cabecera_tipográfica_trans

29 abril 2011

En Andalucía no hay trabajo para nadie

El paro en Andalucía alcanza casi a 1.200.000 personas, prácticamente uno de cada tres andaluces está en paro, 250.000 de ellos en la provincia de Sevilla y a nivel nacional la espeluznante cifra de casi cinco millones. Está claro que la reforma laboral del gobierno ha sido todo un éxito.

No es de extrañar, por otra parte, que en Andalucía el nivel de paro roce ya casi lo esperpéntico. Es imposible que pueda haber trabajo. Todo el trabajo lo tienen los familiares, amigos y acólitos de quienes llevan más de tres décadas perpetuados en el poder.

¿Cómo va a haber trabajo para los demás si todo el que hay lo tienen ellos?



El Ayuntamiento socialista de Sevilla

A algunos les gusta autodenominase socialistas porque, supongo, experimentan la necesidad o la vaga ilusión de sentirse algo que en realidad no son. Es a esos a lo que mejor se les puede aplicar el viejo dicho de que por sus actos los conoceréis, porque sus actuaciones políticas van dejando tras de sí un tufo insoportable y sus incoherencias y contradicciones ponen a las claras que la única creencia que han abrazado alguna vez ha sido el pancismo, de una utilidad exacerbada en los tiempos que corren.

Este Ayuntamiento que aún padecemos quienes vivimos en Sevilla se ha significado precisamente por ello, por repartir abundante cera entre los trabadores y una exuberante cantidad de refinada seda entre los empresarios y el caudal inagotable de directivos de sus empresas públicas. Algo que debe estar bastante escondido en el manual básico del socialismo en esta nueva era.

El último ejemplo demostrativo de esta actitud que se ha convertido ya en seña de identidad en el Ayuntamiento de Sevilla es el hecho de que la Delegación de Movilidad haya decidido que no habrá sanciones por el retraso de las obras del paso soterrado en Bueno Monreal hasta que hayan concluido las mismas. Algo que también prometieron con los eternos retrasos en la ejecución del Metropol Parasol, más conocido como “las setas”, sanciones de las que hasta ahora si te he visto no me acuerdo. Mucho me temo que en este caso sucederá tres cuartos de lo mismo.

Esa misma delegación, encabezada por el ínclito Fran Fernández, fue la que decidió unilateralmente mantener abiertos los expedientes disciplinarios contra ocho trabajadores de Tussam a cuenta de los incidentes acaecidos durante la huelga de 2007. A pesar de varias instancias judiciales habían recomendado el sobreseimiento del caso, e incluso la existencia de varias sentencias en ese mismo sentido, mantuvieron la presión mediante una serie innumerable de recursos, todos ellos sufragados mediante dinero público, al mismo tiempo que se dedicaban día sí y el otro también a dinamitar la moral de los trabajadores de los medios mediante declaraciones altisonantes en los medios. Exactamente el mismo trato que Fran Fernández hubiera deseado para sí mismo cada una de las veces que ha sido imputado.

Al final la Justicia sobreseyó el caso de manera definitiva sin ningún tipo de imputación para los empleados ni posibilidad de recurso alguno más. Pero ya era demasiado tarde. Uno de aquellos empleados, incapaz de soportar la presión de verse cada día reflejado y acusado desde los titulares de los medios, decidió quitarse al fin la vida. Era José Luis Alonso, padre de dos hijas que ya no lo han vuelto a ver más desde entonces, y que jamás había incumplido el contrato de trabajo que tenía suscrito con la empresa.

Con estos socialistas de poca monta, si eres empresario las leyes y las obligaciones se relajan hasta la laxitud para acabar finalmente desapareciendo. Algo que con toda seguridad estaría en la primera página del credo que Pablo Iglesias tenía en su mesita de noche como libro de cabecera. Entonces sí que caben todas las presunciones y todos y cada uno de los mareos que soporte la legalidad con tal de que quienes no cumplen se salgan con la suya, porque hay amistades que siempre conviene conservar y proteger, aunque ello signifique ir en contra de los mismos principios que dices defender.

Y cuando un comportamiento de este tipo de generaliza hasta que pasa a formar parte del ADN de la institución, surgen las protestas e incluso se ponen de acuerdo quienes poco antes era impensable, sin que nadie se pare a pensar que tantos no pueden estar equivocados. Se ve que la autocrítica debió de quedarse en los manuales de iniciación a la doctrina izquierdista y allí sigue gozando del sueño de los justos.

Ya le hubiera gustado a José Luis disponer de ese tiempo calmo hasta que se hubiese demostrado su inocencia, como después así sucedió. Pero claro, no tenía el carné de la confederación empresarial de turno. Y por ello hasta su presunción de inocencia fue vilmente pisoteada. Porque puestos a soñar utopías, los hay a quienes incluso se les convierten en terribles pesadillas.



28 abril 2011

Joly y el futuro de la prensa

El periodismo no está en crisis, sino en permanente evolución. Esa fue quizás la conclusión más interesante que José Joly, presidente del Grupo Joly, expuso durante su discurso de presentación del anuario del grupo.

Vaticinó que las ediciones gratuitas digitales “no dudarán mucho tiempo” y que la influencia de la prensa en la opinión pública “ha mejorado la calidad de la democracia”, algo cuanto menos discutible, al menos en los últimos tiempos.

Tras diagnosticar algo ya sabido por todos, que el modelo de negocio de la prensa en Internet no es rentable tal y como se le conoce actualmente, subrayó que los grandes beneficiarios de la situación son “los operadores de telefonía, los creadores de software, los buscadores de globales, los portales de libros y música, los fabricantes de hardware y las redes sociales. En definitiva, la misma teoría que defiende el magnate Rupert Murdoch. Argumentó que ninguno de ellos genera contenidos propios y que en esa producción se encuentra buena parte del futuro de los medios.

De ahí su vaticinio de que en el futuro coexistirán en Internet ediciones gratuitas y de pago. Algo que por otra parte ya es presente en algunos medios de renombre. Una transición que, según él, “va a durar años” y que requerirá de “otros modos de informar”. En su opinión, la aparición de dispositivos como el Ipad facilitarán una transición hacia los medios digitales de pago basada en “la credibilidad de las cabeceras”. También apostó por un incremento en la valoración de los lectores de los medios locales, donde la información de proximidad jugará un papel preponderante. En resumidas cuentas, nada nuevo a lo que describió en su día John Carling en su espléndido reportaje “El momento crucial”.

Sin embargo, llama la atención la nutrida representación del poder local en el acto –prácticamente estaba todo el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía presente- y del poder empresarial. El viejo periodismo que promete reinventarse continúa padeciendo y luciendo los mismos males de siempre; cercanía con el poder establecido y lejanía consciente de los ciudadanos en defensa de unos intereses empresariales que nada tienen que ver con los del lector.

Echo de menos en su discurso una profundización en la función del periodismo como servicio público y como instrumento para educar la cultura democrática de la ciudadanía, que debería de ser su primer y más importante finalidad. Nada dijo de corregir los viejos vicios que han llevado al periodismo a su decadencia actual y a la desconfianza que en su labor han depositado los ciudadanos.

Siempre habrá quien quiera leer buenas historias y pagar por ellas y también quien sea capaz de contarlas. Lo único que han de hacer los medios es apostar firmemente por ello y potenciarlo, dejando de pensar obsesivamente en los beneficios y centrándose en la labor sacrosanta que tiene encomendada históricamente el periodismo de cara a la ciudadanía. Mientras que las empresas periodísticas no se decidan a realizar semejante apuesta, la crisis que ahoga a la profesión continuará ahondándose y su prestigio precipitándose por la borda. El dilema del soporte en este caso nunca dejará de ser un factor secundario.



El trabajo de Jack Daniel's Blog en Periodismo Humano

El trabajo sobre la memoria histórica que hicimos Jesús Rodríguez y quien esto escribe se ha visto recompensado con su publicación (Parte I y Parte II) en un medio tan prestigioso y que hace un excelente periodismo como es Periodismo Humano.

También se ha hecho eco del mismo la página todoslosnombres.org, dedicada a la publicación de los avances en la investigación sobre estos temas y a la recuperación de la memoria histórica.

Hay cosas que reconfortan especialmente. Gracias.



27 abril 2011

Matar activistas sale gratis en México

Foto: NOTIMEX


El 18 de abril mataron a Javier Torres Cruz, campesino y dirigente comunitario, miembro de la Organización Ecologista de la Sierra de Coyuca y Petatlán e incansable defensor de esas tierras. Un grupo de hombres armados lo abatió a tiros en el Puerto de Las Mosca, cerca de la comunidad de La Morena, en el municipio de Petatlán, estado de Guerrero, México. Vivía allí con su familia.

