cabecera_tipográfica_trans

20 marzo 2009

Ramón Salaverría: “Nadie me enseñó periodismo digital, así que decidí llenar el hueco”


Ramón Salaverría, editor de e-periodistas, es profesor titular de periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Recientemente ha publicado “Periodismo integrado. Convergencia de medios y reorganización de redacciones”, un libro que está dando mucho que hablar en la red.

¿Que fue de la función de servicio público del periodismo?

En las últimas dos décadas hemos asistido a una paulatina degradación de la independencia periodística. La mayoría de las empresas editoras parecen más pendientes de sus intereses empresariales y sus clientelismos políticos que de las demandas y necesidades del público a quienes dicen servir. Sin embargo, incluso en estas difíciles circunstancias, sigue habiendo una legión de periodistas que entienden su trabajo como un compromiso con la verdad y con el público. En ellos reposa la esperanza de esta profesión.


¿Es el llamado periodismo ciudadano un bulo para ahorrar costes?


La propia etiqueta “periodismo ciudadano” es un bulo en sí misma. No existe tal periodismo ciudadano como especie nuevo o, mejor dicho, todo periodismo es, en esencia, ciudadano. La novedad es que, en los últimos tiempos, ha habido quienes, intentando atraer a públicos desencantados con el periodismo tradicional, han enarbolado la bandera de los supuestos ciudadanos periodistas que estarían dispuestos a contribuir de manera pretendidamente desinteresada a generar un flujo constante de información que liberase a la sociedad del control de los monopolios informativos. La insignificancia de sus resultados habla por sí sola de la mentira que se esconde tras todos esos movimientos. Aunque el papel activo del público en el proceso informativo ha venido para quedarse, estoy seguro de que el fenómeno del “periodismo ciudadano” será un sarampión que pasará.


¿Supone el periodismo ciudadano el mayor peligro de intrusismo laboral para los periodistas?


En absoluto. El peligro del intrusismo lo propician los propios periodistas, cuando demuestran falta de profesionalidad. Si todos los periodistas actuaran con excelencia profesional, sería muy difícil discutirles su papel. Lamentablemente, no siempre ocurre.


¿Cree necesaria una regulación, fuera de lo que marca la propia ética de la profesión?


No. La regulación periodística más saludable es aquella que parte de los propios profesionales de la información. Toda injerencia externa suele esconder una intención de control político de los periodistas.


¿Concibe los medios en manos de los ciudadanos?


Concibo los medios para los ciudadanos. Y, con frecuencia, para cumplir con excelencia ese deber ético, es preciso que los periodistas formen parte de empresas con suficiente músculo económico. En un mercado periodístico formado exclusivamente por nanomedios sería muy difícil emprender proyectos e investigaciones periodísticas que sólo están al alcance de grandes empresas informativas.


¿Cuál cree que serán las características del medio del futuro?


La primera característica es que no habrá un solo medio del futuro. Nos dirigimos hacia un modelo en que se multiplicarán los canales de distribución y las plataformas de recepción. En este sentido, los medios estarán cada vez menos definidos por su soporte y más por su contenido.


¿Son la colaboración y la complementariedad las claves de las noticias del futuro?


Si por colaboración y complementariedad te refieres a un creciente protagonismo del público como interlocutor activo de la información, creo en efecto que ese será uno de los rasgos de las noticias del futuro.


¿La noticia, como hoy la conocemos, tiene futuro?


La noticia entendida como un relato cerrado y categórico de un acontecimiento de actualidad, es decir, tal y como la suelen presentar los periódicos, probablemente se reconvertirá en una nueva forma narrativa menos estanca. Las noticias dejarán de ser piezas sólidas y, en su lugar adoptaran una forma más fluida, de relatos en permanente construcción que se van enriqueciendo a medida que los periodistas conocen más detalles. Así como los medios han adoptado un modelo de cierre continuo, las noticias adoptarán un modelo de construcción permanente.


¿Se puede afirmar, como hacen algunos, que la información es ahora de todos?


Con cierta malicia cabría responder que nunca las noticias habían valido menos que en la actualidad. Puesto que son gratis, parece que, en efecto, la información es de todos.


¿Qué es lo que nunca le enseñaron en la facultad de comunicación y debieron haberlo hecho?

Nadie me enseñó periodismo digital, así que decidí llenar el hueco.

No hay comentarios: