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31 marzo 2011

La revolución del Gran Hermano

En Sevilla, se convoca una botellona y acuden 6.000 jóvenes a beber como cosacos, e incluso se produce un asesinato. Tan sólo cinco días después, el Sindicato de Estudiantes convoca una manifestación contra la ola de recortes del gobierno y el acoso y derribo al Estado del Bienestar impulsado desde las corrientes neoliberales que gobiernan el mundo y sólo acuden 250 jóvenes a la protesta. Por algo son los llamados a dirigir este país en un futuro próximo.

Es el signo de los tiempos, no les importa que esté en juego su futuro y el de varias generaciones. Será por aquello de beber para olvidar, pero la inmensa mayoría de nuestros jóvenes están tan apáticos que son capaces de soportar cualquier barbaridad sin inmutarse. Dicen que sobreprotegidos, que lo tienen todo al alcance de la mano sin esfuerzos gracias a unos padres demasiado benévolos. Puede ser.

Pero también porque son un espejo de quienes en su día enarbolaron la bandera de la rebeldía y hoy sestean sedentarios en sus casas, viendo pasar por delante el tren de la involución sin inmutarse. Aquello de yo ya he luchado lo mío y ahora que lo hagan otros. Como si la justicia y la igualdad fuesen algo que se pueda conseguir un día y luego olvidarse de ellas para siempre. A este paso, lo único que verán pasar por delante es su propio cadáver.

Y por si faltaba alguien, están también los ilusos, quienes piensan que las conquistas tienen ese nombre por un absceso de romanticismo. Se olvidan de que no hay conquista en la historia de la Humanidad que no haya costado sangre, sudor y lágrimas. La memoria, ya se sabe, suele ser frágil y quebradiza.

Es la sociedad que entre todos hemos engendrado. Los que piensan que hay que hacer algo corto de leer para que la gente reaccione, incluso más corto que una imagen, algo que haga que nos unamos sin causar demasiadas molestias y que no genere violencia, porque la gente no tiene ganas de manifestaciones y la reacción social ha de venir desde “algo que se pueda hacer cómodamente desde casa”. No sabía yo que ver el Gran Hermano resultase tan revolucionario.

Cómo se pregunta Rosa María Artal en su blog: Todos no son así ¿verdad?

Yo tengo mis serias dudas.



30 marzo 2011

Ingusetia maltrata a activistas por los derechos humanos

Magomed Khazbiev, activista de 31 años y destacada figura de la política en la República de Ingusetia, en el Cáucaso Septentrional, acudió junto con su hermano Berd el pasado 23 de marzo a una manifestación en Nazran convocada por los familiares del joven Ilez Gorchkhanov, secuestrado dos días antes. A la conclusión de la misma fue detenido y golpeado por agentes de seguridad y al poco tiempo de volver a casa, la policía asaltó su vivienda propinando una paliza a los hombres de la familia en presencia de las mujeres y los menores de la casa.

Según Amnistía Internacional, Khazbiev fue esposado, introducido en el maletero de un coche y se lo llevaron junto a Berd y otros hermanos hasta la comisaría de policía de Nazran, donde recibieron una nueva paliza. Al día siguiente lo condenaron a 10 días de detención administrativa por “organizar disturbios en las calles” y a sus hermanos a períodos de detención más cortos. Él niega haber organizado la manifestación.

Según explicó su hermana, los policías lo golpearon en el estómago hasta que empezó a toser y a escupir sangre, porque estaba recibiendo tratamiento médico por una afección grave en la parte superior del abdomen por la que había sido hospitalizado recientemente. Sus familiares han intentado en varias ocasiones hacerle llegar las medicinas prescritas hasta el centro de detención provisional de Malgobek, pero la policía se ha negado a aceptarlas alegando que “cumplen órdenes”.

Su hermano Murad, que ya ha cumplido su período de detención y compartió celda con sus hermanos, ha contado que Magomed sufría fuertes dolores por las noches y no se podía tumbar boca abajo. El mismo día de la detención, la policía solicitó una ambulancia para examinarle y los familiares creen que los paramédicos intentaron trasladarlo a un hospital, pero la policía se opuso.

Magomed es miembro del Consejo de Expertos en Defensoría del Pueblo sobre Derechos Humanos de la Federación Rusa y una destaca figura política local muy crítica con las autoridades de Igusetia. Además es el editor principal de la popular página web de noticias Ingushetiyaru.com, que lleva tiempo destapando casos de corrupción y violaciones de derechos humanos por parte de órganos encargados de hacer cumplir la ley en aquel país.

Los propietarios de la web, Magomed Yevloev y Maksharip Aushev, murieron en extrañas circunstancias en 2008 y 2009 respectivamente.

El pasado 12 de febrero, Khazbiev se encontraba en Moscú preparando una rueda de prensa, que se iba a celebrar dos días después, sobre las violaciones de derechos humanos en su país cuando, de repente, comenzó a sentirse mal y tuvo que ser hospitalizado por una hemorragia de estómago. Él cree que pudo ser envenado por los servicios secretos para impedir su intervención. Abandonó el hospital casi un mes después.

El día después a su detención, llamó a Amnistía Internacional y confirmó que había asistido junto a su hermano a la manifestación, donde observó un uso excesivo de la fuerza por parte de la policía, pero que no había participado en la organización de la misma. Se encargaron de hacerlos los padres de Ilez, un joven secuestrado el 21 de marzo por un grupo de hombres armados sin identificar que se cree que eran policías.

Asistieron alrededor de 80 personas, que bloquearon una de las calles principales del centro de Nazran, y exigieron a las autoridades que informaran sobre el paradero del muchacho y que pusieran fin a las desapariciones forzadas en Ingusetia.

Amnistía Internacional se ha puesto en contacto con el director del centro de detención de Malgobek, quien afirmó que el detenido no necesita ningún tipo de medicación. Sin embargo, la copia de los informes médicos proporcionada por la familia de termina que tiene diagnosticada una úlcera intestinal aguda causante de hemorragias internas y se le prescribe la medicación que ha de tomar como tratamiento y para aliviar los dolores derivados de la misma.

Actualización 19:20 horas: El activista Magomed Khazbiev fue puesto en libertad el pasado día 26 de marzo, según acaba de informar Amnistía Internacional.



29 marzo 2011

Las setas y la peculiaridad del socialismo sevillano

Monteseirín tiró de retórica, esa disciplina tan socorrida, en el acto final de su último mandato. El pasado domingo, durante la inauguración de las setas de la Encarnación, antes de ser acabadas, el alcalde echó mano del verbo apologético para vestir de pomposidad su epitafio político.

Así, bautizó al monumento como el más sevillano de los rincones de esta urbe y afirmó, henchido de satisfacción, que simboliza el dinamismo de la Sevilla del siglo XXI, frente al tradicional inmovilismo de la “Sevilla rancia”. Por si faltaba algo, Monteseirín ha descubierto, no se sabe por obra de qué tipo de magia, que el Metropol tiene un misterioso efecto anticongelante sobre el conjunto de la ciudad. Cosas de la arquitectura de vanguardia.