Cuando se enteraron de lo sucedido, sus hermanos, Felipe y Alejandro Torres, acudieron al lugar del asesinato y los mismos hombres dispararon contra ellos, hiriendo de gravedad al primero, que se está recuperando de las heridas sufridas.

El asesinato de Javier Torres Cruz ha sido algo más que la crónica de una muerte largamente anunciada. Ya en diciembre de 2008 estuvo secuestrado durante diez días y, cuando fue liberado, sufría varios hematomas, especialmente en las manos, y padecía fuertes dolores abdominales. Según contó su familia, durante ese tiempo permaneció en cautiverio con los ojos vendados y sin saber nunca dónde estaba recluido.

Las autoridades no llevaron a cabo ningún tipo de investigación y los responsables del secuestro y la tortura jamás comparecieron ante la Justicia. Ello lleva a sus familiares a deducir que estuvo retenido por soldados.

Eso y que en septiembre de 2007, él y su tío testificaron contra un cacique local presuntamente implicado en el homicidio de la defensora de los derechos humanos Digna Ochoa y Plácido, cometido en Ciudad de México en 2001. Javier Torres llevaba años denunciando los abusos cometidos por el ejército en el municipio de Petatlán y se ve que alguien ha decido poner fin a tanta denuncia. Ahora quien corre verdadero peligro es el resto de su familia.

En México, hechos así forman ya parte de la cotidianeidad desde hace bastante tiempo. Nunca matar activistas y defensores de los derechos humanos salió tan barato.



26 abril 2011

Nubarrones de crisis en Andalucía

A medida que se aproxima la cita con las urnas, los partidos y sus candidatos comienzan a apabullarnos con ese otro pretendido retrato de la realidad que es el baile de los números. A partir de ahora nos bombardearán con encuestas y sondeos que no siempre coincidirán en el esbozo de lo que finalmente dibujará con precisión matemática el resultado de las votaciones.

Ayer fue el Presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, quien, durante el acto de la firma del proyecto metropolitano socialista con la presencia de 46 alcaldes de la zona, incluido Juan Espadas, anunció el resultado de una encuesta que vaticina la victoria de sus filas en el 75% de los 105 municipios de la provincia y que hay que convencer al 27% de los votantes socialistas desmotivados que no saben qué votar.

En la misma línea, el diario Público difundía otra según la cual el PSOE habría reducido la ventaja del PP a tan sólo 2,3 puntos, después del anuncio de Zapatero de que no repetirá como candidato. Ambas significan algo más que un rayo de esperanza.

Sin embargo, el rayo se ha diluido esta misma mañana cuando el diario El Mundo ha hecho público un sondeo encargado a la empresa Sigma Dos que otorgaría una rotunda victoria a los populares en las autonómicas de Andalucía. Los datos de esta prospección no pueden ser más demoledores, ya que el PP ganaría con claridad en todas las provincias menos en Huelva y Sevilla. En el cómputo total, los populares obtendrían el 48% de los votos, frente al 36,8% de los socialistas y el 7,8% de Izquierda Unida. La horquilla de escaños azules oscilaría entre los 56 y 60, lo que significa sobrepasar holgadamente la mayoría absoluta, fijada en 55.

A pesar de las aparentes contradicciones de ambos muestreos, sí parece evidente que la de Sevilla va a ser la batalla definitiva y que su peso en las elecciones posteriores, autonómicas y nacionales, puede ser determinante. Esto justificaría el encono que han empeñado los partidos a nivel nacional en otorgarle a los comicios de la capital andaluza un matiz bastante más significativo que la elección de un regidor para los próximos cuatro años.

Aunque los socialistas pretenden aparentar que las perspectivas son buenas y que su feudo fiel durante treinta años permanece inalterable, no es así. Los sucesivos escándalos de los ERE y de las ayudas al empleo y ahora la polémica levantada por los negocios del hijo del anterior Presidente de la Junta, Manuel Chaves, han caído como un jarro de agua fría sobre las expectativas de renovar una victoria hasta hace bien poco incuestionable.

Buena parte de culpa de esta evolución negativa la tiene la propia Junta, que ante la avalancha de escándalos que le ha llovido encima ha optado por comportamientos poco claros y que en otros casos similares, pero con diferente color político, no han cesado de censurar en público. Es curioso que aquí se estén llevando a cabo maniobras en el caso de los ERE fraudulentos que buscan eludir, incluso con excusas formales, la actuación de la Justicia, cuando tanto se criticaron estrategias parecidas en Castellón con Fabra y a nivel nacional con Federico Trillo.

El hecho de que la Junta se haya negado sistemáticamente a afrontar una investigación seria y transparente para llegar al fondo del asunto dice bastante de por sí, pero lo que ya sangra es que, a las alturas del caso en las que nos encontramos y con lo que a diario están filtrando los medios, todavía no se haya depurado ni una sola responsabilidad política.

El dinamismo de la sociedad andaluza ha provocado una crisis que en apariencia generará un cambio de ciclo. Algo parece que ha de cambiar de forma inmediata. Las satisfacciones o insatisfacciones que produzca dicho cambio es harina de otro costal, que sólo el tiempo desvelará.

Pesan más ahora las posibilidades de renovación que los peligros que toda situación de cambio inevitablemente suscita, como explicó José Ferrater Mora en su Diccionario de Filosofía. Ha acabado por imponerse la idea de la crisis andaluza a fuerza de pronosticarla, no sin el concurso interesado de cierto sector influyente de los medios de comunicación.

Pero también, y no han de doler prendas en reconocerlo, por el propio mérito de los dirigentes socialistas, quienes, desde sus posiciones de privilegio y de poder, se han mostrado incapaces para combatir la insistencia de los presagios y han acabado por convertirlos en realidades aplastantes, mediante gestiones mediocres repletas de sombras y comportamientos impropios, para acabar de instaurar la ya desarrollada conciencia de crisis. El sistema sufre una sobrecarga, porque no es capaz de soportar situaciones que han sobrepasado ciertos umbrales de control. Es lo que se conoce como “perturbaciones internas”.

Lo mismo ha sucedido en el Ayuntamiento de Sevilla, donde la cosa se complica aún más si cabe en ese proceso de adición en que toda elección acaba por convertirse. A los escándalos a nivel autonómico, hay que sumarle la impopularidad de las medidas impulsadas por Zapatero contra la crisis económica y la idiosincrasia propia del proceso de designación del candidato, que aunque se trate de comicios bien diferentes, en esta pugna a cara de perro todo suma y todo cuenta.

El último mandato de Alfredo Sanchéz Monteseirín se ha desarrollado en permanente pie de guerra. Baste para contrastarlo echar un vistazo a los constantes dilemas de sus proyectos más significativos entre la ciudadanía y al clima de enfrentamiento sine die en empresas como Tussam, Lipasam, Bomberos, Aussa, Policía Local y los empleados municipales.

El hecho de que fuera apartado como candidato a la alcaldía no hizo sino empeorar las cosas. De haber repetido, Monteseirín estaría a estas alturas cerrando frentes a medida que se aproximasen los comicios. Pero en esta ocasión ha sido radicalmente al contrario; con las elecciones a la vuelta de la esquina los frentes no es que continúen abiertos, sino que en la mayoría de los casos los ha dejado pudrirse hasta alcanzar un irreversible estado de putrefacción.

En lo único en que la concurrencia de los socialistas es parecida a la de la anterior legislatura es en la aparente unidad del partido en torno al candidato. Aunque esto puede quedarse en poco más que apariencia. Porque si en la pasada legislatura bastó con el reparto de responsabilidades municipales una vez ganadas las elecciones para romper la lista de consenso y volver a dar visibilidad a la profunda grieta existente entre las distintas sensibilidades internas, en esta ocasión puede ser la certificación de una derrota la que desate las hostilidades.

Toda crisis es también la búsqueda de alternativas, de nuevas decisiones, de abandono de programas o estereotipos ya caducos. El nuevo desafío de los socialistas no es otro que la construcción de un nuevo discurso creíble y encontrar la persona capaz de llevarlo adelante sin concitar suspicacias ni desconfianzas en la gente. No basta con apostarlo todo a la radicalidad del Partido Popular. Y ello si en algún lugar es especialmente difícil es en Sevilla.



25 abril 2011

Tussam mejora en los medios (nunca mejor dicho)

Algún día, supongo, alguien vendrá a Tussam y tirará de calculadora. Digo esto porque si alguien piensa de verdad sanear esta empresa, lo primero que tendrá que hacer, según mandata el sentido común, es saber la situación real en que se encuentran sus números y localizar los agujeros por los que se ha despeñado el dinero, para intentar sellarlos cuanto antes y, de paso, exigir las responsabilidades que vinieran al caso. Ese día puede que algunos no ganen para el susto.

