acto seguido les ha pedido que lo desmonten y regresen a casa con sus familias, porque se ocupará personalmente de hacer cumplir el mandato del pleno de octubre. Los compañeros han accedido.
La travesía del desierto del PSOE en Sevilla
Ayer fue una noche de caras largas y miradas de incredulidad en la sede del PSOE sevillano de Luis Montoto. En el horizonte de la Plaza Nueva se dibujó el inminente inicio de una particular y dolorosa travesía del desierto.
La victoria del Partido Popular de Zoido ha sido tan rotunda como histórica. Veinte concejales en unos comicios que han batido el récord de participación de las municipales en Sevilla -un 62,73%- y que han supuesto una diferencia de 60.000 votos a favor del PP. Ahí es nada.
Pero además está la forma en la que se ha producido. El Partido Popular ha vencido en 9 de los 11 distritos de la ciudad, muchos de ellos bastiones tradicionales del PSOE, que sólo ha conservado por un escaso margen Macarena y Cerro-Amate, sin olvidar que ha perdido 4.000 y 3.000 respectivamente en cada uno, que han pasado a las sacas del oponente. El trasvase de votos es más que evidente.
Cuesta creer que la culpa de una catástrofe de tal envergadura pueda achacarse tan sólo a la crisis económica, como dijo ayer Juan Espadas. Como dice el refrán, no hay más ciego que el que no quiere ver.
Al desgaste lógico provocado por las medidas anticrisis impulsadas por Zapatero han se sumarse los cuatro últimos años de gestión de Monteseirín al frente del Ayuntamiento de Sevilla, salpicados por los errores de gestión, los casos de corrupción y el derroche económico. El voto en clave nacional, pero también el efectuado en clave local, ha sido claro.
Ante ese panorama poco efecto, o ninguno, tiene el discurso del miedo a la derecha. A ello hay que sumarle el clima de división interna vislumbrado desde la designación del candidato hasta el inicio mismo de la campaña. La desmovilización del electorado se ha traducido en un voto doble de castigo. Es lo que cantan los resultados.
Se impone una reflexión crítica en el seno del socialismo sevillano, que ya anunció ayer su secretario general, José Antonio Viera. Es necesario repensar lo que los ciudadanos exigen a un partido donde a la autocrítica le cuesta abrirse paso.
Los casi 16.000 votos nulos o blancos y el 37% de abstención producido pueden ser un buen punto de arranque para esa reflexión. Y los que hasta ahora votaban socialista y han decidido decantarse por Zoido. Para qué elegir una especie de sucedáneo si se tiene a mano el original.
También los miles de ciudadanos que se congregan cada día en la Plaza de la Encarnación y otras similares repartidas por toda la geografía nacional. Quieren una mayor transparencia y participación en una política que los mantiene excluidos y cuyas consecuencias se ceban especialmente en ellos.
Porque esa reflexión necesaria ha de hacerse desde la escucha activa de los ciudadanos. Un integrante de la lista de Espadas me dijo el último día de campaña que el 23 de mayo se llevaría al candidato socialista a la Encarnación para que escuchara. Desconozco si se refería a sólo en el caso de ganar las elecciones o no, pero abrir los oídos a sus demandas desde la humildad y el compromiso para impregnarse de sus propuestas puede ser un buen comienzo.
Ayer, tras reconocer la derrota, Juan Espadas se refirió a ello: “a los que quieran cambiar el sistema, les digo que pueden contar conmigo”, dijo. Ahora hay que llevarlo a la práctica con humildad. Sin embargo, todavía hay muchos dirigentes socialistas que piensan que el Movimiento 15-M es un grupo de antisistemas que piden no votar y que no tienen propuestas. A algunos se ve que les cuesta entender los mensajes, incluso cuando son cristalinos.
El Partido Popular ha ganado las elecciones en Andalucía por una diferencia de 7,2 puntos a falta de un año para las autonómicas y las generales. ¿Qué palabra de la frase es la que no entienden?
22 mayo 2011
Estar o no en Sol
Ramón Lobo
“La protesta de Sol no es solo contra una clase política que vive fuera de la realidad de la mayoría, también lo es contra una clase periodística que salvo rarísimas excepciones ha renunciado a fiscalizarles, a inquietarles, a preguntarles. No es hora de sacar pecho, de ponerse medallas: somos cooperantes necesarios, culpables de tanta insensibilidad, de primar el corta y pega y las declaraciones vacuas, de no exigir, de no exigirnos, de renunciar a ser lo que somos y de pensar más en lo que cuesta en vez de pensar en lo qué es lo importante.
Esta es una sociedad mediocre en manos de mediocres. Sol es una ventana que se abre para que entre el aire y salga el humo. Respiremos.
Respiremos y exijamos. Listas abiertas en las que el votante pueda seleccionar a los mejores; políticos que atiendan a los ciudadanos, a los votantes, y no al dirigente que decide quién va en la lista y quién no, es decir, quien cobra y quien se queda en el paro. Habría que liberar a los políticos honestos, a los que aun quieren soñar y trabajar, del yugo de los aparatos, de los fontaneros, de los fabricantes de mentiras huecas. Hay que acabar con la obediencia debida, con los privilegios, con los coches oficiales y las pensiones vitalicias por decir sí señor durante dos legislaturas.
Hay que acabar con los corruptos, las comisiones ladronas, los bonus de los banqueros, sean privados o no, con los empresarios irresponsables, con los despidos en masa para aprovechar la coyuntura y con la dictadura de los mercados. Hay que acabar con las agencias que juegan con las deudas como quien juega en un casino. Hay que recuperar el Estado de bienestar, proteger a los ancianos, pelear por una educación de calidad y una sanidad cuyo beneficio sea curar y no ahorrar. Hay que desenmascarar a los medios de comunicación que basan su negocio en la mentira, el odio y la bazofia.”
Más en “Por qué estoy en la Puerta del Sol”.
21 mayo 2011
Reflexión en la Encarnación
-Tengo cuarenta y cuatro años y un hijo con dieciséis y hasta hace cuatro días estaba como muerta, sin esperanzas. Vosotros me habéis devuelto la vida. No os rindáis.-
Ana era la primera vez que cogía un micrófono y hablaba en público. Su auditorio: una Plaza de la Encarnación a rebosar de gente deseosa de mostrar su indignación, que la ovacionó cuando concluyó su escueto discurso y le coreó “tú sí que vales, tú sí que vales”.
Fue el tono general de todas y cada una de las intervenciones que se fueron sucediendo a lo largo de la tarde durante la concentración de apoyo a los acampados en la plaza y al Movimiento 15-M. La gente descendía las escaleras de la recién estrenada plaza o emergía desde detrás de la multitud y se colocaba pacientemente en la cola, esperando su turno para tomar el micrófono y dirigirse a los concentrados.