Acto seguido se enfundó sin despeinarse el disfraz de Nostradamus para vaticinar que en un año habrá recuperado la totalidad de la inversión hecha y que no le costará ni un euro al bolsillo de los sevillanos. Claro que sin mencionar para nada los más de cien millones de euros que lleva a cuestas el proyecto, ni la descarada privatización de una plaza pública por casi medio siglo que su ejecución supone. No fuera a ser que desluciese el boato casi rocambolesco de la ceremonia.

Sin embargo, lo más destacado del acto celebrado la tarde del domingo en el corazón de la ciudad no fue el canto laudatorio entonado por la boca del regidor, ni siquiera las imaginativas protestas de varios colectivos de trabajadores allí presentes. Lo verdaderamente significativo fue la foto en sí, que se convirtió sin quererlo en la escenificación de la soledad de un político en el declive de su mandato y la fotografía fidedigna del estado de división interno que adolece el PSOE sevillano.

Resulta cuanto menos paradójico que en la puesta en escena de un proyecto de tan decisiva influencia en la historia venidera de la ciudad no hubiese presente ninguna autoridad de la Junta o del gobierno central. Tampoco el candidato socialista a la alcaldía, Juan Espadas, ni el socio de gobierno, IU, encontraron en el acontecimiento ningún rédito que justificara su presencia. Tan sólo Monteseirín y su equipo municipal soportaron con estoicismo los ajetreos de la ceremonia.

Muchos de los que salieron en la foto oficial es posible que ni siquiera suden la camiseta en la inminente contienda electoral. No hay ningún cargo en juego y los augurios no pueden ser más catastróficos. Incluso puede que algunos lo prefieran así; una derrota histórica del contrario, del rival consanguíneo, que deje claras algunas cosas que se han pretendido pasar por alto.

Es la ya vetusta teoría del “sin mí no eres nada”. Las viejas cuitas ni se perdonan, ni se olvidan. Sobre todo en una organización tan peculiar como la de los socialistas sevillanos, donde en los tiempos que corren lo que parece haberse impuesto es “la hora de las puñaladas”.

Tal vez la consecuencia más injusta sea que Espadas pague un alto precio por haber estado en el lugar y a la hora equivocados. Pero si algo ha quedado de manifiesto es que Caín hubiera sido un militante de éxito en una agrupación tan singular como la de Sevilla. Ya lo dijo alguien: ¡al suelo, que vienen los míos!.



Los eventuales de Tussam acampan en Plaza Nueva

Los eventuales de Tussam han decidido intensificar el ritmo de sus protestas en aras a conseguir sus reivindicaciones. Ahora han acampado en la Plaza Nueva, a las puertas del Ayuntamiento de Sevilla, en una acción indefinida, sin dejar de actuar en lo que ha sido su tónica habitual desde que comenzaron sus movilizaciones; denunciar su situación mediante su mera presencia y sus famosas camisetas. Se sienten engañados, manipulados y decepcionados tras nueve meses de intensas negociaciones sin que se haya alcanzado ningún puerto y con un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento que los ampara y que la empresa y los propios dirigentes políticos que lo votaron se niegan a cumplir de manera reiterada. La situación es tan crítica que incluso no descartan declararse en huelga de hambre.



27 marzo 2011

La hora de los candidatos

Se acabaron las inauguraciones, los dispendios con los colegas para vender la burra a buen precio, aunque Sevilla se sumerja en un frenesí de pavimentos levantados, calles volteadas en contra de la más elemental de las normas, el sentido común, y en una vorágine de tráfico estancado a cualquier hora del día.

Concluye el plazo para rentabilizar eso que llaman “logros”, pero que las más de las veces se convierten en un suplicio para quienes los sufren en sus carnes cotidianas y, lamentablemente, en actos institucionales para que el pelota de turno pueda ejercer a sus anchas la función bíblica que tiene encomendada sin que nadie le moleste.

Los cánticos corales magistralmente dirigidos por los gabinetes de prensa y propaganda tocan a su fin y es posible que ahora los ciudadanos puedan descansar de tanto elogio, de tanta apología inútil, de tanta pátina de barniz deformante de la realidad. El culto a la alabanza agoniza con la caída de la noche, a la hora de los vampiros, y llega el tiempo de los candidatos, que se adueñarán del día a día de la ciudad hasta bien entrado mayo.

Un sprint final donde no todos parten del mismo lugar en la salida. Algunos cuentan ya con una ventaja considerable, bastante difícil de recortar a priori. Pero el caudal de indecisos, lejos de decrecer, se mantiene todavía en un porcentaje elevado. Hay batalla como para que afloren a la luz las ideas y los proyectos, hay espacio para ilusionar a la ciudadanía. Otra cosa es que se haga y no se desvíe el foco de atención a otras pedanías más decepcionantes.

Sin dejar de prestar la atención necesaria a la ola de escándalos que nos sacuden, el debate de Sevilla se merece ocupar el centro de atención de los ciudadanos. Cuatro años parecen no ser nada en la vida de una ciudad milenaria, pero son imprescindibles en la impronta que la ciudad deja en quienes la viven a diario.

Es hora de que la ciudad emerja del ostracismo que impone la actualidad y se eleve ante todos para que las propuestas le hagan el vestido nuevo que se confeccionará en los próximos años.

Si hay que pedir algo, me pido que sea una norma de obligado cumplimiento el que haya períodos de disfrute de la ciudad por la ciudadanía, sin ninguna obra que la moleste, ningún andamio estorbando, sólo para que el sevillano pueda vivir con holganza lo efectuado y meditar sobre las experiencias que le provoca.

Ahora que la palabra la tendrán quienes aspiran a gobernar esta ciudad, el remanso de paz debería estar garantizado, para que cada cual escuche, medite y decida sin ninguna interferencia, sin ninguna distracción, pensando sólo en lo que a su juicio la ciudad requiere.

Es la hora de la política y de los discursos, de los diálogos con las piedras centenarias y con los mascarones de proa de los sueños. Que las voces de los candidatos se escuchen nítidas mientras moldean la ciudad que han imaginado para nosotros. Sólo si gana Sevilla, salimos ganando todos.



El Parasol, una loa a la megalomanía

Grande Carlos Mármol.