Tal vez entonces sepamos con exactitud cuánto nos cuestan a los sevillanos los ímprobos esfuerzos de sus responsables, políticos y de gestión, en lavar públicamente la imagen de una empresa que se les cae a pedazos precisamente por las barbaridades que están cometiendo en la manera de gestionarla.

Ya se sabe que nada es más satisfactorio que tener un periodista siempre mano, y que curiosamente es el mismo invariablemente, por aquello de dar eco al mensaje que se le envía desde la dirección de la empresa. Y, claro, nunca se tiene tiempo suficiente en una redacción para cuestionar el mensaje, para contrastar los datos o siquiera para pedir la opinión a una fuente contraria que pueda aportar un punto de vista diferente. O tal vez lo que no se tiene son ganas, por aquello de que igual el resultado final no interesa. Siempre, por supuesto, sin tener en cuenta el interés de los ciudadanos. Faltaría más.

Pero haciendo un somero repaso a la gestión efectuada en Tussam desde que Monteseirín fue tocado por el aura del poder, es decir desde 1999, y basándonos en exclusiva en los datos que ellos mismos proporcionan, cuando tienen la bondad de hacerlo, el paraíso que pretenden vendernos resulta que no es tal.

Tan sólo en número de viajeros, la gestión del todavía Alcalde ha supuesto una pérdida de más de doce millones, lo que multiplicado por el coste medio del viaje de cada año supongo que será una pasta, por mucho que desde la dirección pretendan quitarle enjundia al asunto. Pero es que Arizaga, ese gerente tan amante de la libertad de expresión que dirige la empresa, se lleva la palma del meollo, porque durante su reinado desde 2004 hasta aquí ha dilapidado más de la mitad de dicha cantidad. En concreto la nada despreciable cifra de seis millones trescientos mil viajeros. Lo que se dice calderilla, vamos.

En el mismo período, y en cuanto a números globales, las pérdidas de la empresa han sufrido un incremento del orden del 256 %, mientras los gastos en personal sólo se han incrementado un 200%.

Como las ingentes inversiones en publicidad en los medios, que son más que necesarias para la buena marcha financiera de Tussam, que no olvidemos se explota en régimen de casi monopolio, sin las cuales la empresa no podría presentar los números de rentabilidad que luce y que le permiten estos pequeños dispendios en publicitar actividades que rara vez tienen que ver con el cometido de la empresa. Hay muchos más apuntes que certifican el dispendio innecesario en una empresa con un equilibrio financiero casi imposible, pero sería demasiado largo y aburrido detallarlos aquí.

Por eso es más que comprensible el hecho de que cada vez que lo necesita, Tussam encuentra el vocero adecuado en según qué medios, todos con un denomiandor común bastante fácil de deducir. Por lo que no resulta inverosímil la contundencia de las campañas para criminalizar la plantilla cada vez que se han intentado movilizaciones en defensa de sus derechos. Es lo que tiene la prensa libre.



Los últimos coletazos de Arizaga

“Una foto que será inmortalizada para que la posteridad la juzgue es la del Gerente vistiendo un elegante traje, adquirido posiblemente para la ocasión, donde aparece la regia figura de Carlos de Inglaterra, Príncipe de Gales, sentado en el tranvía con destino al Ayuntamiento mientras él, como los fieles súbditos, permanece de pie esperando que en algún momento le dirija la palabra. En ella se recoge el feliz momento, con amplia sonrisa incluida, de quien 300 metros mas adelante tiene acampados a trabajadores reivindicando su derecho a ocupar una de las plazas que por oposición, ese tipo de pruebas que jamás él padecerá en sus carnes, han conseguido con esfuerzo y dedicación.

Un momento irrepetible para quien en su existencia terrenal no llegaría nunca a pensar que un día estaría delante de todo un futuro monarca de una de las naciones con más experiencia en eso que quizás le parezca exótico pero que llaman libertad de expresión. No hablamos de 50 ó 100 años, sino de mas de 800 años en los que los ingleses decidieron, no sin resistencia de los estamentos, que los hombres son libres para expresar lo que estimen oportuno y que el poder, incluso el de los reyes, esta limitado por las leyes que entre todos se aprueban. Por eso, y salvo el periodo de Cronwel, los ingleses han mantenido su monarquía, porque la capacidad de ser libres se fundamenta en la libertad de decir lo que se piensa, incluso en contra de las más antiguas instituciones del país, sin justificar por ello las ignominiosas acciones que realizaron como Imperio allá donde se asentaron.

El refinado Gerente-cicerone no ha podido soportar por más tiempo que un simple trabajador, que con esfuerzo y tesón ha llegado a concluir la carrera de periodismo, analice en su blog personal con un verbo fluido y una magnifica prosa para deleite de quien lo lee, su desastrosa gestión al frente de una de las empresas que hasta su llegada, a pesar de las dificultades, era un modelo social y empresarial.

Para acallar la voz al periodista no se le ocurre otra cosa que abrirle un expediente laboral, donde para más sinsentido no se le acusa de nada, sólo de que en su blog se exponen determinados artículos que hacen referencia a la gestión del Exquisito. No se le abre un expediente laboral por hechos relativos a su trabajo, sino por una actividad que el trabajador realiza fuera del ámbito laboral y que parece ser que hiere la sensibilidad del sujeto que sonrisa en boca se paseaba lustroso en el tranvía el día de la visita regia.”

Más en “Los últimos coletazos de su excelencia el gerentísimo de todos los ejércitos”.



24 abril 2011

El peluco del Rey

En la medianía de esta Semana Santa que agoniza se han cumplido 19 años de la Inauguración de la Expo 92, un acontecimiento que cambió de manera radical la faz de esta ciudad para siempre y tal vez algo más.

Como describe excelentemente Carlos Mármol en su columna de Diario de Sevilla, esta ciudad, que se jacta de nutrirse de un pasado esplendoroso, es luego perfectamente capaz de hacer del olvido la ley más implacable para consigo misma.

En palabras del propio Mármol, y gráficamente expuesto, “teniendo en cuenta que estamos en una ciudad que presume de ser madre y maestra en la recreación artística de la muerte de Cristo (acontecida en Palestina hace más de veinte siglos), resulta harto llamativo que no seamos capaces ni siquiera de evocar discretamente hechos muchos más cercanos a nuestra historia que sucedieron hace menos de veinte años”.

Por aquellos días ya lejanos, alguien me contó una anécdota durante la ceremonia de inauguración que aseguró ser verídica. Dicha anécdota, que desistí de contrastar, porque en su propia concepción ya albergaba la suficiente fuerza poética como para tener vida propia, dio lugar al relato que viene a continuación y que traigo aquí a colación de la no celebrada efeméride.

El peluco del rey

Sevilla dormitaba desde hacía meses en un frenesí de obras, similar al que la embargó sesenta y cinco años atrás, y del que parecía que no iba a despertar jamás. La ciudad entera padecía una transformación espectacular que la depositaría en plena modernidad del siglo entrante sin paradas intermedias.

Voltearon los pavimentos para cambiarlos por otros nuevos, reconstruyeron piedra a piedra edificios olvidados durante siglos, levantaron majestuosos puentes que enlazaban ambas orillas del río milenario que la seccionaba en dos mediante la curva de arco tensado de uno de sus brazos, recuperado por fin para uso y disfrute de los sevillanos, y que, hasta entonces, sobrevivía como un náufrago entre la suciedad y la pestilencia causada por la desidia de los hombres.

El día que todo concluyó, Sevilla lucía como un diamante pulido y sus gentes se lanzaron a la calle a celebrarlo. Era el 20 de abril de 1992 y se inauguraba la Exposición Universal que la mostraría a los ojos del mundo. A media mañana estaba previsto que el rey, con toda su comitiva, llegase al recinto para cortar la cinta con los colores nacionales que diera por inaugurada la exposición y ofrecer el discurso de rigor ante los embajadores de todos los países allí presentes.

Aquella calurosa mañana de primavera toda Sevilla se movilizó para vivir el evento. La ruta de la comitiva regia era un peregrinar de banderitas ondeadas al aire por los ciudadanos, que agitaban las manos al paso del cortejo saludando a la real pareja.