Así pasaron por el improvisado púlpito un señor de cincuenta y seis años que exclamó que el movimiento le había devuelto de improviso cuarenta años de vida, unos inmigrantes de color que rapearon, medio en inglés y medio en español, una canción dedicada a la #spanishrevolution y una mejicana que lleva años residiendo en España y a la que inmigración había expulsado a su hijo cuando trataba de reunirse con ella. El impresionante coro congregado debajo de las setas le respondió con uno de los eslóganes más coreado: “ninguna persona es ilegal”.
Durante la concentración, se llevó a cabo una performance sobre el decrecimiento que provocó las risas y aplausos silenciosos, las manos izadas en alto y girando vertiginosamente, de la concurrencia. A lo largo de su desarrollo se leyeron las adhesiones al movimiento de resistencia pacífica español provenientes de decenas de ciudades españolas y del resto del mundo, que eran coreadas por los asistentes.
Los lemas se sucedían unos a otros, lanzados de forma aleatoria por los spikers, que se turnaban cuando la voz comenzaba a dar síntomas de cansancio; “Esto empieza el lunes”, “No hay democracia si gobiernan los mercados”, “Lo llaman democracia y no lo es”, “No hay pan para tanto chorizo” o “No hay botellón, es la revolución”.
Al filo de la media noche, la gente se dirigió a la zona elevada de la plaza, la denominada Plaza Mayor rebautizada por los acampados como Plaza Tahrir y Plaza 15 de Mayo, y comenzaron las charlas entre grupos, la recogida de firmas para el manifiesto y los encuentros entre personas antes dispersadas entre la multitud, que hasta ese momento habían sido prácticamente imposible.
Fue entonces cuando comenzaron los siseos para llamar a la reflexión colectiva y a respetar el descanso de los vecinos, que se han solidarizado aportando comida y luz eléctrica mediante alargaderas. El silencio se impuso entre los diferentes grupos que poblaban la plaza. Tanto fue así, que era más audible las conversaciones escandalosas de los guiris de copas por la zona que la conversación en voz baja de los concentrados en la plaza,
La jornada no había carecido de tensión tras las sucesivas prohibiciones de las concentraciones por los diferentes tribunales durante la jornada de reflexión. Incluso se impartieron consignas de no oponer resistencia en el caso de que la policía se decantara por el desalojo a partir de la media noche. Pero no flotaba el miedo en el ambiente, porque una sociedad con miedo a la libertad no es una democracia real.
Durante la jornada se habían sucedido los guiños de los diferentes partidos por intentar atraerse las simpatías de los indignados. La derecha mediática continuaba con la presión sobre el gobierno para que se desalojaran las concentraciones. En determinados medios incluso se vislumbraba un desmesurado interés en vincular al movimiento 15 M con la violencia y el salvajismo, incluso con ETA.
El ejercicio de ciudadanía activa del que están haciendo gala los indignados ha acabado por desmontar todas esas patrañas lanzadas por la caverna con oscuras intenciones. No se entiende que quienes manifiestan su protesta ante la inoperancia de los políticos para afrontar la crisis sin que sus efectos aplasten a los más débiles estén obligados a aportar más propuestas que las que los propios partidos llevan en sus programas electorales. Y sin embargo las tienen.
Alguien debería explicar por qué se les trata de imponer a ellos la obligación de la que no han sido capaces los propios partidos. Con este tipo de argumentaciones, los sueldos y las prebendas son, si cabe, todavía más injustificables.
Tussam por el empleo
Efectuando el mismo recorrido que el Metrocentro, cientos de trabajadores de Tussam se manifestaron ayer por Sevilla en defensa del empleo y por la solución definitiva de la problemática del colectivo de eventuales en paro.
La manifestación, que culminó a las puertas del Ayuntamiento y transcurrió en un tono festivo y reivindicativo, había sido convocada por el sindicato CGT y el colectivo de eventuales y contó con la presencia de trabajadores, familiares y otras organizaciones sindicales con representación en la empresa, como ASC y SITT.
Os dejo dos vídeos con imágenes tomadas durante el transcurso de la misma.
20 mayo 2011
Sacar tajada
Ha bastado que un grupo de ciudadanos se organicen para protestar y todo el corral se ha puesto patas arriba. Democracia real ya, si para algo ha servido hasta el momento es para desvelar el pavor del estamento político a perder sus prebendas ancestrales. Los que hasta no hace ni siquiera una semana no existían ahora, por obra y gracia de un espíritu santo alucinado, se han convertido en los protagonistas absolutos de una campaña electoral que venía siendo más de lo mismo, más de lo que estamos bien hartos.
Democracia real ya es la expresión de moda en la recta final de esta campaña atípica que está dejando al descubierto el enorme agujero de representatividad que tiene esta partitocracia que nos gobierna. En eso le tendremos que estar agradecidos siempre, en que los que niegan sistemáticamente la democracia se llenen la boca en estos días con ella. Igual no sirve de nada, pero algo es algo.
Todos se han retratado ante el desnudo integral que ha supuesto que miles de personas de diferente procedencia social muestren su repulsa a unos políticos que no sólo no aportan soluciones a los problemas de la ciudadanía, sino que, a falta de mejores argumentos, dilapidan su oneroso tiempo en repartirse mierda a paladas, con lo que nos cuesta. Esta clase social asentada en unos privilegios inmerecidos no puede ostentar la representatividad de un pueblo que es el pagache de sus desmanes interminables.
Las reacciones no han podido ser más lamentables y vulgares. Desde el inútil y vergonzoso intento de unos de monopolizar las protestas para sacar rédito en el recuento final de votos, hasta los que no han dudado un momento en tirar de nuevo de la teoría de la conspiración para esconde sus carencias. Con esta panorámica, no es de extrañar que haya ciudadanos durmiendo a la intemperie de las plazas públicas con tal de dar visibilidad a su protesta.
Y, como no podía ser de otra manera, los medios de comunicación han sabido estar a la altura que les marcan sus mejores patrocinadores y han extendido por activa y por pasiva los mecenas de turno. Es patético ver el tratamiento informativo que se le está ofreciendo a un fenómeno que debería significar un hálito de esperanza para una sociedad que se autofagocita en los lodos más malolientes y repulsivos.