“No encuentro mejor metáfora para entender el ceremonial, con banda municipal incluida, que hoy se celebra en la Encarnación. El Parasol, un objeto desmesurado e innecesario, cuyo coste supera con creces sus hipotéticos beneficios, es la muestra de una forma demencial de entender la política. También la evidencia de un desajuste que consiste en confundir la importancia con el tamaño.
Hace tiempo que los datos están sobre la mesa: el coste del proyecto (123 millones de euros) es un 70% superior a lo previsto, ha fagocitado el 40% de los recursos económicos que tenía la ciudad para su desarrollo urbanístico durante la próxima década, ha consumido hasta 65 millones de euros en subvenciones a fondo perdido y provocará un parón en el programa de las futuras infraestructuras públicas de Sevilla.
La obra es el fruto amargo de la desmesura. Se inaugura con cuatro años de retraso sobre el calendario inicial, tras incumplir hasta cinco fechas oficiales de terminación y privatizando (por primera vez en democracia) un espacio urbano público sin contraprestación (política o económica) alguna. También es un largo rosario de mentiras: ni era la única solución para reubicar el mercado de abastos tradicional, que probablemente no sobrevivirá mucho; ni se acometió para salvar los restos arqueológicos (una parte de ellos se perdieron al cimentar el edificio), ni es un ejemplo de gestión arquitectónica. Tampoco es un espacio ciudadano. Sencillamente es un centro comercial. Nada más.
El Parasol se inició sin proyecto de ejecución y, durante casi tres años, el gobierno local ocultó que desconocía cómo construirlo, obsesionado con buscar en secreto una solución (que ha multiplicado su coste hasta el infinito) que resultó ser imposible porque su cimentación era incapaz de soportar el peso de la cubierta. Su terminación sólo ha sido posible reduciéndola, saltándose la ley (como puso de manifiesto el Consejo Consultivo) y exclusivamente por decisión unipersonal del regidor.
Probablemente haya quien piense (Monteseirín entre ellos) que todos estos hechos -objetivos- quedarán diluidos con el paso del tiempo. Que el esplendor de la inauguración se llevará las alargadas sombras de las setas. Que todo el mundo caerá rendido ante su hipnótica visión. Es una forma de ver las cosas. Sevilla, teniendo tanto pasado, es por lo general una ciudad sin memoria. Sin herencia fértil. Puede ocurrir. Aunque es difícil de creer.”

El resto en “Parasol triunfal, final del imperio”.



26 marzo 2011

Los daños colaterales de Tussam

Me cuentan que en la empresa Casal, una de las concesionarias encargadas de la gestión de algunas líneas de la red de Tussam, no está cumpliendo con los pagos a sus trabajadores. La excusa: que Tussam no les paga la explotación de dichas líneas concesionarias. Es lo que en el lenguaje eufemístico que está tan de moda se llama daños colaterales.

No es de extrañar, la mayoría de los proveedores de Tussam llevan ya sin cobrar algún tiempo y los trabajadores no reciben sus salarios los días estipulados para ello. Tal y como están las cosas, lo que extraña es que se sigan viendo autobuses rojos circulando por las calles de Sevilla.

El día que se coordinen todos los colectivos afectados por la mala gestión de este alcalde la ciudad se paraliza por completo. Lo raro es que no lo hayan hecho todavía, antes de que Sevilla se derrumbe por completo como un castillo de arena con la sacudida de una ola.



Aguafiestas en la inauguración del Metrocentro


No todo en el tsunami de inauguraciones en el que se encuentra inmerso el alcalde y su plebe de ineptos son sonrisas y parabienes. Es una vergüenza que, mientras esta casta de inútiles se lo pasan pipa satisfaciendo sus intereses políticos y personales, se intente tapar con una pátina de realidad inventada los tristes brochazos de la vida cotidiana de miles de personas que lo están pasando mal a consecuencia de sus torpezas.

Ayer Monteseirín pretendía disfrutar, junto a su legión de acólitos, de la inauguración del nuevo tramo de su juguete preferido, el Metrocentro. Como táctica preventiva, el PSOE había citado a la misma hora al colectivo de eventuales de Tussam en la sede de Luis Montoto para una reunión. Una de esas extrañas casualidades que tiene a diario la política.

Los eventuales, oliéndose la tostada, decidieron ir en grueso a aguarle la presentación al alcalde haciendo acto de presencia con sus ya míticas camisetas y enviar sólo una representación a Luis Montoto. Y claro, cuando llegaron allí vieron que no eran los únicos. También se encontraban presentes miembros de otros colectivos igualmente fastidiados por la excelente manera de gestionar lo público que caracteriza a este alcalde.

Miembros de la policía local y de los bomberos se presentaron al acto ataviados para perdurar en la página de la historia que Monteseirín tiene reservada para el juguetito que arruinó a Tussam y contribuyó a ahondar la fosa aséptica de las cuentas municipales. Algunos iban disfrazados de setas y, uno de ellos, caracterizado de alcalde. Todo un detallazo.

Los manifestantes los siguieron a todos lados al Alcalde y su séquito, otorgando un fondo memorable para la codiciada foto, de manera que fuera más antológica si cabe. Sin embargo, se quejan de no haber visto las fotos en los medios, que han optado de nuevo por la mudez.

Los eventuales de Tussam se concentrarán a partir de lunes día 28 en Plaza Nueva exigiendo soluciones reales a sus problemas y a los de la empresa que sean ajenas al ajetreo de la campaña electoral. A estas alturas están hartos de tanta manipulación, mientras sus familias llevan meses sin ver la luz al final del túnel. Sentido común desde luego no les falta.



25 marzo 2011

La huella del estilo Monteseirín en Sevilla

Lo que ya se conoce como “la era Monteseirín” dejará para la posteridad una impronta difícil de olvidar. La forma tan peculiar de gestionar lo público que ha exhibido el alcalde y su equipo en cuanto ha pasado por sus manos será inolvidable para las mentes de los sevillanos probablemente en unos cuantos lustros. Hay que reconocerle que aquello que dijo de que quería permanecer en la mente de sus conciudadanos se va a cumplir a rajatabla, por desgracia. Es imposible para quien haya vivido en esta ciudad en los últimos 12 años condenarlo al olvido.

Proyectos que eternizan en su finalización y que multiplican por infinito sus presupuestos iniciales, decisiones rocambolescas, cuando no suicidas, que cuestionan el más elemental conocimiento del equilibrio financiero de las entidades y actuaciones cuanto menos sospechosas de sortear la legalidad con arriesgadas maniobras de esgrima, bastantes de las cuales suelen finalizar con un desagradable periplo en los juzgados. Son algunas de las cualidades de esa manera tan singular que Monteseirín y los suyos tienen de administrar los bienes de todos los habitantes de la ciudad.

El resultado final de esa letal combinación de factores adversos, como era de esperar, es el de un Ayuntamiento al borde de la quiebra y arrinconado por los escándalos de corrupción. Por eso ahora, dadas las fechas en las que nos encontramos y lo que le queda al alcalde en el convento, no se repara en alimentar a paladas de dinero público el gasto con tal de que el proyecto en cuestión llegue a tiempo para la foto. La Inauguración precipitada y corriendo de las setas de la Encarnación y la campaña publicitaría “Sevilla se ve” son dos buenos ejemplos de ello.

Una extraña manera de confundir el interés general con el personal y el del partido que te facilita la poltrona. Porque si algo ha quedado claro durante su larga estancia en la Plaza Nueva es que la terna de prioridades por la que se rige el Alcalde, en cuanto a intereses se refiere, está conformada por el suyo particular, el del partido al que sirve y el de la ciudad. Por ese riguroso orden.