Cuando el lujoso automóvil alcanzó la explanada del Monasterio de Santa María de las Cuevas, la multitud agolpada tras las vallas vigiladas por el inexpugnable cordón policial rugió como si de una sola garganta se tratase. El rey y su esposa se apearon del coche y se acercaron a saludar a su pueblo, estrecharon manos que se les ofrecían por encima de las cabezas, besaron niños izados en el aire por los brazos de sus padres, acariciaron ancianos sonrientes y monjitas desocupadas y se dirigieron al interior del recinto donde se celebraría el acto oficial ante el clamor de los aplausos.

Se disponía el rey a atravesar el impresionante doble portón del edificio, cuando requirió con una sólida mirada convenida la presencia de su jefe de escolta, que acudió de un salto a depositar su oreja con pinganillo electrónico a los pies de los labios regios.

-El reloj.- dijo en tono seco.

-¿Qué reloj, majestad?-

-¡Cuál va ser, coño!- protestó el rey- El rólex de oro que me regaló Sofía, me lo acaban de robar mientras estrechaba manos.-

El rostro del jefe de escolta se transparentó al momento y dejó ver al trasluz la geografía futurista de los pabellones que se extendía al fondo.

En ese mismo instante se puso en marcha una operativa policial, engrasada mediante duros entrenamientos y simulacros durante meses, que puso patas arriba las praderas intocables del hampa local. No hubo carterista, maleante o mangante que no fuese interrogado en los dos días que el rey permaneció en la ciudad. Los abordaban en plena calle, en los bares, en sus casas, sin importarles para nada la presencia de curiosos o testigos, y les preguntaban de forma directa por el peluco del rey, respondiendo ante las negativas con una soberana manta de palos y la amenaza de volver al día siguiente si el reloj no aparecía.

En aquellas dos noches durmió bien calentito el inagotable batallón del hampa sevillana, pero no hubo noticias del reloj, por más hostias que repartieron, y para deshonra del Jefe Superior de Policía, y el rey tuvo que regresar a Madrid teniendo que saber la hora a través de sus escoltas y disimulando, para que su esposa no se percatara que le habían birlado el reloj de oro que le regaló por el aniversario de boda con una inscripción conmemorativa con su nombre al dorso.

Y la cosa podría haber quedado ahí, con la policía apaleando en público a cuanto chorizo y drogadicto se cruzaba en su camino, hasta que al Jefe Superior se le olvidase el deshonor, de no ser porque una apacible mañana de principios de mayo, dos semanas más tarde, un gitano elegante y con estampa de torero se presentó en la comisaría de La Gavidia y comunicó al policía que montaba guardia en la entrada que venía a entregar un reloj de oro que se había encontrado mientras paseaba por un parque de Cádiz.

Al enterarse de la nueva, el Jefe Superior de Policía ordenó que lo llevasen ante él de inmediato. Con el reloj ya en sus manos, comprobó que era la causa de su deshonra cuando, al voltearlo, pudo leer la amorosa inscripción grabada al dorso y firmada con el nombre de la reina. Su mirada de rayo atravesó al gitano sentado al otro lado de su mesa, que permanecía impasible, oteando el patio que se adivinaba tras los ventanales a espaldas del comisario.

-Y bien, -le dijo- cuéntame la historia.-

El gitano se recostó con comodidad sobre el respaldar del asiento y comenzó a narrar en una lengua de siglos, mientras el comisario, todo oídos, paseaba la estancia presa de la impaciencia.

Le dijo de su paseo matutino por el parque de Cádiz, donde acudía a tomar el sol cada día para enjugar sus aburridas mañanas de parado de larga duración, del destello que lo deslumbró en la hierba desde donde lo llamaba aquel espléndido peluco sin dueño, de la impresión que le causaron las palabras tiernas estampadas en el reverso, que conmovieron su corazón hasta el punto de decidirse a entregarlo, porque tanto amor como contenían no podía tener otro destinatario que aquel para el que fueron escritas y porque aquella firma de Sofía Reina le sonaba bastante, aunque no fuese capaz de recordar a quién, sin duda una paya muy principal, dada la calidad innegable de la pieza, y que por eso se había venido a Sevilla a entregarlo, por si se había establecido alguna recompensa para el que lo recuperase.

El Jefe Superior de Policía no pudo controlar el acceso de ira y con la cara enrojecida se le acercó por detrás y le propinó una bofetada en la nuca que a poco hace que la cara del gitano se estrellase contra la mesa de nogal.

-¿Con que en un parque, eh?- masculló enfurecido.

- Comisario, -farfulló el gitano, esbozando su sonrisa más maliciosa- no me pegue en la cabeza, que estoy estudiando.-

Aquella misma tarde el gitano regresó a Cádiz con cincuenta mil pesetas en el bolsillo y un ligero escozor en el cogote, radiante y alegre ante la juerga que se le avecinaba, mientras el comisario permanecería hasta altas horas postrado sobre su lustrosa mesa, intentando articular el informe oficial que a cada frase se le hacía más cuesta arriba.



22 abril 2011

Carta de un eventual de Tussam





“Durante todas estas noches, lejos de desanimarnos hemos conseguido cohesionarnos más como colectivo, y los que antes nos llamábamos compañeros a secas ahora nos tratamos como amigos. Hemos tenido noches más tranquilas otras con algún susto, lluvia, frío, viento y ahora los compañeros con alergia lo están pasando fatal con la primavera, ya que estamos rodeados por árboles y jardines. Hemos conocido a verdaderos personajes de la noche y hasta un guardia de una capilla cercana que viene a hacernos compañía y vigila que no nos den ningún susto en nuestro sueño.
Esto que nosotros hacemos esta pasado de moda por lo que se ve, somos invisibles para los medios convenientemente pagados por los poderes fácticos de nuestro país y que para vergüenza de la profesión callan cómplices a la voz de su amo. Esto causa sorpresa a todos los ciudadanos que pasan y nos ven allí cuando se dirigen a nosotros y nos comentan ¿16 días? Pues es la primera noticia que tenemos, sin embargo se ve que es más importante que unas cuantas quinceañeras hagan un par de noches para ver un concierto de Justin Bieber, que unos cuantos padres de familia se planten ante este ayuntamiento para reclamar su puesto de trabajo y por ende la calidad del propio servicio que se le presta al ciudadano.”

Más en “Escrito de un eventual”.

No os lo perdáis, no tiene desperdicio.



21 abril 2011

Los peligrosos coloquios de Guerrero con la policía

El caso de las falsas prejubilaciones en los ERE con cargo a la Junta de Andalucía ha dejado al descubierto la vulnerabilidad de ciertas prácticas demasiado habituales en las oxidadas estructuras de los partidos políticos, que permiten que individuos de ese talante alcancen cuotas de poder casi inexpugnables por el mero hecho de poseer un carné y ser amigo fiel del dedo apuntador que efectúa los nombramientos.

Sólo así se explica que alguien como el ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía, Javier Guerrero, consiguiera un cargo de tal relevancia y después, abusando del poder otorgado, llevara a la práctica lo que ahora se está descubriendo que hizo.

Guerrero era militante del PSOE, aunque ahora lo hayan expulsado en un intento desesperado por lavar la cara del partido, salpicado de lleno por las oleadas de lodo del escándalo. Fue la rémora de la partitocracia imperante la que lo llevó al lugar de privilegio desde donde urdir su trama de fechorías.

Delimitar ahora si dicha designación desgraciada y las consecuencias que supuso se hizo a sabiendas y, por tanto, con conocimiento de causa de lo que iba a ocurrir es tarea que tendrá que dilucidar la Justicia; establecer si nos encontramos ante una trama planificada y con unos objetivos concretos y señalar a todos sus integrantes y a cada una de sus ramificaciones.

A priori se antoja demasiada casualidad que una persona capaz de llevar a cabo semejantes actuaciones irregulares contara con la confianza absoluta de tres consejeros de Empleo consecutivos durante un largo período de diez años.

Y, lo que es peor y dice poco y mal de los cargos que lo mantuvieron en el puesto, que ninguno de ellos se percatara de lo que estaba gestando y poniendo en práctica a la sombra de la consejería responsable del asunto más crucial y sensible para los habitantes de esta tierra; el empleo escaso y el paro lacerante que la azota desde tiempos inmemoriales. A pesar de la gravedad del caso, las responsabilidades políticas están mejor, gracias.

Pero es que ahora resulta que el cortafuegos elegido por la Junta en este escándalo, más que apagar incendios, los aviva y de qué manera. Porque lo que están desvelando sus declaraciones a la policía judicial que investiga el caso es tan jugoso que no resulta disparatado imaginar los temblores que sacudirán la institución cada vez que este señor es llamado a narrar lo sucedido.

Fue durante una de sus charlas de bar con los inspectores cuando desveló la existencia del “fondo de reptiles” de más de 645 millones de euros, aunque luego se retractó porque no se había parado a pensar que los policías, cuando se trata de una declaración en el seno de una investigación, tienen la fea costumbre de añadir al atestado policial todo lo manifestado por el interrogado.