Lo que han escrito y publicado hoy los militantes de la caverna mediática y buena parte de los dirigentes del Partido Popular es simplemente repugnante. Esa criminalización permanente de un movimiento tan espontáneo como sincero pone de manifiesto la talla moral de a quienes se enfrenta la protesta. Alinear a esa gente con ETA es no tener ningún escrúpulo y estar genéticamente incapacitado para ejercer la información. Pero no esperen que la fiscalía actúe, como debiera ser lo normal en estos casos. Acuérdense de que quienes tienen la responsabilidad enorme de defender el patrimonio de todos también son nombrados por sus dedos índices.
No esperen que la profundización democrática que se exige a grito pelado en mitad de las calles de este país llegue a buen puerto, es un milagro imposible. Es mejor camuflarse y que todo siga igual, Lo importante en estos casos es sacar tajada. Nada más.
19 mayo 2011
La sociedad volteada
La sociedad española está ahora mismo volteada. Es sorprendente que los políticos y buena parte de los periodistas y opinadores de las tertulias en los medios se sorprendan cuando se ven desbordados por una protesta espontánea por la catastrófica situación social que está atravesando el país. No son sólo jóvenes quienes se están manifestando estos días por una democracia real ya y tampoco son unos antisistemas, como pretenden vendernos algunos medios. Son personas de diversa condición e ideología que ya están hartos de una democracia imperfecta y que están decididos a que las cosas cambien de una vez.
Los datos no pueden ser más contundentes; casi cinco millones de parados, más de un 40% de paro juvenil, 1 millón de pobres más, menos inversión en educación, una avalancha de corrupción imparable en la vida política con 123 imputados de todos los colores en las listas municipales, un atracón de dinero público para los bancos que mejor pagan a sus directivos en toda Europa y una retahíla interminable de recortes sociales sobre las clases menos pudientes. No sé qué razones entienden ellos que deberían darse para que la gente se lanzara a las calles a protestar.
Felipe González los ha comparado con los participantes en las revueltas árabes y ha llamado a los partidos a “canalizar la protesta y la participación de estos ciudadanos”. Y no le falta razón, porque están indignados y no están dispuestos a consentir que las cosas sigan igual ni un solo día más.
La política es la herramienta para transformar la sociedad en democracia, pero ha de ser útil a los ciudadanos. Si la política pierde esa utilidad es por culpa de quienes la practican. Y eso es lo que tiene que cambiar en beneficio de todos.
Hasta ahora los políticos han ignorado al movimiento surgido tras el 15-M, incluso se han permitido la frivolidad de intentar manipularlo y acercarlo a sus ascuas. Grave error. Reconocer ahora la validez de las reivindicaciones de las protestas es también reconocer sus propios errores durante estos años, en los que podían haber hecho algo más desde los poderes establecidos para satisfacer las demandas legítimas de “los indignados”. ¿Por qué no lo hicieron?
Los medios de comunicación también tendrán algo que aprender de estas manifestaciones. No se pueden limitar a difundir el mensaje que le interesa al poder acallando vilmente el discurso de los hechos. El tratamiento informativo ha sido en algunos casos vergonzante. Como dice Javier Pérez de Albéniz, “la verdadera revolución está en el periodismo independiente”, el estamental ha vuelto a demostrar, una vez más, al servicio de quién está.
Votar sólo es útil si sirve para cambiar las cosas. Porque sólo así, debajo de los votos seremos capaces de encontrar las playas.
17 mayo 2011
Los socialistas encomendados a la resurrección de los “vietcongs”
Al electorado del PSOE de Sevilla le está costando la misma vida movilizarse como otras veces en estas municipales. A pesar del optimismo a prueba de bombas que tratan de infundir sus líderes en cada intervención y del razonamiento categórico, más bien una prueba de fe, de que van a ser capaces de dar la vuelta a las encuestas, lo cierto es que incluso en la asistencia a los mítines se está notando. No se están abarrotando como otras veces y cada vez conviven más con la celebración de protestas de diferentes colectivos que asisten para reivindicarse.
La ya famosa teoría de los mil votos que esgrimió el otro día Juan Espadas, candidato a la alcaldía de Sevilla, se torna cada vez más imposible de llevar a la práctica. El desencanto es grande y se hace notar en las calles, especialmente en el puerta a puerta. El cara a cara con la ciudadanía se está convirtiendo en un amargo trago para muchos militantes.
-Hay barrios donde la gente casi no nos deja ni acercarnos.- me comentaba ayer uno de esos cuatro mil militantes que se patean las calles a diario, intentando motivar a los ciudadanos para que acudan a votar.
-Es mi primera campaña, -me decía otro- pero la gente más veterana me cuenta que no es como otras veces. Que va a costar.-
Me contaba el otro día un veterano dirigente socialista que estos comicios no se salvan a no ser por el “efecto vietcong”. Durante su participación en las negociaciones de un pacto a nivel regional con otro partido, el dirigente adversario que tenía que negociar con él las condiciones del acuerdo le refirió que en su circunscripción electoral siempre ocurría lo mismo. El electorado afín al PSOE aguantaba camuflado en el entorno todos los chaparrones habidos y por haber, como los vietcongs durante la guerra de Vietnam, y que, cuando llegaba el día de las votaciones, salían en tromba a dar la cara y a derrotar al enemigo en las trincheras de las urnas. Era un comportamiento invariable que se cumplía con la rigurosidad de un axioma en cada cita electoral.
Y no debe de andar muy descaminado su pronóstico, porque hasta Zapatero en su intervención de ayer en Pino Montano lo dejó caer bien clarito.
-¿Pero es que vais a dejar que esta derecha gobierne en la tierra de Felipe?- dijo.
Así que como no afloren los guerrilleros mimetizados con el bosque, lo tienen bastante crudo. Y tal vez luego sea el momento de reflexionar, de postre, por qué en esta ocasión les cuesta tanto salir.
La protesta fantasma
Eran más de diez mil en Sevilla y nadie pareció verlos. La policía los redujo a la mitad mediante su aritmética infalible y, a pesar de que no cesaban de corear consignas bajo el sopor aplastante de los treinta siete grados en el Prado de San Sebastián, pasaron desapercibidos para la mayoría de los grandes medios de comunicación.
Fue una protesta fantasma, tal vez soñada, pero se produjo de manera simultánea en cincuenta ciudades españolas. Decenas de miles de ciudadanos de todas las condiciones y edades congregados alrededor de más de doscientas micro organizaciones, mediante la utilización masiva de las redes sociales, para protestar de forma pacífica y con una sola exigencia: democracia real ya.
Dicen estar cansados, hartos de que políticos y banqueros los utilicen como mercancía. Se escaparon de la red para desvirtualizarse ante los ojos de la sociedad y reclamar su existencia y una nueva política más directa y cercana. Y más participativa y permeable. Se autodenominan los indignados y han dicho basta a la sordera permanente de una clase política que no los tiene en cuenta y que hace recaer sobre ellos la mayor parte del sacrificio de la crisis.
