Son quienes se dedican a prestar atención personalizada a parados y a empresas, los primeros a los que se suele acudir cuando se pasa a engrosar la inacabable lista de la lacra lacerante por la que se desangra esta sociedad. Son los promotores de empleo del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) y los integrantes de los servicios sociales municipales de las Delegaciones de Empleo y de Economía del Ayuntamiento de Sevilla. La primera trinchera en una batalla que ya parece imposible que se pueda ganar alguna vez en este país.
Los recortes se han cebado de una forma brutal con ellos, dilapidando puestos de trabajo y actuaciones imprescindibles en barrios donde campea la marginalidad y la exclusión. Mientras las administraciones titulares se pasan de manos la pelota, como la falsa moneda, eludiendo responsabilidades y mirando para otro lado. Las culpas fluyen de unas a otras, como si de una cascada terrorífica se tratase, dejando tras de sí un reguero interminable de desolación y desconsuelo. De impotencia.
Tan sólo
En el Ayuntamiento de Sevilla tampoco andan como para tirar cohetes con un tema tan sensible. Serán 150 trabajadores menos en los servicios sociales de las delegaciones de Empleo y Economía. Los datos son escalofriantes; de 24 proyectos el año pasado se reducen a sólo tres, de 134 técnicos quedarán sólo 18, de más de 14.000 personas atendidas se pasa sólo a noventa y se limitan a sólo tres las zonas especialmente sensibles atendidas en toda la ciudad.
Las consecuencias no pueden ser más terroríficas y se ceban con los barrios más castigados de la ciudad. Es el caso de Tres Barrios-Amate, donde el paro supera ya el 70% de la población en edad de trabajar. Es igualmente extensivo a otras zonas de la ciudad como la sur, la norte y San Pablo. Las escuelas taller, los talleres prelaborales, las bonificaciones para los comedores sociales y el personal de los servicios sociales básicos, todo vuela por los aires ante el ciclón de una crisis que no tiene miramientos con nadie. Y menos con los más débiles.
1 comentario:
Realmente es dramático como las administraciones públicas desangran en impuestos y recortes a los ciudadanos sin lograr alivio alguno en las listas de parados. Esto cada vez se parece más al medievo, con nobles y reyes chupando la sangre de campesinos sin tierra ni pan, solo que ahora somos universitarios sin curro y con ipod.
Lo de la Junta de Andalucía no tiene nombre. Que se lo pregunten a los enchufados de la Faffe, la fundación esa para el empleo por la que han colocado a miles de de compadres en la Consejería.
Los trabajadores del Sae llevan años sin hacer su trabajo. A las cifras me remito. El sistema de empleo es un bodrio, pues lo raro es encontrar a alguien a quien lo hayan llamado con una oferta de empleo desde el SAE y lo normal es gente a la que le han sellado la tarjetita y "sefiní".
Una funcionaria con más de 30 años en el SAE me reconoció, por lo bajini, que la gestión de mediación entre desempleados y empresas que se hace a través del SAE ni es efectiva, ni está organizada con lógica y eficiencia, ni está bien gestionada.
Qué decir de este Ayuntamiento, del que dudo vaya a hacer absolutamente nada por el empleo en la ciudad de Sevilla. Prefieren publicitar líneas de autobús como la 3 y hacer campañas jocosas por navidad...
Saludos
una sevillana en paro
Publicar un comentario