En el transcurso de sus chácharas amigables con los agentes ha desvelado que concedía las ayudas a los amigotes, e incluso a familiares directos, por una “cuestión humanitaria”, que a corazón no hay quien le gane. Y en lo que ya se ha desvelado de la verborrea, ha implicado en el asunto a los ex consejeros de los que dependía y ahora al diputado andaluz por el PSOE, Ramón Díaz, en la negociación del ERE de Saldauto en 2007.

A este paso, en la calle San Vicente deben estar rezando porque le restrinjan las visitas a las dependencias judiciales, no vaya a ser que se le caliente la labia y acabe implicando al mismísimo Pablo Iglesias.



La Hermandad de la Sed llega a su barrio




20 abril 2011

Aparecen los cadáveres de los cuatro jóvenes desaparecidos en Ciudad Juárez

Los cadáveres de Juan Carlos Chavira, de 28 años, Daqnte Castillo, de 25, Raúl Navarro, de 29, y Félix Vizcarra, de 22, fueron hallados el pasado 13 de abril en una fosa de escasa profundidad en la carretera de Casas Grandes, a las afueras de Ciudad Juárez.

El hallazgo se producía prácticamente a la misma hora en que se celebraba una vista judicial en Ciudad Juárez para iniciar el procesamiento de los tres agentes de la policía municipal acusados de su desaparición forzada el pasado 26 de marzo. Los tres agentes están bajo custodia policial y al menos otros quince, todos pertenecientes a la fuerza Delta, continúan sometidos a investigación por su supuesta participación en los hechos, aunque no están detenidos y no se han presentado cargos en su contra. Se sospecha que los policías implicados actúan en connivencia con las bandas de delincuencia organizada responsables de miles de homicidios cada año en la ciudad mexicana.

Aquel fatídico 26 de marzo, según cuentan varios testigos presenciales, varios miembros de la Unidad Delta de la policía municipal dieron el alto y detuvieron a los cuatro jóvenes cuando circulaban en automóvil por el barrio de Pradera de los Oasis en Ciudad Juárez.

Los testigos identificaron los vehículos como pertenecientes al grupo de élite de la policía municipal, responsable de la seguridad personal de un Jefe de Seguridad Pública recientemente nombrado en la ciudad.

El vehículo en el que viajaban los cuatro jóvenes se lo llevó un agente de policía y más tarde apareció abandonado. Según manifiesta la policía, no existe registro de su detención y los agentes implicados han negado su participación en su desaparición.

Más de 80 policías municipales han comparecido ante la Procuraduría General para intentar crear confusión y demorar el proceso de identificación. Los familiares de los desaparecidos también presentaron una denuncia ante la Comisión de los Derechos Humanos de Chihuahua y un recurso de amparo.

Ahora, tras la muerte de los cuatro jóvenes, quienes corren verdadero peligro son los familiares, los testigos del caso y el representante de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Ciudad Juárez, Gustavo de la Rosa, que pidió activamente una investigación exhaustiva.

Desde 2007, el Gobierno atribuye al crimen organizado más de 34.000 homicidios. Tan sólo en 2010 se cometieron 3.000 homicidios en ciudad Juárez. El Gobierno ha desplegado miles de agentes de la policía federal y más de 50.000 militares en las zonas más afectadas, especialmente en Ciudad Juárez. Además ha reestructurado los cuerpo de policía estatales y municipales.

En muchas partes del país se ha asignado a militares en activo o retirados para ocupar cargos claves en la seguridad pública civil. Pese a los reiterados informes sobre violaciones graves de derechos humanos como homicidios, desapariciones forzadas y tortura a manos de diferentes fuerzas policiales y militares, rara vez se llevan a cabo investigaciones y los responsables casi nunca rinden cuentas de sus actos.



19 abril 2011

Una campaña adormidera

A poco más de un mes de la cita electoral y con Sevilla inmersa en el fragor de sus fiestas de primavera, la campaña electoral sigue su curso sinuoso y sin apenas provocar ruido, antes de diluirse en el bullicio de la gente tomando por asalto las calles.

Hasta el parón obligado que se impondrá en los próximos días, la campaña no ha dado demasiado de sí, y eso que los candidatos han utilizado ya toda su artillería pesada. A estas alturas, con más de un mes todavía por delante, ya está casi todo dicho. El fondo de armario no da para más.

La situación de crisis generalizada que vive el país hacía imprescindible una campaña imaginativa, con propuestas cercanas, apegadas a los problemas cotidianos de la gente. Exigir imaginación a unos políticos que, por lo general, han sido incapaces de reaccionar ante la gravedad de la crisis que nos atenaza puede ser demasiado pedir. Pero en los tiempos que corren era lo más adecuado, dada la desafección generalizada de la ciudadanía hacia la actividad de quienes se han mostrado ineficaces para dar respuestas viables a sus demandas.

Con ese panorama, la campaña está siendo más deslucida de lo que en principio se creía. Aparte de que las habas están más que contadas, la irrupción en mitad de la misma de los presuntos casos de corrupción y sus consecuencias judiciales no ha hecho sino desleírla aún más.

La Justicia ha tomado un protagonismo impropio en una campaña electoral cuya principal aspiración iba a ser combatir la inclinación natural hacia la abstención que provoca el desapego en buena parte del electorado. Sin quererlo, al menos así debe ser, se ha convertido en una sombra alargada benefactora para los tiempos de calor que se avecinan, pero no tanto para lo que debería ser el debate sobre la ciudad por excelencia entre los ciudadanos.

A priori, en esta campaña todo parece estar decantado desde el principio. Al menos eso parecen indicar las encuestas conocidas hasta ahora. Aunque siempre hay quien se empeña en mantener lo contrario.

Juan Ignacio Zoido, el candidato del Partido Popular, se dirige lanzado hacia una mayoría absoluta que le permitiría gobernar la ciudad en solitario. Es debido a estos augurios favorable que los populares se hayan decantado por una campaña de perfil bajo, sin estridencias ni riesgos innecesarios, como gobernada por un piloto experto en mantener la posición de privilegio para asegurar la contundencia del resultado. Lejano ya el impacto que causó su propuesta de Ciudad de la Justicia, las posteriores se han caracterizado por estar envueltas en una pátina generalista diseñada para no desagradar a nadie, como la bajada de impuestos lanzada hace pocos días. Si bien es cierto que, ante el desconocimiento al detalle de la situación real del Ayuntamiento, sería descabellado profundizar más sin conocer a fondo el terreno que se pisa.

Los socialistas, con Juan Espadas a la cabeza, se aferran a que todavía hay partido. Pugnan a la desesperada con la losa de la alargada sombra de Monteseirín, que está causando más de un quebradero de cabeza al candidato, y andan sumergidos en una carrera contra reloj por aumentar su popularidad y su conocimiento entre los electores. Curiosamente, una de las propuestas más interesantes que se han escuchado hasta el momento ha pasado casi desapercibida bajo el ruido de fondo que está fagocitando la campaña. La lanzó Juan Espadas ante el foro Gaesco y se trata de la rehabilitación de barriadas enteras de Sevilla financiada mediante el ahorro energético que gestionarían los operadores implicados en la operación. Un planteamiento arriesgado pero que convendría estudiar, gobierne quien gobierne, para proporcionar la anhelada cohesión social que tanta falta hace a la ciudad.

Por su parte, a Izquierda Unida, con su candidato Antonio Rodrigo Torrijos al frente, le ha tocado bailar con la más fea. Su doble imputación en los casos de la operación de adjudicación de los suelos en Mercasevilla y por los despidos de Sevilla Global ha aterrizado en mitad de la campaña como un jarro de agua fría y ha estado a punto de crear un conflicto interno en la federación de izquierdas. El revuelo organizado ha restado protagonismo a las propuestas estrella lanzadas por el candidato: la creación de un parque empresarial de la economía social y la dotación de viviendas para quienes se vean desahuciados por los bancos.

No deja de ser curioso que, en el caso de la adjudicación de los suelos de Mercasevilla, Torrijos y su formación no es la primera vez que mantienen los criterios esgrimidos. Cuando se produjo la venta de las antiguas cocheras de Tussam en el Porvenir, Izquierda Unida adoptó una postura similar y apoyó que se anulara la venta por 41 millones de euros a la empresa que se adjudicó el concurso.