El problema no es la política, sino los políticos, la partitocracia imperante y su ancestral sordera a las exigencias ciudadanas. Ayer, durante un encuentro de Juan Espadas, candidato socialista a la alcaldía de Sevilla, con un grupo de blogueros para intercambiar impresiones sobre Open Goverment, le lancé la pregunta a vuela pluma.
-¿Que reflexión haces sobre las protestas del domingo?-
Después de darse un prolongado paseo por el jardín frondoso de la retórica de la participación, concluyo que el sistema exige saber qué queremos, concretar las propuestas.
Es cierto, el movimiento espontáneo que estalló en las calles españolas la tarde del pasado domingo, a tan sólo seis días de unas elecciones municipales y autonómicas, tendrá que agenciarse una metodología concreta para conseguir sus objetivos. El instrumento es el propio sistema, pero mejorado, con más participación y mayor implicación de los ciudadanos en los proyectos que afecten a todos. Pero el clamor dominical por sí sólo ya se merece ser escuchado y tenido en cuenta. Algo que a los políticos les cuesta.
La protesta no debe quedarse en Twitter después de este gran primer paso y los políticos, que son el verdadero objeto de la misma, han de saber abrir los oídos. Sobre todo los que se dicen de izquierdas, porque esa gente lo que exigía en las calles es una izquierda verdadera que sepa canalizar y dar soluciones a sus problemas.
No basta con que Alfredo Pérez Rubalcaba les explique esta mañana que la indiferencia no conduce a nada, que con la indiferencia no se consiguen avances sociales y siempre salen beneficiados quienes más tienen y menos necesitan. En definitiva, que hay que acudir a votar.
No se está dirigiendo a antisistemas, sino a personas a las que esta democracia descafeinada se les ha quedado pequeña y exigen sin demora su rehabilitación. Ya no satisface votar cada cuatro años sin más. No escucharles sería un grave error por parte de un Partido Socialista con los referentes de izquierda bastante deteriorados. Y no atender sus demandas sería casi un suicidio.
Como escribe hoy Juan Carlos Escudier, lo peor no será que el PSOE “pierda por goleada las elecciones de este próximo domingo, sino que no entienda por qué le pasan estas cosas”. Porque los fantasmas, aunque no lo crean, también existen.
14 mayo 2011
Carmen Chacón en Alcosa
Dicen de ella que es uno de los posibles galgos que tomen la salida en la carrera sucesoria de José Luis Rodríguez Zapatero. El Presidente de la Junta, José Antonio Griñán, dijo que, oyéndola, “la sucesión está garantizada”.
Carmen Chacón participó en el acto que los socialistas organizaron el miércoles pasado en barriada sevillana de Parque Alcosa, un barrio que a buen seguro tuvo que ubicar en el mapa antes de bajarse del autobús. Estuvo valiente y soportó con estoicismo las constantes protestas del colectivo de eventuales de Tussam allí presente y los jaleos continuos del escaso millar de asistentes.
Con el mitin de Chacón en Sevilla se escenificaba el retrato por antonomasia de lo que está siendo esta campaña electoral para los socialistas; un partido que se vuelca y pone todo el esfuerzo de sus líderes en movilizar a un electorado que ni aún a empujones acaba de reaccionar como ellos esperan. Un poco triste, pero real como la vida misma.
Una pequeña observación. El PSOE ha transmitido por activa y por pasiva que en estas elecciones no se dilucida la actuación del gobierno de la nación. “No se trata de arreglar el mundo, sino tu mundo”, dicen en su eslogan. Se machaca insistentemente en que se trata de dar solución a los problemas cotidianos de la gente, a los más cercanos e inmediatos, los que te asaltan a las puertas mismas de tu casa.
Sin embargo, los líderes socialistas que acuden a apoyar a los candidatos en campaña disertan ante los ciudadanos sobre la ineptitud de Rajoy a la hora de aportar soluciones y colaborar ante los continuos ataques de los mercados a la deuda española, sobre su escondido deseo de que a España le ocurra algo similar que lo que le ha sucedido a Irlanda, Grecia y Portugal y se vea inmersa en un doloroso rescate sólo con el propósito de alcanzar el poder, sobre su continua utilización del terrorismo como arma de confrontación política y un sin fin de cosas más. Y digo yo, ¿no es esto una contradicción con el mensaje que se pretende transmitir y, sobre todo, de cara a los efectos que se intentan conseguir?
O dicho de otra manera, ¿qué le puede aportar a un ciudadano de Parque Alcosa que le hablen de la deuda griega a la hora de decidir cuál es el mejor alcalde para su ciudad? Es como para pensar un poco ¿no?
13 mayo 2011
Por qué lo llaman debate si quieren decir monólogo
El debate de ayer entre tres de los candidatos a la alcaldía no fue tal, como era de esperar, sino la superposición en el mismo plano de tres discursos hechos a sí mismos por cada uno de los participantes. Tres monólogos en busca de un público que, en ocasiones, se convertían en dos.
Se trataba de llegar al plató, tomar acomodo y soltar cada uno su mensaje, sin importar apenas lo que el contrincante acababa de decir, ni debatir a fondo las propuestas de cada uno, ni nada que se le pareciese.
La prueba más evidente es lo cada vez más ligeros de documentación de apoyo que acuden los políticos a este tipo de eventos. Zoido se limitó a mostrar un cuaderno al que popularizó por sus tapas brillantes y que, supuestamente, contenía su programa electoral. Espadas un par de folios con alguna fotografía y Torrijos ni siquiera eso, sólo se acompañó con el compás de sus manos durante las exposiciones. Estaba claro desde un principio que debate, lo que se dice debate, no iba a ver.
Así las cosas, el falso debate se quedó en una exposición simultánea de mensajes precocinados para la ocasión, poco ágil y con escasas novedades. Espadas y Torrijos se emplearon a fondo en sacar de su guión a Zoido, como en un dos contra uno, pero no lo consiguieron tantas veces como hubieran deseado.
El popular se mostró fallón en algunas ocasiones, incluso se equivocó en una de sus especialidades, el conocimiento palmo a palmo de los barrios de Sevilla. Pero en general, mantuvo el tipo y no lograron que abandonara el eje primordial de su discurso. El “ustedes son más de lo mismo” fue el recurso recurrente y las alusiones a los mandatos de Monteseirín constantes. Zoido intentó dejar fijada la idea de que sus oponentes son los herederos de los errores del actual alcalde y que tienen un programa común. A pesar de ello, en algún momento le fallaron los nervios.
