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03 junio 2011

El socialismo sevillano se cuece a fuego lento

El socialismo sevillano continúa sin reaccionar tras la estrepitosa derrota electoral. Los representantes de las diferentes facciones que lo conforman devanan la madeja de un futuro bastante incierto, más pendientes de garantizarse que el sillón que los sostiene continúa aún bajo su culo, que de analizar con seriedad y autocrítica las causas que les han condenado a dicha situación. Zoido, el vencedor, debe estar relamiéndose de gusto ante tan desolador paisaje tras la batalla.

Que el PSOE de Sevilla está noqueado como un boxeador a punto de arrojar la toalla lo demuestra un simple paseo por los titulares de los medios estos días. Las voces críticas no han tardado en surgir tras el varapalo electoral, muchas de ellas sin haberse parado siquiera a reflexionar cuánto han tenido de parte alícuota de responsabilidad en el baño recibido.

Recién desatada la toormenta, el secretario general de la agrupación de Bellavista abrió la caja de los truenos anunciando que aspirará a la secretaría general provincial y la de Cerro-Amate, encabezada por Fran Fernández, convocó una asamblea extraordinaria para analizar los resultados cosechados de cuyos resultados nada ha trascendido.

A ello hay que sumar las dimisiones de los integrantes de la corriente oficialista de la agrupación de San Jerónimo, por diferencias con el secretario general, Evaristo Troya, y no se descarta que siga el chorreo en otras agrupaciones, como la de Macarena, donde se esperan en breve alrededor de quince dimisiones.

Para colmo, el pasado miércoles hicieron acto de aparición en el acto con Rubalcaba y Griñán en la Cartuja personajes de la vieja guardia a quienes no se les veía el pelo desde hacía tiempo y, por supuesto, mucho menos durante la campaña electoral. Guillermo Gutiérrez y José Rodríguez de la Borbolla entre otros.

No es de extrañar que, con este panorama, Juan Espadas tenga que salir pidiendo ayuda a las agrupaciones y a las bases para poder llevar a cabo una labor de oposición enfocada a recuperar el voto prestado el pasado 22 de mayo. Algo que se antoja bastante arduo cuanto menos.

El malestar en las agrupaciones se incrementa, provocado por la intención de Espadas de conformar el grupo municipal sin su concurso y porque no se ve con buenos ojos el papel preponderante de los independientes.

Fuentes cercanas a Espadas y otras consultadas coinciden en que lo que se está produciendo es la “enésima versión” del ya tradicional enfrentamiento entre críticos y oficialistas. Según las mismas, estos últimos se estarían organizando para someter a acoso y derribo a la ejecutiva provincial, a pesar de que su comportamiento no ha sido el más idóneo en la pasada campaña electoral. “Algunos no han hecho ni el huevo y ahora pretenden pasar factura”, se quejan.

Mientras estos rocambolescos movimientos se suceden, una militancia bastante harta espera paciente a que alguien haga lo que tiene que hacer. De ahí que muchos ojos apunten a José Antonio Griñán, a quien consideran principal responsable de que José Antonio Viera, secretario general de Sevilla, aún continúe en el cargo con lo que ha llovido.

Sea como fuere, la derrota no se ha asimilado como procede, porque a estas alturas de la película, los dirigentes socialistas todavía andan enfrascados en la batalla de los nombres, mientras el campo de las ideas continúa baldío y sin ningún soldado que plante cara. Igual tiene más razón que un santo el veterano militante socialista que me asegura que hay que esperar, porque “el arroz siempre tarda en cocerse”.

A este paso, la travesía por el océano de los bancos de la oposición se aventura bastante prolongada.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Guillermo Gutierrez y Pepote??
Y que crees tu qu puedan estar buscando estos dos dinosaurios de la politica???

Jack Daniel's dijo...

Anónimo: pues no lo sé, pero mosquea tela, ¿no crees?