Los terrenos pasaron a ser propiedad de EMVISESA por una suma que rondó los 20 millones. La justificación empleada entonces fue exactamente la misma que ahora; era una decisión encaminada a luchar contra la especulación urbanística. No se imputó a nadie entonces, ni siquiera se investigó, a pesar de que el perjuicio para las arcas de la empresa municipal sobrepasaba los veinte millones de euros y que el producto de la venta iba a ser destinado en su totalidad a sufragar el coste de la construcción de las nuevas instalaciones. Curiosidades de la Justicia.

Con el calendario que queda por delante sólo resta el sprint final, que se concentrará en la campaña propiamente dicha. Sin embargo, no se esperan grandes sorpresas sobre lo ya conocido. Con toda probabilidad sea una nueva dosis de más de lo mismo. En tiempos de escasez como los que vivimos, y si lo pensamos con detenimiento, bien que podríamos ahorrárnosla. Al menos su efecto narcotizante.



Imágenes de lunes santo en Sevilla




La otra cofradía del lunes santo de Sevilla

Ayer estuve unas horas con los eventuales de Tussam acampados en Plaza Nueva. Fueron desalojados sin motivo alguno el domingo de Ramos, pero tras su denuncia contra el subdelegado del Gobierno los han dejado permanecer allí, un poco más atrás de donde se encontraban al principio.

Basta con acompañarlos ese par de horas en estos días tan señalados para percatarse de lo triste e injusta que es su situación y de la ausencia de sensibilidad y calidad humana de buena parte de nuestros políticos, responsables directos de la penosa situación que están atravesando.

En el epicentro de una ciudad engalanada para la ocasión con sus mejores ropajes, de un trasiego incesante de personas ataviadas con sus mejores galas para disfrutar de uno de los más formidables espectáculos que es capaz de ofrecer esta ciudad, bajo la atenta mirada de los miles de transeúntes atónitos y extrañados ante lo inhabitual de la escena, un grupo compacto de padres y madres de familia acompañados de sus seres queridos se aferra con desesperación a una lucha sin cuartel porque se garantice el cumplimiento de unos derechos ganados a pulso en una oposición legítima. Una instantánea de la cruda realidad incrustada en el corazón del ilusorio retrato costumbrista en el que Sevilla se convierte en estas fechas.

Ellos se esmeran en no estorbar, no molestar a quienes inundan las calles para disfrutar en primera línea la magnífica escenificación de tan singular teatro de los sueños. Se limitan a dejarse ver, sin abandonar nunca su actitud de profundo respeto y su determinación férrea a resistir a toda costa, charlando con todo el que se detiene para ampliar el conocimiento de su causa y recibiendo a diario centenares de muestras de solidaridad de gente anónima que se pone en su lugar y comprende el calvario por el que están pasando.

Con ellos estuvieron el candidato a la alcaldía por el Partido Popular, Juan Ignacio Zoido, y el viceconsejero de Vivienda de la Junta de Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Ambos coincidían, dejando a un lado los colores y las ideologías, que en momentos tales lo más importante son las personas, las familias, porque la evidencia es siempre innegable y ese campamento improvisado es el fiel retrato al óleo de la desesperanza de casi un centenar de ellas.

Se comprometieron a hacer cuanto estuviera en sus manos para encontrar una salida a la situación, a pesar de que saben que la consecución de ese milagro no está al alcance de su buena voluntad en estos momentos. Es una lástima que otros políticos, como el candidato socialista a la alcaldía, Juan Espadas, no se haya decantado todavía por un comportamiento similar. Como ambos reconocieron, lo menos que pueden hacer es “dar la cara” ante ellos cada vez que pasan por Plaza Nueva. Y eso les honra.

Los “otros”, los responsables directos del enconamiento del problema a pesar de la moción del Pleno del Ayuntamiento aprobada por unanimidad en octubre pasado, gastan la totalidad de su tiempo en disfrutar de sus últimos días de palco, conscientes de las catastróficas consecuencias que su política de tierra quemada está dejando tras de sí en la hora de su definitiva salida del poder. Sevilla es así de dual, hasta en lo más excelso es capaz de mostrar dos caras contrarias y opuestas.

Muchos socialistas dan las elecciones por perdidas a tenor de lo que cantan las encuestas. Es comprensible, si ya es difícil luchar contra un rival crecido, ni te cuento cómo es hacerlo contra los elementos que se desatan en los mapas de isobaras del propio partido.

El comportamiento de los socialistas en todo lo que ha precedido al encuentro con las urnas se ha caracterizado por una total falta de coherencia con los principios que dicen defender y por una larga retahíla de puñaladas traperas y fraticidas entre las diferentes sensibilidades que habitan en sus filas, sobre todo por parte de quienes aún dormitan en las hamacas del poder, que han ignorado por completo a la base sustancial del sistema: los ciudadanos. Parece un chiste de mal gusto que quienes hicieron bandera del lema “Sevilla, la ciudad de las personas” hayan dido los primeros en saltárselas a la torera sistemáticamente y pisotear sus derechos y reivindicaciones legítimas a las primeras de cambio.

Así, no es que sea del todo imposible ganar unas elecciones ya difíciles de antemano per se, sino que es inaceptable que algunos intenten caminar por las calles abarrotadas con la cabeza erguida.



17 abril 2011

Un tranvía llamado capricho

Carlos Mármol

“El ferrocarril urbano construido por Monteseirín, junto al Parasol, es uno de los símbolos de su gestión política. Inaugurado hace ahora unos tres años, ha supuesto para muchos una loable apuesta por la movilidad pública y, para otros, un capricho similar (en impacto económico y realización) a las célebres setas, vigiladas desde esta semana por un sistema de cámaras de seguridad privada instalado por la empresa concesionaria del complejo comercial sin pedir permiso a nadie. Algo que no debería causar excesiva sorpresa: a fin de cuentas, a pesar de que hay quien cree que con la Encarnación se ha ganado una plaza pública, lo cierto es que Sacyr, la empresa constructora, no hace con ellas más que vigilar, como una especie de gran hermano, el trozo exacto de Sevilla cuya explotación comercial se le ha entregado durante las próximas cuatro décadas. Por así decirlo, se dedican a cuidar su propio cortijo, situado en el corazón mismo de Sevilla.

El tranvía, al contrario de lo que ocurre en el caso de la Encarnación, no privatiza un espacio público, sino que socializa un territorio (el que discurre entre la Plaza Nueva y el Prado) que solían estar lleno de coches, tráfico y ruido. En ese sentido puede decirse que quizás haya sido un éxito. Aunque, como ocurre con muchas iniciativas del alcalde saliente, sólo a medias.
Con independencia de que es más inteligente invertir en medios públicos de transporte que en complejos comerciales, si se mira detenidamente la relación coste/rentabilidad de la línea que gestiona Tussam los aparentes matices positivos pierden bastante brillo, hasta convertirse incluso en sombras.

[...]

El resultado fue un tranvía escaso, de apenas un kilómetro y medio, que al tiempo que parte por la mitad el que podría haber sido, junto con la Alameda de Hércules, el gran ensanche peatonal de la Sevilla histórica, fagocitó unos fondos municipales que bien pudieron ayudar a sacar a Tussam de la actual ruina económica en la que se encuentra.

No es de extrañar que hasta ahora, igual que ha ocurrido con el Parasol de la Encarnación, con el que el tranvía encierra tantas similitudes casuales, el gobierno local nunca haya hecho público el coste oficial de ejecución de este proyecto, que sufrió un largo rosario de cambios (cada uno de ellos supuso probablemente incrementos sobre el presupuesto inicial), incluyendo la reciente operación de sustitución de parte de las catenarias.

La obra salió al final por más de 80 millones de euros, cantidad a la que ahora hay que sumar los 13 millones que ha costado la prolongación del tranvía hasta San Bernardo. Unos 885 metros mal contados. En total, el Metrocentro ha costado a los sevillanos (y en cierta medida a los andaluces) casi 100 millones de euros para un recorrido completo de algo más de dos kilómetros.

Habrá opiniones para todos los gustos. Desde la que considera que es un proyecto caro a la de quienes creen que los 15.000 viajeros que lo utilizan justifican la operación. Es natural. No se discute la libertad de juicio. Lo que está fuera de discusión (o al menos debería estarlo si se quiere analizar la cuestión con algo de objetividad) es que el trazado definitivo del tranvía (cuya prometida prolongación hacia Santa Justa ha quedado olvidada) repite, en buena medida, el mismo trayecto de la línea 1 del Metro, sólo que en superficie. Algo inaudito en cualquier ciudad civilizada (la frase parece una redundancia, aunque tratándose de Sevilla quizás no lo sea tanto) en la que los recursos económicos se usan para conseguir el mayor rendimiento posible.”

El resto en “San Bernardo: final de trayecto”.



Manifestación en Sevilla por la República

Ayer tuvo lugar en Sevilla una manifestación que, bajo el lema “Sevilla por la República” y organizada por la Plataforma Sevilla por la República, recorrió el Paseo de Colón reivindicando el advenimiento de la tercera República Española.

Algo más de un millar de personas se dieron cita en los Jardines del Cristina y marcharon hacia el Puente de Triana de cuyas barandas atestadas de candados colgaron una espectacular bandera tricolor.

La convocatoria concluyó con un acto celebrado en los bajos del Paseo Marqués de Contadero donde se leyó un manifiesto de apoyo a Josefa Medrano, número dos de la lista a la alcaldía por Izquierda Unida, debido a su procesamiento por la prohibición del homenaje a Agustín de Foxa.




16 abril 2011

El Metrocentro de Sevilla como el Ferrari de Alonso

La realidad siempre supera a la ficción y tiene la fea costumbre de colocar a cada cual en su sitio, le pese a quien le pese. Al gerente de Tussam, Carlos Arizaga, a quien no le gustan nada las críticas porque se cree el embajador inmortal de la perfección, la realidad lo traiciona un día sí y el otro también.

Ahora ha sido su proyecto más emblemático, la encomienda personal del Alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, que siente un apego especial por ese juguetito de última tecnología llamado Metrocentro, quien lo ha vuelto a dejar desnudo ante los ojos de los sevillanos. Y es que la realidad tiene esas cosas, que te pone en evidencia sin preguntarte.

Los políticos se encargan de dar vía libre a los proyectos que incuban sus mentes y son los gestores quienes asumen la responsabilidad de hacerlos realidad. De no ser así, como comentó en una ocasión un veterano político sevillano, "jamás tendríamos tiempo para hacer política".

No ha hecho más que inaugurarse el nuevo tramo hasta San Bernardo, cuando ya nos agobian los problemas con el engendro. Ahora a causa de las averías de diferente tipología en las nuevas unidades.

¿El resultado? El de siempre, al que ya nos tiene habituados; más tiempo de espera para los usuarios en las paradas, menos frecuencia de paso, disminución de la calidad del servicio y presión a los trabajadores para que los fallos de gestión –la puesta en marcha de éste y de todos los servicios es responsabilidad exclusiva de la dirección de la empresa- se velen tras una espesa cortina de humo.

Porque ahora resulta que, para que la evidencia no sea visible a los ciudadanos, Arizaga pretende que los trenes del Metrocentro tomen las sinuosas curvas del trazado como el Ferrari de Fernando Alonso. Es lo que se conoce por Gestión, con mayúsculas.

Arizaga se podrá esconder tras el muro que quiera, pero lo evidente es lo que prima. Y es más que seguro que algo no se ha hecho bien, aunque él siempre se muestre reacio a entonar el mea culpa. Y como en otras muchas ocasiones, porque jamás deja de intentarlo, la culpa no puede recaer sobre los trabajadores. Tantas veces ya no cuela.

Claro que siempre le quedará el socorrido remedio de abrirle expediente disciplinario al periodista de Diario de Sevilla que se atrevió a contarlo. No me gustaría estar en tu pellejo, Carlos Navarro Antolín.



15 abril 2011

Tussam quiere matar al mensajero






Ante esto que veis aquí arriba caben pocas explicaciones. Las voces críticas siempre son molestas para quienes viven instalados en el poder, eso ya es sabido, y resulta más cómodo matar al mensajero que rebatir sus argumentos y datos.

El gerente de Tussam, Carlos Arizaga, cree que se puede silenciar a un periodista con métodos represivos como el aquí expuesto. Está claro que no soporta la crítica, que a mí entender va incluida en el cargo, aunque no tiene inconveniente ninguno a la hora de embolsarse el sueldo astronómico que cobra, entre otras cosas, para hacer actuaciones como ésta.

La empresa es responsabilidad municipal, de un Ayuntamiento que se dice democrático, aunque a veces cueste creer esto último cuando se consienten en su seno este tipo de actuaciones y pagadas con el dinero de todos los sevillanos.

En el Ayuntamiento de Sevilla, hoy por hoy, la responsabilidad primera recae sobre los dos socios de gobierno que dirigen los designios de esta ciudad; PSOE e IU, dos fuerzas en cuyas filas han morado y todavía moran la flor y nata de los defensores de la libertad de este país. Algo de lo que siempre se han mostrado orgullosos y con razón.

Si callan ante actuaciones como la que denuncio, que nada tiene que ver con el desempeño de mis funciones profesionales en el seno de la empresa, serán cómplices de quien las perpetra. Y me niego a creer que los representantes de siglas que han significado tanto en la lucha por las libertades de este país durante tantos años puedan serlo de semejante atropello.

El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, a quien he criticado a veces con dureza desde este blog, podrá haberse equivocado gestionando la ciudad mil veces, pero me consta que es un excelente encajador de las críticas recibidas, porque entiende que son inherentes al cargo que ostenta. Así debe ser en alguien que se considere un político y ahora se le presenta una excelente oportunidad de demostrarlo.

Lo que denuncio aquí es la actitud personal de un señor que se ha creído que Tussam es suya, que ningún ciudadano ni ningún trabajador que esté a sus órdenes tiene derecho a efectuar una crítica sobre su más que dudosa gestión al frente de la empresa, ni siquiera cuando uno la hace desde su condición de periodista y ciudadano y no desde la de empleado, como es el caso. Eso es prácticamente lo mismo que implantar la mudez por decreto a cuantos vivimos en esta ciudad, algo que me trae recuerdos demasiado lejanos. Sevilla sin voz, callada y sumisa, para que algunos puedan hacer y deshacer a gusto lo que les venga en gana. No es esa la ciudad con la que sueño y tampoco "la ciudad de las personas" de la que el alcalde tanto se enorgullece.

Me niego a pensar si quiera que alguien que está tan por encima de estas cosas como el Alcalde esté tras este tipo de movimientos, no creo que sea su estilo. Pero sí que me asombra que estas situaciones se puedan producir bajo la sombra de su mandato sin que se entere y, lo que es peor, sin que eleve su voz para detenerlas y exterminarlas de raíz. A fin de cuentas, si en algo estoy seguro que alcalde y quien escribe estamos absolutamente de acuerdo es en la defensa a ultranza de la libertad de expresión.

Pero en este país, por desgracia, todavía hay gente que lleva la legítima crítica política al terreno de lo personal, que no sabe distinguir lo que es el ejercicio libre de un derecho constitucional de un vulgar atraco callejero. Y luego acaba actuando guiado por una sed de venganza que le puede y le lleva al más espantoso de los ridículos.

A pesar de ello, aquí pienso seguir, con mi verbo y mi palabra, denunciando cuanto crea criticable de quienes nos representan y viven holgadamente del dinero que abonamos religiosamente los ciudadanos a través de los impuestos. Sin importarme nunca del color que sea cada cual e intentado ser lo más honrado y honesto que pueda con quienes han depositado sobre mi persona el honor de leer todo aquello que escribo. No reconozco otro compromiso.

Como León Felipe, no tengo otras armas, ni las quiero. Me basta la palabra para denunciar atropellos como este, para escarnio de Arizaga y, si lo consiente, del propio Alcalde. Y creo a pies juntillas, como Salvador Allende, que más temprano que tarde abrirán las grandes alamedas de Sevilla por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor. Sobre ellas pienso estar caminado mientras que las fuerzas me den para ello.



Los autobuses de Tussam que se iban para América se quedan, de momento, en Sevilla

El consejo de administración de Tussam celebrado esta misma mañana ha decidido paralizar de momento la decisión de donar los 30 autobuses inmovilizados en sus instalaciones desde el pasado verano a países latinoamericanos que los pudieran necesitar. Por una vez, parece que impera el sentido común.

La decisión ha sido motivada por una moción presentada por el Grupo de Izquierda Unida, que ha solicitado dejar sin efecto la resolución por considerar que la donación mermaría la calidad del servicio que presta la empresa.

Izquierda Unida, que anteriores ocasiones ha apoyado este tipo de donaciones, ha basado su decisión en el hecho de que el número de autobuses de la flota descendería considerablemente, ya que no están previstas nuevas adquisiciones de vehículos.

La federación de izquierdas entiende que en tiempos de crisis es aceptable el alargamiento de la vida útil de la flota, aún a costa del envejecimiento de la edad del conjunto y el mantener el número de unidades totales siempre cercano a los 390 vehículos como óptimo para la prestación del servicio con unos niveles de calidad acordes a lo deseado.

También considera que la donación es contraria al espíritu de la moción aprobada en el pleno municipal a iniciativa de su grupo de cara a absorber al colectivo de trabajadores eventuales actualmente fuera de la plantilla.



13 abril 2011

La geografía de las generaciones futuras: el corruptódromo


Ésta es la geografía que estudiarán los niños de las próximas generaciones en este país: el corruptódromo. La vergüenza de un Estado de Derecho que se dice democrático y de un pueblo con unas tragaderas inmemoriales.



Arruinando a Tussam, que es gerundio


Antes de ayer, el vicepresidente mudo de Tussam, Juan Ramón Troncoso, se pasó por la Plaza Nueva y se acercó a conversar con los trabajadores eventuales de la empresa que están allí acampados. Bueno, en realidad conversar, lo que se dice conversar, es difícil con un individuo de este calibre. Por algo él forma parte del lado oscuro de la fuerza, del imperio de las sombras.

Lo que vino a decirles es que los autobuses inmovilizados en las dependencias de talleres desde el pasado verano van a ser donados a los países latinoamericanos sí o sí, a lo Del Nido. Y que si no se presentan voluntarios conductores de Tussam para trasladarlos a Puerto Real para que embarquen, pues se contratan otros ajenos a la empresa y santas pascuas.

Para pagar los salarios adeudados no habrá dinero, pero sí para hacer viable la chulería recalcitrante y la cara dura de este individuo que, desde su llegada a la empresa, no ha sido capaz de hacer ni ruido. Para eso, y para otras cosas, hay pasta a espuertas.

No obstante, lo que más llama la atención en este espinoso asunto es el silencio c

ómplice de los candidatos a la alcaldía, sean del color que sean. Porque no se termina de entender que, si todos ellos han prometido reestructurar las líneas de Tussam e incrementar servicios en barriadas con graves problemas de movilidad, como Sevilla Este, ninguno se manifieste públicamente en contra de semejante desatino.

Con la prestación de servicio que mantenemos en la actualidad, raro es el día que no hay problemas por culpa de la escasez de vehículos y que los conductores no tienen que permanecer en depósito más tiempo que el estipulado al carecer de coches para montar el servicio.

Si los alcaldables pretenden ampliar dicha prestación y los 35 autobuses son donados a dichos países, ¿quiere decir que están dispuestos a adquirir vehículos nuevos con el alto coste que tienen? ¿Y quién va a pagar el montante millonario de semejante operación? Porque las arcas de la empresa continúan estando tan paupérrimas como antaño.

Los vehículos que pretenden llevarse para alborozo de alguna ONG colega del “vice” oscilan entre los 11 y los 13 años de antigüedad y la mayoría de ellos están en perfectas condiciones para prestar servicio.

De la misma edad e incluso superior permanecen en la empresa otros 45 autobuses prestando servicio con total normalidad. Son los conocidos como los trescientos, por estar todos numerados como unidades de dicha centena. Incluso 15 de ellos tienen una antigüedad de 13,5 años, superior a la de los que se van a donar. Con todos incluidos en el cálculo, la edad media de la flota de Tussam hoy día es de 5,7 años.

La donación en las condiciones financieras y de escasez de medios para prestar con normalidad el servicio es ya de por sí una absoluta falta de responsabilidad, cuanto más si a tan sólo dos meses vista aterrizará un equipo nuevo de gobierno que se ha comprometido ante los ciudadanos a incrementar tanto la calidad como la cantidad del servicio que presta la empresa de transportes urbanos.

Si a ello se le añade que no vamos a tener líneas nuevas de Metro al menos en un horizonte de 7 o más años, la pregunta del millón es ¿a qué están jugando los responsables de la ruina de Tussam? ¿Acaso quieren darle la puntilla definitiva antes de que a alguien se le ocurra intentar reflotarla? ¿A qué esperan los aspirantes a alcalde para levantar su voz ante semejante atropello al bolsillo de los sevillanos? Porque, les guste o no, Tussam va a ser algo más que necesaria durante la próxima década para la movilidad de los sevillanos.

Mientras tanto, el Alcalde más indigno que esta ciudad ha padecido, cepillándose 1,3 millones de euros en su campaña-tour de autobombo por Alemania, Francia, Portugal y Estados Unidos. Paseando su palmito a todo tren como representante de Sevilla, la ciudad de los más de setenta mil parados. En la política no sólo se han perdido las formas, la vergüenza hace ya ni me acuerdo que se perdió.



La caída del imperio Chaviano

Juan Carlos Escudier

"De los hijos de los primeros espadas de la política hay varios hechos incuestionables. Uno es su facilidad para escapar a las garras del desempleo y el otro su querencia por determinadas profesiones, y entre ellas una pasión desmedida por el asesoramiento empresarial. El hijo de un político no suele hacerse fontanero o astrofísico sino consultor, y si se encuentra abiertas de par en par las puertas de las consejerías o las cajas de ahorro y le llueven los contratos es por su valía y su desparpajo, nunca por sus relaciones o sus influencias. El aplicadísimo Iván no iba a ser la excepción a esta regla sagrada.

El chico de Chaves no es el Juan Guerra de los cafelitos y el despacho en la delegación del Gobierno. Es un visitador diplomado en el St. Michael’s School, un licenciado universitario que ejemplifica la transformación de Andalucía. Quienes crean que su padre disfrutó con la lapidación de la que fue objeto Alfonso Guerra, su íntimo enemigo, a cuenta de las peripecias de su hermanísimo allá por los 90, encontrarán en el caso cierta justicia poética, un descarnado bucle histórico. En referencia a la tropa familiar, ya decía Romanones que si no existieran hijos, yernos, hermanos y cuñados los jefes de Gobierno se ahorrarían muchos disgustos."

Más en “Fin de ciclo en Andalucía”.



12 abril 2011

¿Alguien ha visto a Khaled?




Robin Hood Guerrero

El ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía, el ínclito Javier Guerrero, pieza clave en el escándalo de las falsas prejubilaciones financiadas con los ERE, debe ser un caso extraño de ser humano a quien su enorme corazón, de natural bondadoso, lo tiene condenado a vivir en una realidad paralela que lo sobrepasa y lo mantiene inmerso en el espejismo permanente que provoca el desdoblamiento de la personalidad.

No se entendería si no que, un señor señalado por el omnisciente dedo índice del poder para gestionar la cosa pública, sea capaz de confundir una declaración ante la policía judicial con una charla de taberna durante una partida de dominó y lo que él mismo denominó como “fondo de reptiles” poco menos que con el tesoro de Robin Hood.

Salvando la considerable diferencia de que el bandolero bosquimano de la pérfida Albión tenía la desfachatez de robar a los ricos para repartirlo entre los pobres y aquí nos estamos refiriendo a una considerable suma de dinero emanada de los bolsillos de todos, incluidos los pobres también, lo de este hombre y su filantropía a costa de los demás es conmovedor. Porque o se es de un altruismo rayano en la desmesura o el problema de la doble personalidad es tan marcado que ya es recomendable someterlo a tratamiento intensivo.

Sólo así se comprende mínimamente que alguien como Guerrero se dedicase a repartir una ingente cantidad de dinero público entre los amigotes en su propia casa, sentado a la mesa de camilla y degustando una copa de aguardiente de la sierra, como si tal cosa.

Así las cosas, en el último informe enviado por la policía judicial a la jueza Alaya, como publica El Correo de Andalucía, consta que lo hacía porque se trataba de “gente necesitada”, amigotes de su pueblo, El Pedroso, que lo estaban pasando francamente mal y necesitaban que alguien les echara un cable.

Porque a este hombre el corazón le pierde, como las faldas a Casanova, y fue incapaz de soportar que Andrés C.M., amigo desde la tierna infancia, estuviese atravesando serias dificultades sin que él hiciera nada por ayudarle. De ahí la firma en su propia casa de una póliza por valor de más de 145.000 euros que le incluía en el ERE de ACYCO, empresa de Dos Hermanas dedicada al envasado de aceitunas en la que jamás había trabajado. Otro tanto sucedió con Rafael R. G., también amigo, y con su vecino Alejandro M. T., que en esto de repartir justicia la vecindad es un elemento de proximidad a tener en cuenta.

Además sin que nada de ello fuese percatado por ninguno de sus superiores en la Consejería de Empleo durante toda una década. Está claro que los centenarios árboles del bosque de Sherwood hacían el paisaje más tupido de lo previsto e impedía ver la descomunal selva amazónica que ocultaba detrás.

Ahora se comprende la postura de la Junta de no depurar responsabilidades políticas, porque es cierto que no las hay. Aquí lo único que cabe exigir es que se depuren las responsabilidades novelescas y de ficción, porque el loco que escribió esta pantagruélica historia debería estar encerrado de por vida en una mazmorra, al más puro estilo cervantino.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...