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29 octubre 2010

Los jóvenes del PP y el tarifazo de Tussam

Es loable la iniciativa de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Sevilla, que van a repartir por los campus universitarios de la ciudad unos 10.000 folletos advirtiendo de la "unilateral" subida de precios consumada por Transportes Urbanos de Sevilla, Tussam, con el objetivo de recoger firmas en contra de semejante tarifazo.

José Luis García, Presidente de las Nuevas Generaciones de Sevilla, se queja de que la subida ha convertido a Sevilla en la segunda ciudad más cara en lo que a precio del transporte se refiere, por detrás de Barcelona y seguida de otras ciudades como Madrid, Valencia o Bilbao.

Cabría recordarle a García que, sin desnudar de su responsabilidad a los políticos municipales que aprueban dicha subida, el impulsor principal de este tipo de políticas en el seno de la empresa es el gerente Carlos Arizaga, alguien que por otra parte defiende los mismos postulados políticos que plantea el Partido Popular, a pesar de que, sorprendentemente, esté sostenido en la cúpula del poder de la empresa por un Ayuntamiento presuntamente de izquierdas. Creo que ha sido el gerente que ha aplicado las subidas de tarifas más bestiales en larga historia de la compañía.

Gerente que, por cierto, se encontraba esta mañana en franca y amigable conversación en un aparte en mitad del patio de las instalaciones de Tussam (igual es que era conveniente que no se enterase nadie de lo tratado) con Ignacio Flores, a la sazón representante del Partido Popular en el Consejo de Administración de la empresa.

Sería aconsejable que García preguntase a su compañero de partido sobre lo tratado, no vaya a ser que ante la tormenta que le ha caído encima este genio de las finanzas esté buscando un nuevo paraguas bajo el que cobijarse.

Como también sería una indudable muestra de preocupación por las endebles faltriqueras de la mocedad de esta noble ciudad el que iniciara a su vez otra recogida de firmas sobre los abusos tarifarios de Metro Sevilla, que debe ser uno de los más caros de España. Porque cabe recordar aquí que, aunque se trate de una empresa privada, la red de líneas y estaciones, así como el material ferroviario para prestar el servicio se ha pagado con dinero público.

Le expongo a continuación un ejemplo ilustrativo a señor García para que comprenda en su amplitud la veracidad de lo que afirmo. Según las tarifas publicadas en su página web oficial, el billete univiaje de cero saltos, es decir el que te permite desplazarte entre el perímetro de lo que es la ciudad, cuesta 1,35 euros. Sin embargo, cuando vas a la máquina expendedora y solicitas uno te cuesta 2,35 euros, por la sencilla razón de que la tarjetita de cartón te la cobran al módico precio de 1 euro, como figura en la misma página, con la excusa de que en los siguientes usos se puede recargar.

En el Metro de Madrid, por ejemplo, el univiaje para moverse por toda la red, incluidos los metros “exteriores” cuesta 2 euros y no hay que pagar fianza de tarjeta alguna. Como comprenderá, la ventaja económica es indudable, sobre todo para los bolsillos menos pudientes. Y en especial teniendo en cuenta que quienes usan este tipo de títulos no suelen recargar después, ya que para eso existen otros mucho más baratos e idóneos como la tarjeta del Consorcio de Transporte.



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