Espadas, en la línea de sus últimas apariciones públicas, estuvo solvente en la utilización de los tiempos, lanzando las propuestas de manera concisa y sin ambages, sin apenas criticar a Torrijos, que le lanzó un par de perlas a lo largo del debate, y focalizando su discurso en su principal oponente, el candidato popular. Fue el que menos abusó de la duración de los turnos, lo que puede suponer un contratiempo, pero también transmite una mayor sensación de seguridad. Para qué emplear más tiempo si lo que pretendes decir lo puedes hacer breve y directo. En ese aspecto, acertó.
Torrijos, sentado entre sus dos oponentes, desplegó su discurso habitual, con carga de profundidad ideológica incluida. Despachó para Zoido, pero también para Espadas y enumeró, como viene siendo habitual, la retahíla de logros conseguidos en el último mandato, que sin el impulso de Izquierda Unida hubiesen sido imposibles. Es sin duda el que más se esfuerza en poner en valor lo conseguido por el actual equipo de gobierno, a pesar de que es la parte minoritaria del pacto.
En resumidas cuentas, unos soliloquios que poco esclarecieron a quienes aún dudan qué papeleta han de introducir en la urna. Algo que con este tipo de formato ya viene siendo reiterativo y cansino y que aporta poco o nada a la hora de que la opinión pública tenga un conocimiento razonable de lo que proponen los candidatos. De seguir así, mejor que los trasladen directamente al plató del Club de la Comedia.
Los primeros espadas socialistas se van a los barrios
El candidato socialista a la alcaldía de Sevilla, Juan Espadas, estrenó en la tarde del miércoles en la Plaza Padre Pedro de Parque Alcosa la flamante estrategia de campaña diseñada ex profeso para los comicios municipales: trasladar a los pesos pesados del partido a los barrios de la ciudad para movilizar a sus bases.
Esa vez le tocó a la ministra de Defensa, Carmen Chacón, batirse el cobre ante un auditorio cercano y casi sin parafernalias que, aunque aceptable, no abarrotó el recinto como en ocasiones anteriores. A Zapatero, si nada lo impide, le llegará el turno el lunes en otro bastión socialista: Pino Montano.
El objetivo de tanta cercanía y austeridad no es otro que movilizar a los indecisos en los barrios que tradicionalmente han sido los grandes caladeros de votos del PSOE, los más castigados por la crisis, por el desgaste producido por los recortes adoptados desde el gobierno de Zapatero y también por cierta dosis de olvido por parte de la administración saliente.
A pesar de ello, y de que a estas alturas el porcentaje de gente que no sabe a quién votar en esos barrios sigue siendo muy elevado, los socialistas se muestran optimistas y con ganas de dar batalla. El primero el candidato, que se aferra como un garfio a los resultados del último barómetro del CIS que apuntan a que la mayoría absoluta de Zoido no están tan clara. Hay partido, insiste Espada, quien, haciendo caso al consejo de un veterano líder socialista durante una jornada en la feria, ha radicalizado de manera más que evidente su discurso y situado en el centro de la diana a “la derecha infumable”, según él, “que sufre esta ciudad”. Ni tan siquiera se le oyó pronunciar el nombre de su adversario.
Espadas habló de remontada, de dar un vuelco espectacular a las encuestas para lograr la alcaldía, ante una militancia a la que le cuesta recuperar el ánimo, pero que parece que comienza a creer en que se puede ganar. El candidato lo percibe y por eso sale a por todas en cada intervención. Sin embargo, sólo con la militancia no se ganan elecciones y el tiempo juega en su contra.
No todo fue concordia durante el acto. Hubo momentos en los que la tensión se podía palpar en el aire tibio de la tarde por las protestas continuas del colectivo de eventuales de Tussam, que se desplazaron hasta allí para recordarle que ya llevaban 45 días acampados en Plaza Nueva y su cada vez más empeorada situación continúa sin solucionarse. Espadas les lanzó el compromiso desde el atril de solucionarlo el día 23 de mayo. Incluso se encendió. Pero, a tenor de la respuesta de quienes protestaban, no tuvo el efecto deseado.
De las intervenciones de sus acompañantes, Griñán y Chacón, destacar el repaso a la etapa de Felipe González como presidente de gobierno y a los más de doscientos millones de euros invertidos por Zapatero en la ciudad a través del Plan E que hizo la ministra de defensa y el guiño sucesorio de Griñán, cuando afirmó que “oyendo a Chacón, uno ve que la sucesión está asegurada”.
A pesar de ello, el tono de estos primero días es que Zoido sigue marcando la agenda, asistiendo o no a los debates, pidiendo que gobierne la lista más votada o cuestionando la viabilidad de la Torre Pelli. Aquello que el candidato popular menciona es de inmediato respondido por sus adversarios más inmediatos, PSOE e IU. Pero Zoido rara vez responde a las propuestas que lanzan sus oponentes. Demasiado simple.
Espadas tiene una asignatura pendiente todavía, una herida sin suturar por donde su rival sabe que hurga y hace daño. Explicar a los ciudadanos que un pacto de gobierno entre dos fuerzas progresistas no sólo es legítimo, sino que incluso puede significar un avance cuantitativo para la ciudad es algo que ya debería estar hecho desde la legislatura anterior.
A pesar de que es bastante más difícil hacerlo cuando se ha de renunciar a una parte más bien calamitosa de la gestión llevada a cabo, algún aspecto positivo ha debido de tener, y en algo habrá influido el socio de gobierno, cuando se presume de una transformación de la ciudad como la que se ha producido. Sobre todo, porque puede que no se logre el sillón de alcalde sin el empujón del “primo menor”.
11 mayo 2011
En Tussam como en Bahrein

No soy chií, ni nací en un suburbio de Manama, capital del Reino de Bahrein. Sólo soy un periodista y bloguero que siempre ha creído en la libertad de expresión e información y que defiende la importancia vital de la función social del periodismo en una sociedad democrática.
En concordancia con los tiempos que vivimos, no vivo del periodismo. Como tantos miles de colegas, he de trabajar en otra cosa que no es mi vocación para ganarme el sustento dignamente y lo llevo haciendo desde hace 31 años en una empresa pública denominada Tussam, que se dedica al transporte urbano de viajeros. Es dicho trabajo el que mantiene con humildad toda mi familia.
La labor periodística y mi derecho a la libertad de expresión la ejerzo cuando puedo en este blog y de manera totalmente gratuita y desinteresada, pero con toda la profesionalidad de la que soy capaz y la dedicación que mis obligaciones me permiten. El tiempo y el esfuerzo que dedico a ello lo hago con gusto e ilusión, porque este trabajo me realiza y el compromiso que conlleva me hace ser mejor persona, algo que no acabaré nunca de agradecer a una profesión tan apasionante. Soy de los que todavía piensan que el periodismo es necesario para cambiar las cosas.
Sin embargo, el gerente de Tussam, Carlos Arizaga, debe pensar que la empresa que dirige es algo parecido al Reino de Bahrein. De otra manera no se entendería su afán por matar al precio que sea al mensajero, en este caso yo mismo. No le gusta que Jack Daniel’s Blog informe sobre todo lo que tiene relación con la empresa y, lo que es peor, le gusta menos que mantenga una postura crítica con su más que discutible gestión de la compañía. Aún a pesar de que hablamos de una empresa sufragada en su integridad con dinero público.
Ese mismo pensamiento, que en la empresa ha habido grandes fallos en una gestión de la que él es el máximo responsable, lo han manifestado públicamente entre otros todos y cada uno de los aspirantes a la alcaldía de Sevilla en las próximas elecciones del 22-M. Pero claro, los alcaldables están fuera de su alcance, no así un simple empleado bajo la cadena de mando en su vasto imperio.
Por esa razón mantiene un expediente disciplinario abierto contra mi persona y, me dicen, con no muy buenas intenciones. Y no le importa en absoluto jugar con el pan y la seguridad de mi familia con tal de salirse con la suya, que no es otra que callar esta voz al precio que sea. Lo he hablado con los míos, con los que me duelen, y tengo todo su apoyo y comprensión. No necesito más.
Sin embargo, me extraña el silencio sepulcral de quienes mantienen a este tipo de señores en cargos de tal relevancia, con el presente y el futuro de miles de familias en sus manos para hacer y deshacer a su antojo.Y me consta que quienes se lo permiten son el propio alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, máximo responsable de cuanto ocurre a la sombra del Ayuntamiento, y el Presidente de la empresa, Fran Fernández. La libertad de expresión les estará siempre agradecida por ello.
Me extraña que quienes lo sustentan en el cargo y le permiten hacer este tipo de vejaciones, que luego tanto se llenan la boca desde los púlpitos con la defensa de las libertades y los derechos sociales, sean incapaces de hablar alto y claro ante un atropello de tal calibre. Ni siquiera un pronunciamiento público en contra de tales prácticas en pleno corazón de una institución democrática. Qué esperar sobre una orden para detener e impedir el abuso. Nada. En esto, como la mayoría de los ciudadanos ante la injusticia, estoy solo.
Decía Ryszard Kapuscinsky que “el silencio es señal de una desgracia y, a menudo, de un crimen”, porque quienes necesitan del silencio son “los tiranos y los ocupantes que velan porque su actuación pase inadvertida”. Alguien en Tussam necesita mi silencio. Y está dispuesto a conseguirlo, aunque tenga que pisotear los más sagrados derechos constitucionales de este país.
Y los responsables de que tal tropelía pueda llevarse a cabo, en una empresa pagada a escote por todos los ciudadanos, callan. Y también otorgan, por supuesto, en tiempos en los que van vendiendo libertad para conseguir votos. Es con este tipo de cosas con las que acabas por percatarte de que, a fin de cuentas, Bahrein no está tan lejos como creías.
Nota sobre el nuevo cargo que me acaban de comunicar:
El cargo viene a colación de este artículo publicado en el blog. Como se puede comprobar fácilmente mediante su lectura, en ningún caso se cuestiona la veracidad de la información y los datos que aparecen en el artículo de marras.
Es más, al afirmar que se trata de que “se hacen públicos datos reservados de la empresa que han sido conocidos por Ud. por razón de su trabajo”, reconocen de manera abierta que los datos son ciertos, como así es, porque han sido convenientemente contrastados con anterioridad a su publicación.
En lo referente a que los datos los he conocido por razón de mi trabajo, nada más lejos de la realidad. Es totalmente falso y a sabiendas de que lo es, lo que ya implica una mayor gravedad.
Desde principios de 2008 hasta la actualidad he desempeñado mi labor, primero en el Departamento de Atención a al Cliente de la empresa atendiendo reclamaciones de usuarios y organizando la visita escolar a sus instalaciones y, segundo, en el Negociado de Talleres, donde a día de hoy me encuentro encargado de la programación de la limpieza de vehículos, las revisiones de kilómetros y la programación de las ITV. Nada que ver con ningún Gabinete de Comunicación o algo que se le parezca.
Y en lo relativo a los años anteriores poco importa, porque por muy buen trabajo que sea capaz de hacer o no este periodista, la capacidad de imaginación necesaria como para averiguar en qué se va a gasta un dinero en los años próximos no la tengo, dado que los datos se refieren a ese período en concreto.
Pero lo más descarado de todo el escrito y lo que deja al descubierto su verdadera intención es lo referido en el apartado “TERCERO”, donde reza textualmente: “Al día de hoy permanecen publicados todos los artículos referidos en los anteriores cargos”. Es decir, que como no los he quitado, piensan seguir adelante con el sinsentido. Lo que buscan no es otra cosa que desparezca del blog aquella información que no les interesa. Por algo será.
09 mayo 2011
Zoido y la caza del voto prestado
El afán del candidato popular a la alcaldía de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, por conseguir el denominado “voto prestado” ha protagonizado hoy casi todas las intervenciones de los aspirantes al trono tan codiciado en que se ha convertido la Alcaldía de Sevilla en estas municipales.
Zoido ha conseguido marcar la agenda con una propuesta de doble filo, con el inconveniente añadido de que uno de ellos puede cortar la mano de quien empuña la navaja a poco que se descuide.
En su ofrecimiento a que los alcaldables firmen ante notario que dejarán gobernar a la lista más votada el día 22 de mayo se esconde una de las armas estratégicas de más peso de la campaña de Zoido; el desvelar ante los ciudadanos que la intención de sus dos principales opositores, PSOE e IU, es reeditar el pacto de gobierno en vigor durante el anterior mandato. El objetivo no es otro que captar votos en los viveros socialistas, donde abundan quienes no son proclives a coaligarse de nuevo con la formación de izquierdas.
Ya cuando se negoció el reparto de responsabilidades en el Ayuntamiento que propició el pacto de la anterior legislatura saltaron chispas en las filas socialistas por lo que consideraron un exceso de protagonismo en la vida municipal para una formación que contaba con sólo tres ediles. Zoido lo sabe mejor que nadie, de ahí su insistencia en arañar algunos votos en esos descontentos caladeros de votantes del PSOE.