Sólo es necesario darse un paseo por la lamentable situación de las empresas municipales para percatarse de ello. Desde Tussam, lastrada por la losa de una gestión desastrosa y por la imputación en sus cuentas del coste íntegro de ese capricho de última generación del Alcalde llamado Metrocentro, pasando por el estado crítico de Lipasam o Aussa, con sólo 7 grúas y con un ERE inminente, y terminando por la televisión municipal, Giralda TV, que en tan sólo dos años de funcionamiento ha acumulado ya 10 millones de euros en pérdidas y a la que van a tener que aportar el edificio de la Gavidia como patrimonio para evitar el concurso de acreedores.

Todas ellas con cientos de trabajadores en sus plantillas que se ganan el jornal honradamente, ajenos a las decisiones más que cuestionables de quienes las dirigen, pero que a la larga son los inmediatos sufridores de sus consecuencias. Ha de ser de difícil digestión la impotencia que produce contemplar cómo se endosan facturas de 139.000 euros en taxis, catering y maquillaje o que se donen 30 autobuses útiles para el servicio a países latinoamericanos, por poner sólo dos ejemplos, mientras tienes que sobrevivir con un sueldo que apenas te da para alcanzar a duras penas el final de mes. Con tales mimbres está urdida la injusticia de esta sociedad en las que vivimos y que consentimos.

Pero si una estrella destaca por su refulgir en ese “marvelous team” encabezado por Monteseirín, ésa es el delegado de Movilidad, Fran Fernández. Su currículum va camino de batir récords sin precedentes. Este paladín del desastre, que calificó como “acontecimiento mundial” la puesta en funcionamiento de las nuevas unidades del Metrocentro, es el máximo responsable de una cantidad tal de atrocidades que es como para tirarse de los pelos hasta quedarse calvo.

Entre ellas el hundimiento en la miseria de Tussam, una empresa que recibieron con deuda cero en 1999 y que, tras doce años de manoseos políticos, acumula una deuda de 126 millones de euros. Hasta tal punto es su grado de cinismo que ayer anunciaba a los medios que la empresa había concluido por primera vez el ejercicio de 2010 con beneficios, cuando lo que se ha llevado a cabo no ha sido sino un ejercicio de ingeniería genética financiera que tiene la misma credibilidad que una moneda de cartón piedra. Basta con mencionar la patética paradoja de que, mientras se producía el anuncio, los trabajadores de tan solvente compañía todavía no habían cobrado los salarios correspondientes al 22 de cada mes. Y eso que desde 2009 hasta hoy llevan perdido alredor de un 7% de poder adquisitivo.

Hoy se ha conocido por El Mundo Andalucía que la juez que investiga los contratos de Bomberos con el grupo Iturri S.A. lo ha imputado por adjudicaciones a dedo en favor del grupo que es propiedad de la familia de un ex colaborador del edil. Fernández era entonces el concejal delegado de Seguridad Ciudadana y ha sido señalado en su declaración por el Jefe del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) del Ayuntamiento, José María Casar, como último responsable de la decisión sobre adquisiciones de suministros.

Además, todavía está por dilucidarse el caso de las facturas falsas por obras que no se ejecutaron en el Distrito Este, del que Fernández era entonces responsable, denunciado por el Partido Andalucista y que lleva cuatro años paralizado en un juzgado. El estilo, como los conflictos, por lo que se ve no le sobra.

Nadie en sus cabales puede poner en duda que dicha forma de proceder dejará una honda huella en la ciudad y en quienes la viven por un tiempo indefinido. Es de esperar que la memoria de quienes lo han padecido en sus propias carnes no sea tan frágil como la de los políticos que lo provocaron.



24 marzo 2011

El gerente trilero de Tussam

El premio Nobel de ingeniería financiera que dirige el timón de Tussam, Carlos Arizaga, ha apostado con firmeza por la hipocresía y el fingimiento durante sus últimos días en el convento. Es algo habitual, porque eso de dar la cara y mantenerse firme en los principios es algo a lo que no nos tiene acostumbrados.

Afirma que la empresa transportó durante el pasado año 81.886.601 viajeros. Es una media verdad utilizada a su antojo. En esa cantidad están incluidos los viajeros transportados por las líneas cuyo servicio prestan las empresas concesionarias. Es decir, no son viajeros transportados por Tussam, sino por empresas privadas. La cifra real de viajeros transportados en los autobuses de Tussam es alrededor de 77.600.000. Un millón menos que en el año 2009, o lo que es lo mismo, a 0,70 euros el viaje según tarifa, unos 700.000 euros anuales menos sólo por este concepto.

Pero es que el monumento grandilocuente a la hipocresía está en el último párrafo de la noticia, casi escondido, seguro que por vergüenza ajena. Dice textualmente:

la directiva de Tussam ha anunciado la contratación de 12 miembros de la bolsa de empleo al objeto de "reforzar" determinados servicios de la compañía, toda vez que el pleno celebrado por el Ayuntamiento hispalense el pasado 21 de octubre de 2010 acordó, por unanimidad, "garantizar la vinculación con Tussam de todos y cada uno de los miembros de las convocatorias -de la bolsa de empleo- hasta el acceso de los mismos a una plaza indefinida en esa empresa, como venía registrado en las bases de sus respectivas convocatorias, antes que finalice el año 2016".

Hay que tenerla dura. Sólo diré que esa apertura de la contratación de eventuales se ha llevado a cabo en contra del criterio de Arizaga. Si por él fuera, pasarían más hambre que un lagarto detrás de un espejo y no hubiera dado cumplimiento al acuerdo del Pleno ni ante un pelotón de fusilamiento. Se le olvida a Arizaga que, como dice Ramón Lobo, “somos memorias que crecen de tanta memoria arrastrada” A veces pienso que este hombre se cree de verdad que los demás somos todos tontos de remate.

La medida en cuestión ha sido forzada por Juan Espadas, candidato socialista a la alcaldía de Sevilla, como es fácil deducir de la intencionalidad del mensaje que ha enviado a través de su Facebook. Tengo mis dudas de si no ha sido a consecuencia del gol que le coló ayer su más directo rival, pero sea como sea, ha sido él quien la impulsado.

Tantos años dirigiendo la empresa y todavía no se ha enterado que un candidato no forma parte de la directiva de la empresa. Así nos va.



La acelerada investigación que al cabo no fue tanto

1999 amenaza con convertirse en una fatídica data necrológica para el PSOE andaluz. Fue en ese año cuando Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla, inició su triste recorrido como regidor de la capital de Andalucía con los resultados por todos conocidos y el mismo en el que comienza el período de tiempo que la juez de instrucción número 6 de Sevilla, Mercedes Alaya, quiere investigar en relación con el caso de las jubilaciones presuntamente fraudulentas incentivadas con fondos de la consejería de Empleo de la Junta de Andalucía. A veces, el tiempo depara este tipo de casualidades de intrincado sentido del humor.

Lo que el actual consejero de Empleo, Manuel Recio, ha pretendido vender como una actitud de “celeridad y transparencia”, parece no convencer a la juez, que considera del todo insuficiente e incompleta la documentación aportada por el ente autonómico y le insta a completarla en un plazo de 48 horas, a través de un auto fechado el 11 de marzo.

