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03 abril 2012

En Tussam sí es necesario mirar al pasado

Este post va a ser cortito y contundente, que estamos en Semana Santa. Si se aplican en Tussam las medidas aprobadas en el pasado pleno del Ayuntamiento, lo que se ha dado en conocer como el recorte local, el consistorio conseguirá un ahorro en dos años de 13 millones de euros. Todos ellos recaídos sobre las espaldas de la plantilla de la empresa.

El citado plan de ajuste se pone en marcha para liquidar facturas impagadas de la empresa a proveedores por importe de alrededor de 8,4 millones euros, lo que supone abonar además unos intereses de algo más de tres millones de euros. En total, la roncha asciende a casi 11.5 millones de euros.

Paralelamente, las aportaciones a la empresa por el Ayuntamiento en el 2012 ascienden a 66,7 millones de euros. Llama la atención que para la tarjeta de la 3º edad la portación es de 7,2 millones de euros, cuando el propio Ayuntamiento y el gerente de Tussam cuantificaron el coste de la partida, incluyendo su extensión a todos los mayores de 65 años sin exclusión, en 8 millones de euros.

Como sabéis, fue el propio Alcalde Juan Ignacio Zoido el que cuantificó en 70 millones de euros la deuda generada en Tussam por actividades que nada tenían que ver con el cometido de la empresa. Con ese dinero la empresa sobreviviría todo un años completo y sobraría dinero.

El gerente de la empresa, Manuel Torreglosa, dijo en el ciclo de reuniones que mantuvo con toda la plantilla para explicar la estrategia del Plan de Viabilidad que a él “le daba igual qué fue antes, el huevo o la gallina”. Era una clara referencia a que no importaba quién era el culpable de tamaña desviación.

No puedo opinar lo mismo por algunos motivos claros y diáfanos.

En primer lugar estamos hablando de dinero público sufragado por el bolsillo de todos los sevillanos. La mala administración de los fondos públicos tiene consecuencias graves con el ordenamiento jurídico actual. Algunas incluso penales.

En segundo lugar, estamos ante una promesa electoral del Alcalde, que se comprometió por activa y por pasiva ante todo el que quiso oírlo a que realizaría una pormenorizada auditoría de las cuentas de Tussam y que pondría a los responsables de la mala gestión ante los tribunales si fuera preciso.

En tercer lugar, porque si esos 70 millones se hubiesen empleado debidamente, es casi seguro que no estaríamos en la situación en la que nos encontramos y tampoco tendríamos que abordar ningún plan de ajuste tan severo y tan injusto. Al parecer esto tampoco es motivo para que nuestros gestores pongan un poco más de interés en este asunto.

Y por último, porque si los trabajadores hemos de arrimar el hombro con 13 millones de euros en tan sólo dos años, esto en sí mismo es motivo más que suficiente para que se busque a los responsables de semejante desvarío y se les haga pagar por ello.

A veces, mirar al pasado y hacerlo con detenimiento es la mejor manera de no confundirnos en quiénes somos y por qué estamos donde estamos. Y quienes trabajamos en esta empresa nos merecemos este acto de respeto, señor Alcalde.

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