Pero, en el otro lado de la moneda, con dicha propuesta el alcaldable popular ha otorgado una inestimable munición a sus adversarios, que no han tardado en utilizar, y, lo que es peor, ha vuelto a mostrar en público esa aparente prisa por alcanzar el poder, que tantos dolores de cabeza le ha causado en otras ocasiones.
No es cuestión de “miedo” como lo han calificado algunos de sus oponentes, sino de no haber estado acertado a la hora de elegir la herramienta para conseguir lo que se proponía. Incluso Beltrán Pérez, portavoz adjunto del Grupo Popular, se ha visto obligado a saltar a la palestra para reconducir las aguas a océanos más calmos.
El último barómetro publicado por el CIS coloca a Zoido al borde de una mayoría absoluta que tendrá que ratificar en las urnas dentro de dos semanas. Es ahí donde se ganan y se pierden unas elecciones.
Es legítimo que Zoido utilice como estrategia el apuntar la posibilidad real de que se repita el pacto de gobierno de la anterior legislatura, de hecho los socialistas es la única opción que barajan hoy en día para retener Sevilla. Pero es contraproducente si con ello se muestra una debilidad.
Las prisas suelen ser malas consejeras y, tal y como está el patio, proporcionar nueva munición al contrincante es un lujo que depara más disgustos que alegrías. Sobre todo cuando el porcentaje de indecisos es todavía tan elevado. Un fallo en estas condiciones puede conllevar consecuencias impredecibles que determinen hacia qué lado se incline finalmente la balanza.
A la calle el 15 de mayo
“Nosotros los desempleados, los mal remunerados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes… queremos un cambio y un futuro digno. Estamos hartos de reformas antisociales, de que nos dejen en el paro, de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan nuestra libertad en beneficio de los poderosos. Acusamos a los poderes políticos y económicos de nuestra precaria situación y exigimos un cambio de rumbo.”
El próximo día 15 de mayo, a las 18 horas y en la Plaza de España de Sevilla, tienes una oportunidad única de manifestarte por una Democracia Real Ya. Será una manifestación pacífica, en la que no se pueden exhibir símbolos políticos y excluyentes, en calidad de ciudadanos que exigimos que las cosas cambien a mejor.
¿Te lo vas a perder?
07 mayo 2011
La batalla de los descontentos
El último sondeo hecho público por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en el día en el que se dio el pistoletazo de salida a la campaña electoral ha puesto de manifiesto, en lo referente a Sevilla, que la batalla electoral se va a dirimir en el terreno de juego de los descontentos.
El Partido Popular, con una horquilla entre 16 y 17 concejales, habría alcanzado su techo natural en la ciudad y sólo se podría agarrar a la estrategia de arrancar votos a sus contrincantes si pretende agrandar aún más la diferencia.
Este dato significativo ha supuesto un cambio relevante en la estrategia del equipo de Juan Ignacio Zoido. El alcaldable popular ha apostado por un discurso más moderado, casi sin implicarse en nada que pueda acabar convirtiéndose a posteriori en un fallo y agarrándose a su marca personal como seña de identidad, diluyendo en lo que puede la aparición de las siglas de su partido. El barco navega viento en popa y a toda vela y no conviene una excesiva identificación con esa “derecha extrema” con la que tanto PSOE como IU insisten en etiquetar al PP.
Zoido no ha tenido reparos en reconocer incluso algunos de los logros del mandato de Monteseirín como “buenos”, aunque le cuesta demasiado abandonar su discurso de la herencia del anterior alcalde para señalar a su contrincante, el socialista Juan Espadas, como receptor directo de la misma. Sabe mejor que nadie que ése es uno de los problemas de más peso con los que ha de lidiar el alcaldable del PSOE. Pero en sus últimas apariciones públicas no ha dudado en mostrarse como regidor, como ya adelantó en este blog hace tiempo. Por eso ha pedido con insistencia que se permita gobernar a la lista más votada.
El hándicap de Zoido es ese último concejal que le proporcionaría la mayoría absoluta para gobernar la ciudad en solitario y el peligro de caer en un exceso de confianza y que su campaña de perfil plano no consiga los objetivos deseados. El concejal de los descontentos con el PSOE que aún no tienen decidido a quien votar. Sin él, el Partido Popular no tiene posibilidad alguna de gobernar la ciudad.
Ese concejal es el que Juan Espadas está decidido a disputarle barrio a barrio, sobre todo en aquellos que son los caladeros de votos tradicionales de los socialistas; Macarena, Sevilla Este, Cerro-Amate, San Jerónimo y Pino Montano. Es ahí donde los hombres de Espadas van a gastar toda la munición, intentando movilizar como sea a ese casi 29% de indecisos que cantan las encuestas. Si lo consigue, el pacto con IU le otorgaría la alcaldía. Si ese porcentaje se decanta por la abstención, el Partido Popular tendría vía libre para hacerse con Sevilla y afianzar el primer puntal para su asalto definitivo a la Junta y al Gobierno central el año próximo.
La militancia del PSOE tiene la última palabra debatiéndose en ese baile en el que anda enfrascada desde hace tiempo entre el descontento con las medidas adoptadas por Zapatero para afrontar la crisis, la cuestionada gestión de Monteseirín y la crisis interna que vive el partido por el modo en que se han hecho las cosas y la manera tan singular de gestionar la sucesión del anterior alcalde.
A las puertas de las elecciones, todavía impregna el tufillo de la interminable hilera de cadáveres que Monteseirín ha dejado tras su paso por el gobierno de la ciudad. Un obstáculo en cuya gestión Espadas ha mostrado más sombras que luces y que, a la larga, puede pasarle una considerable factura. Tan sólo basta con echarle un vistazo a la situación de las empresas municipales y al funcionariado de la Junta para comprobarlo.
La otra pata de la mesa en disputa, y no por ello menos necesario, el candidato de IU Antonio Rodrigo Torrijos, mantiene intactas sus expectativas electorales y la esperanza de volver a ser llave de gobierno, tal y como sucedió en la legislatura anterior. En caso de producirse, de él sólo se espera que aprenda de los errores que arrastró el anterior pacto de gobierno y que esta vez venda más caro su apoyo si cabe.
A pesar del ejercicio de imaginación matemática que Torrijos viene haciendo en los últimos días con los usuarios potenciales de los logros del último mandato, el veterano político de la formación de izquierdas sabe mejor que nadie que todas sus opciones pasan por mantener su cuota electoral a toda costa (incluso arañándole algún que otro voto al PSOE) y que los socialistas no sufran una debacle el 22-M que impida una mayoría de izquierdas. Beber del inagotable manantial del PSOE tiene sus ventajas para una formación que se sitúa a su izquierda natural, pero en este caso puede ser hasta contraproducente si ello significa incrementar la distancia del PP.