La Junta transmite su actitud de prontitud y colaboracionismo con los requerimientos de la Justicia, mientras que la jueza entiende que, tras la parafernalia, se esconde una pasividad incomprensible y un “incumplimiento flagrante” de la normativa y “el menoscabo de fondos públicos” que suponía. Está claro que el nivel de exigencia de Alaya no es tan fácil de satisfacer, por más que el presidente Griñán se esmere en afirmar lo contrario.

El toque de atención de Alaya descansa sobre unos hechos ciertamente preocupantes. Porque el número de intrusos que señala la investigación interna de la consejería de empleo no coincide, más bien rebaja, la cantidad de ellos en varios de los ERE investigados. Así, en el de Saldauto la administración apunta a 3, cuando la policía sostiene que son 8. En el de Surcolor la Junta detecta 2 y la policía 11 y en el de Hitemasa sólo uno ve la junta, mientras la policía descubre 5. Está claro que alguno de los concienzudos sabuesos tiene problemas con la vista.

Pero el verdadero mar de fondo de todo esto, como bien advierte Juan Carlos Blanco en su blog, es la triste realidad que se desprende de los datos aportados por el propio consejero de Empleo, Manuel Recio, tras concluir la investigación interna. 9 millones de euros escaqueados al erario público en un período de diez años sin que nadie lo advirtiera, 4 de cada tres empresas beneficiarias defraudaron a la Junta y 183 personas que cobran una prejubilación sin tener derecho a ello de las que 72 jamás habían trabajado en las empresas por las que percibieron la prestación. Para echarse a llorar y no parar.

El hecho de que la juez haya solicitado el organigrama de la Junta casi al completo también da mucho que pensar. Puede ser, como ha advertido hoy la consejera de Presidencia, Mar Moreno, que lo que pretenda es comprender en su justa medida el funcionamiento interno de la parte de la administración que ha tenido algo que ver con los ERE. Pero también es posible que tenga en mente ampliar el campo de tiro, de tal manera que otros blancos sean factibles de ser alcanzados.

Tal y como está el país, es una verdadera pena que no haya jueces así en otros tribunales como los valencianos, por poner un ejemplo. También es de lamentar, a pesar de la torpeza, la falta de una actuación similar por parte de otros gobiernos autonómicos salpicados por otros escándalos de corrupción.

En lo que sí están todos cortados por el mismo rasero es en el tema de rendir responsabilidades políticas por los casos de corrupción. A todos les da el mismo repelús afrontar ese juicio tan necesario de cara a la ciudadanía. Quizás algún día se atrevan a explicar el porqué.



23 marzo 2011

Zoido mete un gol por la escuadra a Espadas

Ha tardado en pronunciarse, en enseñar sus cartas, pero cuando ha tocado lo ha hecho de forma contundente y sin ocultarse, es justo reconocerlo así. Juan Ignacio Zoido, candidato del Partido Popular a la alcaldía de Sevilla, ha presentado hoy su plan de viabilidad para Tussam durante una reunión con los representantes de los trabajadores. El gol por la escuadra al candidato socialista, Juan Espadas, que se ha estado reuniendo con los sindicatos durante meses, ha sido antológico.

Su apuesta pasa por realizar una auditoría interna para conocer al detalle las cuentas de la empresa y una reorganización de las líneas para adaptar la oferta a la demanda, dado que “desde 1999 hasta 2011 la empresa ha perdido más de ocho millones de viajeros”. De puro sentido común.

Tan sólo precisarle el dato al alcaldable; han sido más de diez millones los viajeros perdidos en dicho período, de los cuales más de seis los tiene a gala el actual gerente de la empresa, ese crack llamado Arizaga.

El candidato popular ha defendido la necesidad de que Tussam sea pública y preste un servicio de “excelencia” a través de una plantilla donde haya “calidad y estabilidad en el empleo”.

Para ello piensa poner en marcha un plan de saneamiento financiero y de refinanciación de la deuda que libere a la empresa de la situación de quiebra permanente que la ahoga, con una deuda de 106 millones de euros.

Además ha manifestado su rechazo a externalizar más líneas y se ha comprometido a resolver la situación de los eventuales de forma “paulatina”, añadiendo que, antes de recortar las nóminas, es necesario intentar solucionar la situación financiera de la empresa.

Zoido no ha dudado un ápice en asumir un compromiso sólido y ambicioso ante la opinión pública por salvar a la empresa de transportes urbanos de la ciudad. A pesar de que estamos en campaña electoral y las promesas son moneda de frecuente uso entre los candidatos, las apuestas claras y sin ambigüedades siempre son más eficaces. Después vendrá el momento de cumplir, pero por ese trance pasan todos.

Tussam necesita una apuesta firme de gestión y transparencia que genere certezas en trabajadores y usuarios, algo en lo que Juan Espadas se ha mostrado dubitativo, quizá no demasiado bien aconsejado. Los propios dirigentes actuales de la empresa se han encargado, con bastante acierto, de hacerle la cama desde dentro y eso que son compañeros de partido. Es lo que tiene dejarse asesorar por quienes son los principales responsables de la situación que atraviesa la empresa.

No es de recibo que, tras varios meses de agotadoras reuniones con los representantes sindicales, acabe presentando exactamente el mismo plan de viabilidad que en su día intentó imponer Guillermo Gutiérrez. Un cheque en blanco en el que ni siquiera se ha atrevido a incluir el más que necesario recorte de los sueldos astronómicos de los directivos, cuando estaba tratando de disminuir el de los trabajadores, a pesar de que llevan con el salario congelado desde 2009.

Eso demuestra muy a las claras que quien lo ha estado asesorando en este asunto o tiene un absoluto desconocimiento, o mucha mala leche. Con amigos así, para qué quiere uno enemigos.



Pilar González: "No prometemos nada que no podamos cumplir"

La candidata del Partido Andalucista a alcaldesa de Sevilla en las elecciones de mayo de 2011, Pilar González, concedió al compañero Jesús Rodríguez y al que esto escribe esta entrevista que tenéis a continuación, desglosada en cinco vídeos.


Parte 1



Parte 2



Parte 3



Parte 4



Parte 5






22 marzo 2011

Monteseirín no quiere volver la vista atrás

El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Montesirín, y su inseparable adlátere, Fran Fernández, ya no quieren mirar atrás, al pasado. No les interesa. En estos casos, cuando ya están más fuera que dentro, cuanto mayor y más inmediata sea la dosis de olvido mejor. Por eso ahora emplean la mayor parte de su tiempo en ir muy juntitos, como un dúo dinámico de la política, a inaugurar lo inimaginable por los vericuetos de la ciudad.

Desde su juguete preferido, el tranvía, que nadie sabe a ciencia cierta cuántas inauguraciones lleva ya a sus espaldas, hasta la colocación de la primera piedra de un barrio que ni dios sabe cuándo se concluirá. Aunque, dicho sea de paso, este proyecto tiene la suerte de que igual, pasada la primavera, lo coge quien le sustituya y hasta lo acaba en tiempo, quién sabe.