La campaña de Torrijos se está desarrollando tal y como estaba prevista, basándose en propuestas locales y racionalmente asequibles, sin estridencias y evitando en lo posible el previsible desgaste provocado por la acción de gobierno. Todo marcha según el guión previsto.
Son los socialistas pues quien están en la encrucijada y la clave del desenlace de los resultados que se produzca el 22-M. Una batalla que no sólo se juega en el campo electoral, sino también y con la misma intensidad en clave interna. Ya el eslogan escogido para la campaña, “El 22 de mayo no se trata de cambiar el mundo. Se trata de cambiar tu mundo”, es toda una declaración de intenciones. Se pide abiertamente que no se vote sobre Zapatero, que ya ha anunciado que no será candidato en las próximas generales sin que dicho anuncio haya tenido los efectos previstos en los sondeos, en un intento caso desesperado por evitar el descomunal desgaste que la acción de gobierno ha provocado en su propio electorado.
De cómo digiera una militancia acostumbrada a flotar en el ancestral culto al líder que se practica en el partido socialista el hecho de que el actual pueda llevarlo a la mayor debacle electoral de su reciente historia, depende en buena medida el éxito o el fracaso estrepitoso en estos comicios. Ese es el mayor obstáculo con el que se va a encontrar Espadas y, aunque él y otros destacados dirigentes están convencidos que lo van a conseguir, los cierto es que no se trata de una tarea baladí.
Ex coronel de Sadam Husein en riesgo de ejecución en Iraq
Según informa Amnistía Internacional, Mu’ayyad Yassin ‘Aziz ‘Abdel-Razzaq, un ex coronel del ejército iraquí con Sadam Husein de 50 años que fue detenido por las fuerzas estadounidenses en su casa de Bagdad en septiembre de 2004, corre un riesgo inminente de ser ejecutado. Durante su detención tanto él como sus familiares fueron golpeados y, tras una semana bajo custodia de Estados Unidos, fue entregado a las autoridades iraquíes, quienes también le inflingieron tortura varias veces durante su reclusión entre 2004 y 2006.
En junio de 2006 compareció por primera vez ante el Tribunal Penal Central de Irak, en Bagdad. Se le acusó de participar en la dirección de un grupo armado llamado “Ejército de Mohammad” y en ataques armados contra tropas estadounidenses e iraquíes en distintas partes de Irak.
Durante el juicio negó todos los cargos y dijo al tribunal que había sido torturado en prisión y obligado a firmar una “confesión” autoinculpándose. Fue condenado a muerte a finales de junio de 2006. Su abogado de oficio recurrió la condena.
El 27 de abril de 2011, el Tribunal de Casación de Bagdad confirmó la pena de muerte. Si el presidente iraquí ratifica la condena, Mu’ayyad Yassin ‘Aziz ‘Abdel-Razzaq podría se ejecutado en cuestión de días o semanas. Actualmente se encuentra recluido en la prisión de Al Kadhimiya de Bagdad.
Su familia ha manifestado a Amnistía Internacional que, aunque pidieron información sobre su suerte y su paradero al Ministerio de Derechos Humanos desde que fue detenido, no se enteraron de su lugar de detención, su juicio y su condena de muerte hasta que dieron la noticia en televisión en noviembre de 2006. Les permitieron visitarlo por primera vez en abril de 2009, más de cuatro años después de su detención.
El Tribunal Penal Central de Irak fue establecido por la Autoridad Provisional de la Coalición en junio de 2003 para conocer de delitos de terrorismo, violencia sectaria, delincuencia organizada y corrupción oficial. Los juicios que protagoniza incumplen continuamente las normas internacionales sobre juicios justos.
Los acusados suelen quejarse de que sus “confesiones” se han obtenido por medio de tortura durante su interrogatorio en prisión preventiva, a menudo estando en régimen de incomunicación en comisarías de policía o en centros de detención controlados por el Ministerio del Interior. Estas “confesiones” se utilizan a menudo como prueba contra ellos en su juicio, y el Tribunal las admite sin tomar medidas adecuadas para investigar las denuncias de tortura.
Los acusados se quejan también de no haber podio elegir a su abogado; a las personas juzgadas ante el Tribunal Penal Central de Irak por delitos penados con la muerte se les asigna un abogado de oficio si no pueden costearse uno, pero la calidad de la defensa en tal caso es mala. Algunos abogados se niegan a defender a personas acusadas de “terrorismo”, que son en su mayoría musulmanes suníes, por temor a sufrir represalias de grupos armados vinculados a partidos políticos chiíes representados en el Consejo de Representantes (Parlamento) iraquí.
04 mayo 2011
¿En manos de quién estamos?
A estos Gobiernos que no gobiernan, sino que lo hacen en nombre de los mercados pasando por encima de los intereses de los ciudadanos que los eligen, les ha dado ahora por convertirse en apologéticos del terror. Total, hagan lo que hagan no les cuesta nada.
Es inconcebible la ola de aprobación general que ha suscitado en los Gobiernos occidentales la ejecución extrajudicial de líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. En el panorama político nacional no podía ser menos y, lo que es peor, sólo unas cuantas decenas de ciudadanos se han sentido indignados ante un atropello de tal magnitud a los varoles de la democracia, a la moral, a la ética y a la dignidad humana. La democracia se ha convertido en manos de estos individuos en un todo vale que vela y legitima cualquier fin, por más amoral que éste sea.
Los adalides del derecho internacional y las garantías procesales universales se han saltado a la torera todos y cada uno de los tratados y convenciones internacionales que sus países tienen suscritos haciendo un ejercicio de hipocresía a escala universal. Además ya se reconoce sin pudor que se practica la tortura para obtener la confesión deseada e incluso se le rinde pleitesía en público. Todo sea por mantener candente el espectáculo mientras nos desvalijan a gusto.
Acontecimientos como éste nos deberían hacer reflexionar muy seriamente sobre en manos de quiénes estamos y en qué nos estamos convirtiendo. Os dejo algunas lecturas muy reconmedables al repecto.
Ramón Lobo: "¿Es legal matar al enemigo?"
Iñigo Sánz de Ugarte: "La 'narrativa' de la muerte de Bin Laden"
Ignacio Escolar: "Las dudas sobre la muerte de Bin Laden"
Olga Rodríguez: "¿Es esto la instauración del asesinato extrajudicial?"
Gervasio Sánchez: "La muerte concelebrada"