El caso es que los restos de un gobierno ya fósil andan empeñados en borrar todo rastro de lo anterior cubriéndolo con una espesa de capa de novedad. Lo nuevo es ahora lo imperante, aunque esto en Monteseirín es consigna obligada casi desde sus inicios como regidor. Ya se sabe, está muy feo mirar atrás, cuando para los demás es obligación impuesta hacerlo hacia adelante, y se ha dejado como estela un reguero interminable de cadáveres.

Pero por mucho que el alcalde no intente ir con el paso cambiado, las estelas que él va dejando no se borran tan fácil como las del mar. Algunos que creía cadáveres todavía no han pasado de la cansina lentitud de la agonía y, aunque con dificultades, mantienen intactas las facultades, incluida la memoria.

Tussam es uno de esos cadáveres exquisitos que está pasando por dicho proceso. Los continuos retrasos en los pagos de la nómina están causando verdaderos estragos económicos en la plantilla, lo que ha provocado que los trabajadores se hayan visto obligados a recurrir de nuevo a las movilizaciones. Los eventuales de la bolsa de trabajo, que esperan ansiosos a que un ángel caído del cielo venga a hacer cumplir lo que el máximo órgano de representación de los sevillanos ha acordado –que manda huevos– y que ya ven agotarse el horizonte el subsidio de desempleo, también han decidido reanudar sus protestas. Aunque se haya pretendido hacer creer a la opinión pública lo contrario, ninguno dispone de un salario astronómico, como el del gerente o el del mismo alcalde, para poder resistir los envites.

Ayer, los empleados de talleres decidieron por su cuenta iniciar una protesta en la puerta de las instalaciones durante el tiempo de descanso del que disponen, lo que en el argot se conoce como “el tiempo del bocadillo”. Mostraron su descontento pacíficamente concentrándose a la entrada de la compañía durante veinticinco minutos, portando pancartas en sus cuerpos mientras daban cuenta de las viandas.

En los carteles se podían leer frases como “no queremos dinero, sólo nuestro puesto de trabajo” y otras similares que expresaban el grado de indignación de una gente que lo está pasando mal por la bíblica incompetencia de quienes nos gobiernan. La respuesta del gerente Arizaga, como no podía ser de otra manera en un talante democrático donde los haya, fue mandar avisar a los antidisturbios, que se presentaron allí y se marcharon por donde habían venido tras finalizar la protesta y sin tener que intervenir en absoluto dada su inocencia. De casta le viene al galgo.

Hoy lo han vuelto a repetir y piensan continuar así, aunque hoy Arizaga ha optado por no llamar a las fuerzas del orden, seguramente porque con una vez que se haga el ridículo de una manera tan espantosa es más que suficiente.

Puede ser que ya no interese hablar de la constante reducción de servicios que se está llevando a cabo, ni de los retrasos sistemáticos en los cobros y los atrasos de salarios de más de un año. Puede que incluso los sevillanos, que lo están sufriendo en sus carnes a diario, mantengan la boca callada no se sabe por qué motivo extraño. Pero Tussam, aunque mal herida, no es un fiambre, y la dignidad de quienes allí trabajan se hará oír más temprano que tarde.

El alcalde tal vez no mire atrás cuando lo desea, pero lo que no podrá hacer es dejar de escuchar. Y ahí estaremos los trabajadores de la empresa de transportes urbanos para recordarle que, por mucho que lo haya intentando, Tussam sigue bien viva y coleando. Por más que le pese.



21 marzo 2011

Otro punto de vista del conflicto libio

Foto: AP Photo/Jerome Delay

Jesús Rodríguez/Gregorio Verdugo

Tres días después de aprobar la resolución 1973 de la ONU que autoriza el empleo de la fuerza armada para imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia con el objetivo de proteger a la población civil y, una vez iniciadas las acciones militares, las dudas y los interrogantes sobre su idoneidad comienzan a brotar en la opinión pública y de ello se hace eco, desde numerosas perspectivas, el universo periodístico.

Son muchas las cuestiones que aún no están aclaradas del todo y que cobran fuerza con cada día que pasa y desembocan en diferentes interpretaciones de los periodistas. Desde quienes defienden la necesidad de la intervención, aunque con variados matices, hasta quienes se oponen a ella por considerar que no tiene la suficientes garantías o justificaciones.

Es casi generalizada la opinión de que la intervención militar no obedece tanto a motivos humanitarios como a la salvaguarda de intereses petrolíferos y de otra índole, aunque a esta diatriba le sigue a continuación la de qué pasaría con la población civil libia si la actuación no se hubiera producido. Esto no es óbice para que algunos la consideren imprescindible, aunque un tanto tardía, y otros llegan a calificarla como justicia, a fin de cuentas.

En lo que parece que todo el mundo está de acuerdo es en que Gadafi estaba atentando contra su población civil, aunque algunos se preguntan “si no son tan buenos los buenos de Benghazi”, ya que en la actualidad estamos hablando de gente armada y que ataca a la par que se defiende.

También existe cierto grado de consenso en las sospechas que levanta un acuerdo de intervención de la ONU tan rápido cuando la comunidad internacional no atiende a los conflictos similares que se suceden en otros países.

Otras de las dudas no disipadas con la suficiente claridad es quién está detrás de los rebeldes y cuál es el supuesto Gobierno de oposición al que Francia ha reconocido oficialmente. Demasiadas preguntas a las que las informaciones periodísticas que nos llegan desde Libia no acaban de dar respuesta.

Leonor Massanet es una licenciada en Farmacia y en Psicología que viaja a Libia cuatro o cinco veces al año por temporadas largas como un mes, desde hace cinco años. Actualmente se encuentra en España y regresó de la zona en conflicto una semana antes de que estallara la revuelta. Afirma mantenerse en contacto permanente con personas libias de su confianza, con las que habla por teléfono varias veces al día. Su versión de los hechos no es la que reflejan a diario los medios, sino todo lo contrario. Por eso traemos aquí una entrevista que nos ha concedido por correo electrónico.

¿Cómo está repartido el apoyo de la población con respecto a Gadafi?

El 80% de la población está con el Gobierno actual. La gente no está politizada y no vive la política como nosotros porque ahora está recibiendo tanto, se está reconstruyendo el país por completo, está esperando sus casas antes de final de año, vive muy bien y hay tanto trabajo. En el área de Benghazi siempre ha habido, y es sabido por el Gobierno y por todos los Libios, algunas tribus que están en contra del Gobierno y además se quejan de que el Gobierno les favorece menos. Desde hace unos 5 años Gadafi está intentando hacer un cambio de la política repartiendo los beneficios del petróleo entre la población y que luego todo el mundo sea responsable de sus gastos, como colegios, hospitales, universidades , etc., que ahora son gratis. Hay una serie de políticos que se oponen totalmente al reparto y quieren seguir administrando el dinero del petróleo y dicen que son los que están encabezando la revuelta.

¿Cómo se han vivido los ataques de las tropas de Gadafi a los bastiones rebeldes?

Desde el principo se oye decir que esta revuelta está apoyada por el exterior y es sólo por el petróleo y el gran miedo de la gente es una intervención extranjera. Cuando han visto que ya entraban a bombardear han olvidado las rencillas, muchos rebeldes han vuelto a unirse con Gadafi para unirse contra los extranjeros. Dicen que Gadafi son 5 millones de libios y que morirán antes que él. Han hecho más daño esta noche con los bombardeos que con todo el mes de problemas.

¿Qué parte del país controla en realidad Gadafi?

Gadafi controla y siempre ha controlado todo el país. Los rebeldes están en la región de la Cirenaica, que es el noreste de Libia, en la frontera con Egipto, por donde les estaba entrando la ayuda exterior. Empezaron en Benghazi e hicieron una serie de movidas grandes y muy agresivas quemando, robando polvorines, etc., y Gadafi intentó resolverlo hablando y negociando con las tribus hasta que tuvo que tomar medidas porque estaban invadiendo el país con muchas armas y Occidente les apoyaba. Llegaron a ocupar la región de la Cirenaica del Este pero en este momento los rebeldes sólo controlan parte de Benghazi y me dijeron que los dirigentes habían huido todos.

¿Hay ahora mismo movimientos de la oposición en Trípoli?

Tripoli estaba totalmente tranquila. Ahora solo están ya pendientes de los bombardeos y nadie sabe lo que pasará, porque los medios de comunicación están hablando de una auténtica invasión de aviones, barcos, portaaviones y submarinos de un montón de países. Está claro que Occidente va a por todas, independientemente de lo que esté ocurriendo dentro.

¿Se conoce el número de bajas que la represión ha causado entre la oposición en Trípoli?

Yo no conozco el número de bajas que han causado los rebeldes ni las que ha causado el Gobierno libio porque ha habido mucho fuego cruzado. Me consta que al que ha depuesto las armas ni se le ha pedido el nombre y los chicos jovencitos, casi niños, que al principio luchaban con los rebeldes se les devolvían a sus familias. Si fuera cierto que el Gobierno ha hecho masacres, como se dice, habría cortado la rebelión en pocos días porque no son tantos y están muy localizados.

¿Hay opositores detenidos en estos momentos?

A los opositores que deponen las armas los dejan, a los niños los devuelven a su casa, pero los que son extranjeros están en la cárcel, porque dicen que hay muchos egipcios, palestinos y tunecinos que han venido sólo a luchar con la oposición.

¿Con cuántos mercenarios cuenta Gadafi y cuál es su procedencia?

En Libia hay un ejército que se estaba hablando de disminuir el año pasado porque no era necesario y al continuar la rebelión se presentaron 480.000 libios voluntarios para ayudar a resolver la situación lo mejor posible. Los rebeldes están utilizando muchos mercenarios y esto lo está dificultando mucho porque son gente a las que se les dan armas y la zona se ha convertido en muy peligrosa ya no sólo por la revuelta, sino porque roban y se ve que se han cometido muchos atropellos. Las mujeres y niños en Benghazi están dentro de sus casas y no se atreven a salir.

¿Crees necesaria la intervención internacional para parar la supuesta matanza del pueblo libio?

No es cierto que haya una matanza del pueblo libio, para empezar porque la mayoría del pueblo libio está con Gadafi aunque no guste a Occidente. Esta intervención está haciendo mucho más daño que los rebeldes y está claro que se está buscando eliminar a Gadafi aunque sea a costa de devastar y matar al pueblo Libio.

¿Ha habido víctimas civiles tras los primeros ataques de la fuerza internacional?

Se ha bombardeado un hospital en Tripoli, y ha quedado totalmente destruido. Era un hospital de dermatología. Se han bombardeado casas particulares y se habla de 48 muertos por el momento y muchos heridos.

¿Cuál es la zona de Trípoli más dañada por los ataques?

Han bombardeado los aeropuertos de Tripoli, Benghazi y Misrata, los depósitos de petróleo de Misrata.

¿Ha habido miembros del ejército que se hayan negado a disparar contra la población?

La población Libia y Gadafi no quieren esta revuelta porque todos tienen parte de familia en ambos lados y porque las tribus son muy extensas y están repartidas por toda la geografía del país. La presión y fuerza exterior está dando una gran virulencia a la situación.

¿Crees que Gadafi está en condiciones de lanzar un ataque a otros países ribereños del mediterráneo?

Lo que Gadafi ha dicho es que no entregarán el petróleo y todos los libios con los que hablo dicen que no cederán el país ni el petróleo a los extranjeros y defenderán hasta la muerte.

¿Crees que hay alguna posibilidad de que Gadafi abandone el poder de forma pacífica?

La mayoría del pueblo Libio no quiere que Gadafi abandone el poder y esta petición viene desde fuera y desde una pequeña minoría de dentro, por tanto un Gobierno no se abandona así. Gadafi es Libio y vive para Libia, donde tiene toda su familia y dice que no abandonará Libia y, si es necesario, morirá en Libia.

¿Prevés que se derrumbe el régimen o, por el contrario, que se lance a una ofensiva casi suicida?

La única forma de que logren su objetivo es que hagan una ofensiva suicida, destruyan Libia y maten a la mayoría de los libios, porque lo que pretenden es lograr el petróleo libio eliminando el estorbo de Gadafi.

¿Te llegan noticias de la zona rebelde o sólo desde Trípoli?

Los Libios son tribales y las tribus están extendidas por todo el país. Se comunican por teléfono y van teniendo información de Trípoli, Benghazi y otros lugares. Conocen gente o familia casi por todo y en este momento todo el mundo está pendiente de todo lo que está pasando y me lo van contando.

Las informaciones que llegan desde Bengasi y zonas de dominio rebelde dejan constancia de que la situación de los niños es segura -que juegan por las calles-, y que las mujeres se han unido a la rebelión.

Benghazi es el área más peligrosa en este momento porque hay mucha gente armada. Hay zonas de Benghazi con la bandera Libia. Hace varios días que Gadafi ha parado de enfrentarse a los rebeldes para evitar la entrada de los aviones y, a pesar de ello, han entrado y dicen que miente. Esta noche, los Estados Unidos están lanzando misiles sobre Benghazi y han dado sobre el hospital más grande de la ciudad, y dicen que disparan sobre el ejercito del Gobierno para ayudar a los rebeldes.

¿Cómo es posible, si los rebeldes son sólo unos pocos, que hayan tomado y mantenido el control de toda la región de la Cirenaica del Este y algunas ciudades del Oeste, hasta llegar a cercar incluso Trípoli?

En primer lugar los rebeldes son muy pocos comparados con la población Libia que está del otro lado, pero han entrado mucha gente que dicen que son mercenarios por la frontera egipcia y son de Arabia Saudí, tunecinos, egipcios y de otros lugares, y son como soldados profesionales. Gadafi les dejó avanzar y, al principio, empezaron a quemar edificios, robar los polvorines de armas y gente joven de las universidades se unieron viéndolo como una reivindicación, pero poco a poco, con la virulencia que ha tomado y todo lo que ha pasado, los jóvenes han vuelto a sus casas y algunas tribus han ratificado que están con el Gobierno. Éste, al ver que no podía convencerles y que no querían negociar, mandó su ejercito y entonces fue cuando se dijo que Gadafi mataba al pueblo Libio, que se había levantado contra la opresión. ¿Qué tenía que hacer el Gobierno Libio?

Dices que no se han tomado represalias contra los rebeldes. Sin embargo, conocemos por los medios el caso de familias enteras encarceladas durante años por cuestionar a Gadafi.

Gadafi les dice que si entregan las armas no se les toma el nombre y se les devuelve a las familias, y esto me consta. Yo no soy periodista ni estoy en posesión de la verdad absoluta, soy una persona particular que transmite lo que ha vivido y lo que le están diciendo libios, buena gente en la que confía.

¿Qué opinas acerca de las detenciones de periodistas de Al-Jazzeera y otros medios extranjeros por parte del Gobierno libio? ¿No crees que impiden que los ciudadanos de otros países dispongan de información verídica y contrastada?

Están tergiversando las noticias y dando una agenda siempre que favorezca a los rebeldes y en contra de Gadafi desde el principo. Para entrar en Libia hace falta un visado y más en un momento como el actual, en que les puede pasar algo, y parece ser que, aprovechando que los rebeldes durante un tiempo tuvieron la frontera con Egipto, entraron muchos periodistas que se han quedado con los rebeldes y han estado informando sólo lo que ellos les han dicho, y el resto de Libia se ha sentido muy dolida por esta información tan sesgada y a veces falsa. Supongo que los detienen porque han entrado en el país ilegalmente, porque Gadafi invitó a la prensa de todo el mundo, pero muchos periodistas prefirieron entrar sin visado porque seguramente pensaron que serían más libres para informar de lo que quisieran y lo que yo creo que ha ocurrido es que sólo han visto y oído a una pequeña parte de Libia. Por ejemplo, cuando Gadafi dijo que por favor no se mataran entre ellos, que eran hermanos y primos, y dijo que si querían que les ocurriese como en Madrid con Franco, es decir, que se mataron entre hermanos, lo decía como un drama al que no quería llegar, y sin embargo Aljazeera lo tradujo en el sentido contrario. Me consta que en Tripoli hay algunos periodistas que están informando.

¿Qué tendrían que ver -o ganar- los “muchos egipcios, palestinos, tunecinos, etc., que, según tú, han venido sólo a luchar con la oposición”?

Ha entrado mucha gente muy preparada por la frontera de Egipto y se sabe que esto ha sido preparado desde fuera. No sé exactamente quién o quiénes han organizado todo esto, pero está muy claro que lo único que interesa es eliminar a Gadafi sin importar los efectos secundarios.

Partidarios del Gobierno libio afirman que los rebeldes reciben armas de Occidente, aunque hay constancia de los contratos de venta de armas que numerosos países occidentales firmaron con Gadafi en la última década.

Gadafi estaba hablando el año pasado de reducir el ejercito e ir progresivamente desarmando el país porque ya no era necesario defenderse. Lógicamente, el Gobierno Libio tiene armas en parte vendidas por España. Los rebeldes son unas personas que se han levantado contra el Gobierno, han robado los polvorines del Gobierno, han recibido armas y han iniciado un ataque apoyados por muchos países de Occidente, de una manera muy intensa con los medios de comunicación y ahora con aviones, barcos, portaviones, etc.

Como mucha gente, afirmas que Occidente quiere derribar a Gadafi para hacerse con el petróleo libio, aunque la Libia de Gadafi es uno de los principales abastecedores de petróleo de Europa desde hace décadas y la rebelión, precisamente, puso en peligro este suministro.

Con el rey Idris, las empresas extranjeras se llevaban entre el 80 y el 90% de los beneficios del petróleo y sólo quedaba el 10%, aproximadamente, que se lo quedaba el rey. Con Gadafi se ha invertido completamente, porque el 80% de los beneficios se queda en Libia y además hay bastantes pozos cerrados que se guardan para más adelante, porque Gadafi dice que el petróleo es de los Libios y debe durar también para los hijos, pero Occidente quiere explotar más y le exigen que saque más. Además, el petróleo Libio es muy puro y sale muy barata su extracción. Gadafi es la pared que no les permite administrar el petróleo ni sus beneficios.

Gadafi parece sostener que él y en su Gobierno son la personificación de la revolución libio. ¿No son demasiados 41 años de Gobierno personal?

En primer lugar, Gadafi no gobierna desde hace mucho tiempo. En segundo lugar, en Libia hay un Gobierno que es el que gobierna y que está formado de la siguiente manera: los vecinos de un área determinada se reúnen y eligen a unos representantes de cada área, es decir, Sanidad, Obras etc. Luego se reúnen y eligen a uno de ellos, que representará a todos ellos para transmitir sus decisiones. En cada ciudad habrá varios grupos de éstos que habrán elegido a su representante. Todos los representantes de los grupos de una misma ciudad eligen a uno que les representa en Tripoli. Todos los representantes de las ciudades en Tripoli conforman el Gobierno Libio y entre ellos eligen al primer ministro y a todos los integrantes del Gobierno. Nosotros no somos quién para decidir cuándo un país que no es el nuestro y que está funcionando mejor que nunca debe cambiar de Gobierno.

En sus sucesivos discursos, desde hace casi un mes, Gadafi ha amenazado en varias ocasiones a la población libia, además de haber acusado a sus opositores de ser islamistas al servicio de al-Qaeda. ¿Cuál es tu opinión sobre estas afirmaciones?

Gadafi está cada día pidiendo a los jóvenes que por favor depongan las armas, está ofreciendo de todo y dando mil vías para conseguirlo. Al principio les dio dinero no recuerdo para qué, repartió ordenadores portátiles, etc. Respecto al problema de los islamistas radicales, viene a cuento porque en Libia Gadafi tiene una meta: que no le entrara ningún terrorista, y hasta ahora no ha habido terrorismo porque lo han cuidado mucho y esto me consta desde hace muchos años y ahora en este tiempo que ha estado la frontera abierta dicen que han entrado islamistas y que han tenido noticias de que han entrado algunos de Alkaeda y temen que haya alguna agresión porque se la tienen jurada a Gadafi. Han encontrado a algunos rebeldes que no eran libios y luchaban por la “guerra santa”. No dice que los rebeldes sean islamistas sino que hay islamistas entre los rebeldes.

¿No es paradójico que Gadafi haya perdido la simpatía y el apoyo de todos los líderes y países del mundo, no sólo Occidentales, excepto Venezuela, amén de numerosos diplomáticos libios en todo el mundo, incluido el representante ante la ONU, así como algún ministro del Gobierno?

En este momento le odian muchas personas de las altas esferas, porque no quieren que se repartan los beneficios del petróleo entre los Libios, como quiere hacer Gadafi, y esto es algo que ya lleva varios años en el candelero libio y luego la crisis mundial, porque Gadafi retiene petróleo. Lo que no se puede hacer es juzgar con nuestra cultura y planteamiento a un país que es tan distinto a nosotros, porque cometemos muchos errores.



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